4 tendencias tecnológicas que conectan con tu sistema neuronal empático

4 tendencias techies tienen su explicación en las neuronas espejo
Repasamos 4 tendencias tecnológicos cuyo éxito implica el mecanismo neuronal espejo: vídeos de juegos en YouTube, redes sociales, economía colaborativa y realidad virtual

Empecemos desde el principio, refrescándonos un poco la memoria o haciendo una puesta a punto. ¿Qué son exactamente las neuronas espejo? También llamadas neuronas especulares, fueron descubiertas hace dos décadas por el neurobiólogo italiano Giacomo Rizzolatti; son las responsables de la empatía, esa capacidad afectiva que tenemos de ponernos en el lugar del otro. En mayor o menor medida, todos experimentamos empatía cuando percibimos la realidad que afecta a otra persona. Esas neuronas juegan un papel esencial en los mecanismos cognitivos. Los niños aprenden imitando. Son el fiel reflejo de lo que ven; el ejemplo tiene más fuerza que las reglas.

En cada una de las etapas de nuestra vida aprendemos reflejando conductas existentes, de ahí el nombre de neurona espejo. ¿Sabías que existe un mayor número de neuronas espejo en el cerebro de las mujeres además de ser más activas que en el cerebro masculino? Tienen más empatía emocional, no cabe duda pero… ¿será ésta también la explicación científica al famoso sexto sentido de las mujeres? Sí, ese radar sensorial que nos tiene en jaque a todos los hombres desde el albor de los tiempos o existencia del sentido de supervivencia.

Ese mecanismo espejo es transcendental en el campo de la neurofisiología o la psicología. No sólo son las responsables de la empatía sino que sus implicaciones determinan lo que llamamos cultura y nos definen como ser social. Imitamos desde que llevamos pañales, hacemos nuestras las acciones de otros, luego salimos de nuestra zona de confort siendo originales. Las neuronas espejo son el sustrato cognitivo de la sociedad.

Neurona espejo dibujado por un niño de 9 años... ¡gracias Adrián!Neurona espejo dibujado por un niño de 9 años... ¡gracias Adrián!

Tener empatía es hacer suyas las emociones del otro, es ponerse en su lugar para entender la acción; es mucho más que observar. Tomando un atajo, es el mecanismo que nos permite comprender el mundo en el que vivimos y crear nuestra propia representación visual de ello. Todo ello reflejando las intenciones de los demás. Así que hoy, nos ponemos en los zapatos de un techie para analizar en qué medida ese mecanismo de las neuronas espejo tiene implicaciones en 4 tendencias tecnológicas.

Tremendo éxito de los vídeos tipo walkthrough y let’s play en YouTube

Estar apalancado en el sofá de casa sujetando el mando de la consola, y disfrutando de unas partiditas al Bloodborne o Far Cry: Primal, por citar algunos, no es la única forma de entretenerse en el universo videojueguíl. También nos fascina ver vídeos tipo walkthrough en los que uno se graba completando el juego o misiones al 100%, palomitas en el regazo. O las grabaciones tipo let’s play de famosos youtubers como por ejemplo el Rubius o WillyRex mientras juegan. 

Los vídeos tipo let's play son grabaciones de partidas donde comentaristas se lo pasan en grande jugando mientras sueltan toda clase de ocurrencias. ¿Alguien podría explicarme el éxito de estos vídeos? ¡Ya me lo imaginaba! A muchos les resultan la mar de divertidos, aunque para gustos colores. Para hacer el símil, sería algo así como ver una película con los comentarios del director. Es como observar desde la butaca a un avatar jugando al juego que deberíamos estar jugando en primera persona. Este fenómeno en YouTube tiene su explicación en las neuronas espejo.

El sistema espejo produce en nosotros una sensación de fascinación. Teniendo en cuenta que la atracción mental es más fuerte que la física, de la mente uno no se libra, nos quedamos embobados viendo vídeos que nos llevan a través del videojuego en vez de coger el mando y ponerse a jugar completando las misiones nosotros mismos. Se enciende el mecanismo neuronal mientras se apaga la reacción motor; de ello no se libra casi nadie.

