Sables de luz

Los sables de luz son las armas más increíbles del mundo. Punto final, sin discusión posible. Me da igual lo grande que tengas el Kalashnikov o el M-16, ambos palidecen cuando se los compara con el poder de la Fuerza y un caballero Jedi que sabe lo que se hace. Las peleas con estas armas son tan elegantes que son casi hipnóticas, y aunque la Fuerza no sea muy poderosa en nosotros, un sable de luz en las manos adecuadas puede ser una herramienta mortal.

La idea tras un sable de luz no puede ser más genial: no sólo es un arma liviana e inmensamente poderosa que usa una hoja de energía pura para cortar en cachitos a los discípulos del lado oscuro de un golpe, sino también un escudo contra los disparos de los soldados del Imperio. Todos los fans de Star Wars hemos querido tener uno desde la primera vez que los vimos, así que ¿por qué los científicos no han creado uno ya? 

Para empezar resulta obvio que necesitamos un láser, que es un haz de luz direccional muy brillante, pero aunque esta tecnología avanza aún estamos muy lejos de tener sables de luz funcionales. En este artículo vamos a explorar este tema.

No, no basta conectar un fluorescente a una empuñadura para tener un sable de luzNo, no basta conectar un fluorescente a una empuñadura para tener un sable de luz / brett jordan editada con licencia CC 2.0

Problemas físicos de construir un sable con láser

El primer desafío es hacer que la hoja de tu sable de luz tenga un tamaño aceptable —el tamaño importa—, de aproximadamente un metro. Para esto tendrías que conseguir que el láser parase en un punto determinado. Esto no será una tarea fácil, ya que los lásers tienen la tendencia a seguir viajando en el espacio si no hay obstáculos.

No lo intentes. Hazlo, o no lo hagas, pero no lo intentes. (Maestro Yoda)

Se podría poner un espejo pequeño en la punta de la hoja, pero esto conllevaría construir una estructura especial, que sería extremadamente frágil y que no nos serviría como arma.

El segundo problema que nos encontraremos es que la hoja necesita mucha energía para poder cortar materiales. Los lásers que se usan en la industria para soldar materiales requieren varios kilowatios de potencia, lo que implica una fuente de alimantación enorme que no entraría en la empuñadura de un sable de luz. Y ya de paso, habría que incluir un mecanismo de disipación del calor para evitar que la empuñadura derritiese la mano de quien lo use.

¿Y si construimos los sables con plasma?

Supongamos que conseguimos solucionar esos dos problemas, que construimos un par de sables de luz con láser que funcionen y que, como es lógico, vamos a probarlos en un “duelo” de práctica. Prepárate para una nueva decepción, ya que las hojas de los sables nunca chocarán entre sí, sino que pasarían una a través de la otra sin tocarse. Además, el haz del láser no se puede ver a no ser que mires directamente a su eje.

¿Quién es más loco: el loco, o el loco que sigue al loco? (Obi Wan Kenobi)

No todo está perdido. Nadie dijo que un sable de luz tenía que estar basado en tecnología láser. Una alternativa posible sería construirlos con plasma. El plasma es un gas tan caliente que sus átomos están descompuestos en sus componentes más elementales —neutrones y núcleos—. Se pueden generar aplicando descargas eléctricas a un gas y pueden alcanzar temperaturas de millones de grados centígrados.

Aquí viene la parte interesante: los plasmas tienden a emitir diferentes colores dependiendo del gas del que están hechos: los sables verdes de los Jedi podrían estar hechos de plasma de cloro, mientras que los rojos de los Sith podrían estar hechos de helio.

Si se fabrican con plasma que saliera humo de la empuñadura no sería raroSi se fabrican con plasma que saliera humo de la empuñadura no sería raro / Thomas S. editada con licencia CC 2.0

¿Cómo funciona un sable de plasma en la práctica?

Se necesitaría una fuente de energía pequeña pero potente, que iría oculta en la empuñadura y que podría ir unida a un filamento largo y fino que llevase la descarga elétrica y expulsase gas. Cuando activas el sable el filamento se volvería incandescente y el gas a su alrededor se convertiría en plasma, emitiendo su color en todas las direcciones. Las altas temperaturas del plasma derretirían instantáneamente cualquier objeto que toquen, y cortarían limpiamente como una cuchilla.

Aún así existirían problemas para hacerlo todo compacto y lo bastante resistente como para soportar un ataque de otro sable, pero es un buen comienzo. Después de todo, el Imperio no se construyó en un día. Y mientras tanto, aprovechamos para recordar que la nueva película de Star Wars está al caer. Puedes ver el trailer aquí abajo:

Pierre Réveillé editada con licencia CC 2.0

Relacionados

Opiniones de los usuarios

  • En el lore de Star Wars los primeros sables de luz (o protosables) llevaban una fuente de alimentacion externa, por lo que si podrian ser un laser. Despues se minituarizaron los circuitos.

Nos encanta escucharte ¿Nos dejas tu opinión?