Así era CSIRAC, el primer ordenador capaz de reproducir música

CSIRAC
A finales de la década de 1940 un grupo de investigadores australianos construyó el primer ordenador digital del país. En la década de 1950 un programador consiguió que fuese el primer computador que reproducía melodías

No es la primera vez que en Malavida abordamos la cuestión de los primeros ordenadores. En un artículo anterior ya comentamos que la paternidad de la informática moderna se podía atribuir a cuatro máquinas: ENIAC, EDVAC, Atanasoff-Berry Computer y LINC. Cada una de estas invenciones tiene algo que la hace especial a los ojos de los entusiastas de la informática. Algunas de ellas fueron las primeras computadoras programables y de propósito general, mientras que otras fueron máquinas electromecánicas que ni eran de propósito general, ni podían programarse. Pero insistimos en que todas marcaron un antes y un después.

En todo este universo de pioneros hay uno que, quizá por desconocimiento o quizá porque se construyó muy lejos de Europa y América. Nos referimos a CSIRAC, el primer ordenador digital de Australia y el quinto computador de programa almacenado del mundo. Lo que hacía especiales a estas máquinas era que almacenaban las instrucciones del programa en la memoria electrónica.

Se considera que CSIRAC también es el superviviente más antiguo de la primera generación de computadores electrónicos, además de tener una característica muy especial que lo hacía destacar por encima de otras máquinas de su época: era capaz de reproducir y producir música electrónica.

Circuitería de CSIRACCircuitería de CSIRAC / Taryn editada con licencia CC BY-SA 2.0

Un poco de historia sobre CSIRAC

En 1947 Maston Beard y Trevor Pearcey lideraron un grupo de investigación en el Laboratorio de Radiofísica en Sidney. Dicho laboratorio pertenece al Council for Scientific and Industrial Research -que hoy se conoce como CSIRO- para diseñar y construir el primer ordenador electrónico australiano.

Los recursos que tenían a su alcance incluían la tecnología de válvulas de vacío y las técnicas de pulsión desarrolladas para los sistemas de radar que se utilizaron en la Segunda Guerra Mundial. Por mucho que ya se hubiese empezado a construir computadores en Europa y Estados Unidos, los investigadores del CSIRO llevaron una investigación prácticamente independiente a los del resto del mundo.

Originalmente el computador se llamó CSIR Mk1. La máquina ejecutó sus primeros programas de prueba a finales de 1949, e incluía características que lo convertían en un invento totalmente revolucionario en su momento. Además, era capaz de realizar operaciones mil veces más rápido que una calculadora mecánica. En 1951 se oficializó su existencia cuando se abrió para resolver problemas matemáticos para el Laboratorio de Radiofísica y otras organizaciones externas. Su servicio activo terminó en 1955 y fue enviado a Melbourne.

El 14 de junio de 1956 el CSIR Mk1 volvió a funcionar bajo el nombre CSIRAC cuando se abrió el Laboratorio de Computación de la Universidad de Melbourne. Fue aquí donde el computador se convirtió en una máquina de propósito general, con más de 700 proyectos procesados entre 1956 y 1964.

En noviembre de 1964 CSIRAC se apagó por última vez. La máquina fue donada al Museo de Victoria, aunque no sería hasta el año 2000 que encontraría un hogar permanente en el Museo de Melbourne.

Especificaciones técnicas de CSIRAC

Tengamos en cuenta que un ordenador moderno que se usa en producción musical tiene las capacidades de CSIRAC aumentadas por millones y un tamaño muchísimo más reducido. Si pensamos en que un ordenador con la siguiente lista de especificaciones era capaz de reproducir y producir música, resulta todavía más sorprendente y más digno de halago el trabajo que sus ingenieros hicieron con el computador:

  • Velocidad de procesado: entre 500 y 1.000 Hz
  • Capacidad de memoria: 2.000 bytes
  • Tamaño: 40 metros cuadrados
  • Peso: 2500 kilos
  • Consumo energético: 30.000 vatios
  • Tecnología usada en su construcción: 2.000 válvulas

La música de CSIRAC

Según podemos leer en un documento publicado por el Computer Music Journal, al igual que otros contemporáneos suyos CSIRAC contaba con un altavoz que servía para señalizar determinados eventos que ocurrían dentro de un programa. Por lo general se utilizaba para enviar sonidos de advertencia o de fin de programa, ya que estos computadores no contaban con una pantalla.

La música electrónica ya llevaba tiempo desarrollándose antes de la aparición de CSIRAC -el primer theremín, por ejemplo, apareció en 1919-. Sin embargo y según se recoge, hay signos que apuntan a que CSIRAC ya reproducía música en los primeros años de la década de 1950.

La informática es imprescindible hoy en la creación musicalLa informática es imprescindible hoy en la creación musical

La primera persona que programó la máquina para reproducir una melodía completa fue Geoff Hill, que venía de una familia de músicos y contaba con oído perfecto. Se cree que este primer programa musical lo hizo como un ejercicio para satisfacer su propia curiosidad.

El sistema de producción musical usado en el computador era tan primario como la máquina en sí: todos los pulsos de sonido se enviaban a un amplificador con un altavoz acoplado. Vale la pena recordar que en estos años no existían los conversores digital-analógicos que se usarían en la música electrónica mucho después, lo que da aún más valor a las capacidades musicales del ordenador.

No existían medios digitales para trabajar con la música, como tampoco existían las cintas magnéticas para almacenarla. Para programar correctamente el computador de forma que reprodujese cualquier melodía había que atender a un sinfín de sutilezas que tenían que ver con los pulsos que se enviaban al altavoz. Por establecer una referencia -eso sí, salvando las distancias- podríamos equipararlo a conseguir que un grupo de disqueteras interpreten una sintonía cualquiera. De hecho, si escuchamos esta melodía reproducida por CSIRAC veremos que la sonoridad no se diferencia demasiado:

Las piezas que interpretaba CSIRAC eran melodías populares de su tiempo, sin más valor musical que el de conseguir que una máquina las reprodujese. ¿Qué habría pasado si algún compositor se hubiese implicado en el proceso? Es difícil de decir, pero quizá con el trabajo y la paciencia adecuados se hubiese conseguido producir algo mucho más significativo.

CSIRAC no es el padre de la música electrónica

Todo esto que acabamos de comentar podrían hacer pensar que este computador pudo haber sido el padre de toda la música producida en ordenadores que podemos escuchar hoy, pero no es así. Los primeros en usar un conversor digital-analógico y síntesis basada en formas de onda fueron Max Mathews y Jon Pierce, quienes sí originaron toda una corriente de música producida de forma electrónica.

Hoy en día existen formas mucho más fáciles de crear y reproducir música en un ordenador. Un sistema operativo moderno ya viene con programas preparados para que podamos escuchar toda clase de música ya grabada -o esa, toda esa enorme colección de mp3 que tenemos en un disco duro o los CDs de audio que adornan nuestras estanterías-.

En cuanto a la creación de música usando sólo medios electrónicos, ya existen suites como Fruity Loops o Reason, que se sirven de parte de los estándares fijados por Mathews -especialmente de la manipulación de síntesis basada en formas de onda- para crear música.

Alex Dawson editada con licencia CC BY-SA 2.0

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