Para qué engañarnos, estos vídeos nos cautivan hasta tal punto que nuestra mente reproduce todos los pasos que se dan en el juego; los reproducimos en nuestra mente. Es como si estuviéramos jugando nosotros mismos ya que representamos mentalmente la acción ejecutada por el jugador. Las neuronas espejo nos ayudan a identificar la acción y emularla. Si bien se está produciendo una transmisión de la información, no es así con todo. Ojalá nos contagie también la destreza del jugador a la hora de imitar sus pasos mando en mano.

Youtubers grabando vídeos Let's play de sus partidas.Youtubers grabando vídeos Let's play de sus partidas.

El psicoterapeuta Richard Hill dice que percibimos lo que otros sienten mientras les observamos, basta con mirar a un partido de fútbol en la televisión para sentir esa misma pasión que los jugadores pero sin moverse del sofa; lo mismo se puede decir de los vídeos tipo walkthrough y let’s play de los que acabamos de hablar. Ese entusiasmo que sentimos cuando vemos esos vídeos... es simplemente el mecanismo de las neuronas espejo en acción.

Hilos virtuales de una conexión emocional, adicción a las redes sociales

Estamos conectados a través de las redes sociales alcanzando un nivel nunca visto antes en la historia de la humanidad. En estos hilos virtuales se manifiesta la empatía, somos mentes conectadas a través de las redes sociales. Empatía es comunicación, y la esencia de esas comunidades y redes sociales es compartir experiencia y emoción. Son adictivas porque son el caldo de cultivo de las emociones de miles de mentes comunicando.

Todos participamos en redes sociales, algunos para subirse el ego y otros como fuente de información. No sólo se trata de compartir estados de ánimo o ser un repetidor de la información que nos emociona sino de enviar y transmitir empatía en forma de muestras de apoyo, los famosos "me gusta". Las usamos para comunicar y expresar emociones, así como nuestra pertenencia a grupos. Es más, generar empatía es la clave del éxito en las redes sociales.

El sistema neuronal espejo refuerza el sentimiento de pertenencia a un grupo o comunidad, y de ello van las redes sociales como Facebook o Instagram, entre otras. Nos identificamos con las manifestaciones en red de los demás hasta el punto de entender lo que motiva sus publicaciones, y reproducir de este modo un patrón similar que a su vez intensifica lo que sentimos y pensamos. Somos como esponjas, receptores permeables.

Sin embargo, tiene un efecto que en cierto modo destruye nuestra capacidad de empatizar con opiniones o información que chocan con nuestros pensamientos. Lo explica la naturaleza modulable de las neuronas espejo. No se activan de la misma forma en todas las personas, depende mucho de las vivencias de cada uno. Es decir, influye también el entorno social y cultural ya que modula nuestra capacidad receptiva ante los estímulos. Cecilia Heyes, profesora de psicología en la Universidad de Oxford, dice que las neuronas espejo no sólo se ven afectadas por nuestro habitat cultural sino que a su vez tiene una gran influencia en nuestro aprendizaje cultural como por ejemplo en la música, el baile o la literatura.

Somos mentes conectadas a través de las redes sociales.Somos mentes conectadas a través de las redes sociales.

Auge de la economía colaborativa de la mano de las generaciones Y y Z

Plataformas de crowdfunding, micromecenazgo deportivo, intercambio de bienes y servicios, carpooling y carsharing, couchsurfing, bancos del tiempo y redes de viajeros mensajeros o crowdshipping… opciones no faltan. Asistimos a un autentico auge de la economía colaborativa con toda una serie de iniciativas, cada cual más original e interesante. Detrás de su éxito: las generaciones Y y Z, las más empáticas en toda la historia.

