Windows, Linux y MacOS: Mi visión personal (IV)
¿Y qué pasa con los Linux? Pues pasa que personalmente no me dan todo lo que quiero. Me gusta jugar al ordenador y por desgracia, los juegos que utilizo no están disponibles en Linux y para mi es motivo suficiente como para usar Windows. Hay más, ya he dicho que Windows me gusta, por ejemplo.
Creo que los Linux han evolucionado muchísimo, pero también creo que tanta distribución no ayuda mucho. Para empezar diré que hay muchos usuarios que utilizan ordenadores que tendrían suficiente con un Linux en su PC para hacer todo lo que hacen ahora con Windows y en eso, las distintas distribuciones han avanzado mucho. Pero no es menos cierto que para utilizar ciertas funciones de Linux hace falta algo más, un usuario cualquiera no podría hacer muchas cosas que en Windows son bastante asequibles. ¿Es eso un problema? No lo sé, personalmente creo que sí. Todos me vais a decir que no, que exagero y que la realidad no es así. Yo voy a poner un ejemplo muy claro. Tengo una Debian y me gustaría poner el programa para grabar DVDs Brasero en su última versión, la 0.7.1. ¿Me la bajo y le doy al icono de instalar como en Windows? No, ni de coña. La instalación de una simple aplicación es mucho más complicada que en Windows ¿o no? Y así es muy difícil llegar al gran público, que no tiene que saber nada de ordenadores y que ni siquiera tiene que saber a ciencia cierta cuál de las decenas de distribuciones le han puesto en su flamante nuevo PC. Y la verdad, veo el futuro del Linux frenado por este problema. Si quiere triunfar hay que llegar al gran público y con tantas distribuciones, lo veo imposible.
Es cierto que para otras funciones y para gente con conocimientos puede ser una opción más que valida y cada día lo es para más gente, aunque como digo, creo que su crecimiento se verá frenado.