Kernel y Shell

Los términos Kernel y Shell son constantemente utilizados cuando se habla de informática y de sistemas operativos, pero muchos usuarios desconocen el significado de estos anglicismos, relacionándolos equivocadamente tan solo con los sistemas operativos Linux.
Desde Malavida queremos ofreceros una pequeña explicación del significado de estos términos de manera sencilla y sin entrar en complicados detalles técnicos, lo suficiente para que cualquier usuario, sin importar su nivel de conocimiento, pueda entender que son y como funcionan estos elementos.
El Kernel, o núcleo, se refiere al Software que relaciona las aplicaciones con el Hardware de nuestro ordenador. Las ordenes del Kernel son las únicas que interactuan directamente con los componentes físicos del ordenador, como el procesador, la RAM o los discos duros, ya que están expresamente diseñadas para no dañar estos elementos. Las instrucciones del Kernel también son las encargadas de asignar los recursos a cada proceso y decidir que prioridades y recursos del sistema se le asignan.
El Shell, o interprete de ordenes, son aplicaciones capaces de interpretar las ordenes del usuario a través de comandos escritos, como por ejemplo el sistema MS-DOS o los terminales de consola de los sistemas operativos Linux. Estas aplicaciones permiten al usuario interactuar con el ordenador, normalmente a través de una sencilla interfaz de texto plano, y suponen la forma más básica de interacción de un usuario con su ordenador, escribiendo las ordenes en este Shell a través de comandos y recogiendo las respuestas de la máquina.



Hace ya quince años que vio la luz lo que fue la primera versión de Wine, concretamente en julio de 1993 apareció Wine 0.0.1. Este programa permite a los usuarios de sistemas operativos linux ejecutar aplicaciones Windows, para ello solo había que tener un Windows instalado en el mismo equipo e indicarle que programa queremos ejecutar.
Skype es un programa que revolucionó el mundo de las comunicaciones. Con esta aplicación podemos utilizar nuestra conexión a Internet para realizar llamadas telefónicas. Estas llamadas tienen un coste muy inferior a las llamadas realizadas por la línea telefónica normal.