La generación milenial, la Y, asistió al parto de la era digital mientras que la del “yo”, la Z, se crió en ella; hablamos de las odiosas generaciones “selfie”. ¿Unos mimados consentidos? Para nada. Son las generaciones más conectadas, son altamente activas en las redes sociales con un fantástico nivel de tolerancia frente a la diversidad. Menos inclinadas al consumismo desenfrenado, no son tan materialistas y están más proclives a ayudar.

Antes hacía referencia a los factores culturales y sociales, responsables del aspecto modular del sistema espejo. La era digital se caracteriza por ecosistemas interconectados donde la interacción social alcanza otra dimensión… la virtual, más empática. Si a esta cultura web del “comparto” le sumamos una sociedad en crisis, tenemos el terreno fértil en el que nació y se está expandiendo el nuevo modelo económico de economía social y colaborativa.

El éxito de la economía del intercambio está en la empatía, donde se valoran los recursos sostenibles y se neutraliza el malgasto. El “no lo tires si no está roto, recíclalo” pone fin a la tiranía de la obsolescencia programada. Este nuevo consumo social conecta comunidades sociales con las que nos identificamos, lo que vemos lo sentimos y participamos en ello. El sentimiento de conexión, a través de un consumo adaptado a las necesidades de cada uno, es muy fuerte. En esas comunidades colaborativas las neuronas espejo están que arden. 

Generaciones X y Z, motores de la economía colaborativaGeneraciones X y Z, motores de la economía colaborativa

Realidad virtual, lo último en estimulación del sistema espejo empático

Si hablamos de realidad virtual se nos viene a la cabeza al instante el Oculus Rift, el sueño hecho gadget para muchos jugones. Si el sistema espejo se activa al observar y hacer suya la acción y emoción del otro al realizarla, entonces los dispositivos de realidad virtual serían las máquinas generadoras de empatía por excelencia -charla de Chris Milk en el TED-. ¡Y lo son! La esencia de la realidad virtual es ponerse en la piel de otro, jugar a ser otro en un entorno de inmersión total.

Puesto que el sistema espejo se activa cuando realizamos una acción pero también cuando observamos a otro realizándola, la realidad virtual tiene todas las papeletas para disparar las neuronas espejo y ser lo que podría decirse el detonante de la empatía. Potencia la respuesta emocional y aumenta la empatía por el personaje virtual, hasta se podría cuantificar. De hecho, la realidad virtual podría convertirse en un mecanismo de activación neuronal.

Los visores de realidad virtual no sólo sirven para videojuegos, se usan también como medio terapéutico en fisioterapia o ayuda para pacientes que hayan sufrido un derrame cerebral ya que al activar el sistema espejo facilitan la recuperación motora del cuerpo. Más allá de su provecho en el campo médico, no hace falta ser un genio para imaginarse otras aplicaciones sociales o comerciales. Ya se usan las neuronas espejo en el marketing, se habla de neuromarketing, o en las estrategias de contenido: "lo veo, empatizo y lo siento, luego lo quiero y... ¡clic!". Martin Lindstrom hace referencia a ello en su libro Buyology cuya lectura os recomendamos.

Oculus Rift, máquina de empatía definitivaOculus Rift, máquina de empatía definitiva

Las aplicaciones de la realidad virtual pueden ir desde probar un coche hasta visitar un hotel a la hora de elegir un destino para sus vacaciones, pasando por un probador de ropa o la posibilidad de estar de compras probando toda clase de productos. ¡Y todo ello desde el sofá de casa! Si a ello agregamos el componente de gamificación y lo mezclamos con una buena estrategia de publicidad y marketing, más que la fibra nos tocará directamente el sistema espejo… irrumpirá un nuevo concepto de publicidad para reforzar la afinidad del cliente con la marca. Acabemos este artículo con una cita del neurobiólogo y responsable del descubrimiento de las neuronas espejo, el Dr. Giacomo Rizzolatti:

Nuestra supervivencia depende de nuestra comprensión de las acciones, intenciones y emociones de los demás.

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