Alternativa a IE: Opera Web Browser

La mayoría de usuarios de sistemas Windows utilizan Internet Explorer. Pero existen otros navegadores de gran calidad: Firefox, Safari y, mi propuesta, Opera.
Opera es rápido y seguro. Es un navegador que podrás utilizar en casi cualquier dispositivo (móviles, PDA’s, Nintendo DS, …) y cualquier sistema operativo: funciona en Windows, Mac y Linux. Y, por supuesto, tiene una versión ‘portable‘.
Opera ha ido incluyendo mejoras desde su aparición en 1994 y nos ofrece un conjunto de características muy interesantes entre las que destacan:
- Opera Link: Te permite sincronizar marcadores, el historial, búsquedas personalizadas y notas, tanto ‘online‘ como entre diferentes computadores y dispositivos.
- Quick Find: Opera recuerda, no solo los títulos y direcciones de las páginas visitadas, sino también su contenido.
- Feed Preview: Previsualiza el contenido de un ‘Feed‘ antes de suscribirte, simplemente “clickando” en su icono.
- Opera Mail: Proporciona un cliente de ‘e-mail‘ integrado en el propio navegador.
- Nuevo motor de búsqueda más rápido que ningún otro en el mundo.
- Búsqueda Web rápida y personalizable, ya que podemos usar ‘keywords‘ escogidas por nosotros mismos para hacer las búsquedas.
- Gestos del ratón totalmente personalizables.
- “Fid to width“. Es una especie de lupa que te permite ampliar, al tamaño que quieras, un texto que se lee con dificultad.
- Permite añadir ‘widgets‘, esas pequeñas aplicaciones que te facilitan tanto las cosas.
- Posibilidad de bloquear ciertos contenidos, como ‘pop-ups‘, ‘plug-ins‘, .. .
Además, como es gratuito lo puedes probar sin compromiso. ¡Seguro que te convence!
Descargas relacionadas:
Firefox 3.5.5 Español para Linux
Firefox 3.5.5 Español para Mac
Opera 10.01 Español para Linux
Opera 10.01 Español para Mac
Firefox 3.5.5 Español para Linux
Firefox 3.5.5 Español para Mac
Opera 10.01 Español para Linux
Opera 10.01 Español para Mac
Entradas relacionadas:
- Opera 9.27: El tercero en discordia- Opera 10 Turbo permite “volar” por la red
- OpenOffice: la alternativa