Tarjetas Gráficas: Nvidia
Existen ahora mismo en el mercado numerosas tarjetas gráficas de Nvidia, sobre todo de las series 8, 9 y las recientes GTX.
Centrándonos en estas últimas, podemos observar los últimos avances en cuanto a tecnología en tarjetas gráficas para el usuario medio se refiere, representando la gama media-alta de tarjetas de la compañía. Existen dos modelos de esta gama: GTX 260 y GTX 280, siendo esta última la mejor tarjeta gráfica que ofrece la compañía. Y verdaderamente esto se ve reflejado en su precio, siendo solo permisible para los bolsillos más abultados.
Centrémonos un poco más en sus características, el procesador tiene una fabricación de 65nm y alcanza velocidades muy superiores a las de sus competidores: su núcleo ronda los 600 Mhz y su velocidad de shader es de más de 1200 Mhz, alcanzando los 1’1 Ghz en velocidad de acceso a memoria, lo que deja muy atrás a las velocidades alcanzadas, ya no solo por las tarjetas de generaciones anteriores si no también a sus competidores más punteros. Su memoria gráfica DDR3 alcanza los 1024MB.
Estas tarjetas soportan hasta 3-Way SLI, es decir, 3 tarjetas gráficas interconectadas mediante la tecnología SLI. La potencia alcanzable con esto es titánica, pero su coste, tanto económico en lo referente a su compra como el consumo energético que supone tiende a no justificar el gasto. Otro problema de esta gama de tarjetas es la temperatura que puede alcanzar: 105ºC, lo cual requiere de un sistema de refrigeración avanzado incluso poseyendo solo una tarjeta. No resulta complicado imaginar que hará falta para refrigerar 3 tarjetas juntas trabajando a máxima potencia.
¿Pero realmente todo este despliegue de medios, capaz de acelerar sin mayor problema las tecnologías más actuales como Shader Model 4.0 y DirectX 10 y con soporte por hardware para Physx, se ve reflejado realmente en la pantalla? La respuesta es sí, incluso en resoluciones tan grandes como 2560×1600, una única tarjeta es capaz de mover juegos como Crysis a una velocidad más que aceptable, siendo esta velocidad perfecta con un triple SLI.
En resumen, Nvidia de nuevo es capaz de ofrecernos verdaderas bestias para quien esté dispuesto a pagar su precio. Y ese alguien, desde luego no se arrepentirá.
