El lado oscuro de Windows 10

Windows 10 también tiene su lado oscuro
Windows 10 es genial, pero tiene sus fallos. El sistema ya lleva un tiempo en la calle y ya ha hecho cierto rodaje, lo que nos permite señalar sus errores

Windows 10 es un gran sistema operativo, y un gran paso adelante para Microsoft. La compañía de Redmond ha prestado mucha atención al feedback de los usuarios que ignoraron mientras desarrollaban Windows 8 -durante el reinado de terror de Steve Ballmer, no lo olvidemos-, y se nota. Por desgracia, algunas partes de Windows 10 son inexplicablemente malas y hostiles al usuario.

Mientras que Windows 10 como un todo muestra a una Microsoft que ha cambiado, ya no es esa Microsoft de antes, esa que llegaba a casa apestando a whisky barato y al perfume de otro usuario. Ahora va bien vestida, bien peinada, te mira con ojos de cachorrillo y quiere que le prestes atención, pero en el fondo sigue siendo la misma que no se preocupaba de ti como usuario, la responsable de productos como Windows 8 y Xbox One.

Dicho esto, vamos a repasar los fallos más graves de Windows 10 de cara al usuario, el lado oscuro de un sistema operativo que, por otra parte, ha hecho que hasta los más fervientes detractores de Microsoft hayan tenido que pararse a mirar.

Los fallos más graves de Windows 10

Usa tu ancho de banda de subida sin notificártelo

Por defecto, Windows 10 sube actualizaciones del sistema y aplicaciones de la Windows Store a otros PCs conectados a Internet. Esto es una gran característica cuando se aplica a la red local, pero Microsoft ha optado por que todo el mundo en Internet pueda ser parte de ello, usando tu ancho de banda de subida en un propósito que no te ayuda.

Lo que es peor aún, no hay indicaciones de que esto ocurra a no ser que lo leas en alguna parte, que veas que la velocidad de tu conexión no es la que debería, o que tu ISP te llame para decirte que te has comido tu cuota de subida si la tienes limitada.

Opciones de configuración de Windows 10Opciones de configuración de Windows 10

Esto podría parecer una opción en el proceso de configuración personalizado, o se podría informar al usuario de alguna otra manera, pero en lugar de eso se tiene este proceso en segundo plano. Para desactivarlo es necesario encontrar una opción oculta en el sistema operativo, algo que ya ocurre con el asunto de desactivar la recolección de datos de usuario, que ya ha dado mucho que hablar.

Que Microsoft haya decidido que esto sea así tiene un porqué, y es que ayuda a todo el mundo a descargar actualizaciones más rápido. Dicho de otra manera, ahora Microsoft distribuye sus actualizaciones por algo muy parecido a BitTorrent, donde los usuarios son seeders y leechers al mismo tiempo. Esto no sería problema si no existiesen países con anchos de banda de subida limitados, pero lo cierto es que Microsoft se está ahorrando un buen dinero en ancho de banda con este método, y sin notificar al usuario. Esto nos da pie para el siguiente punto.

Las actualizaciones automáticas perjudican a las conexiones limitadas

Windows 10 obliga a todos los PCs domésticos a descargar e instalar actualizaciones automáticamente. Esto es bueno porque ayuda a mantener los sistemas de los hogares seguros, pero hay un gran problema con todo esto: No se ha implementado de forma respetuosa. La única opción que tienes como usuario es configurar la hora a la que el sistema se reinicia, no cuándo descarga actualizaciones.

Windows Update en Windows 10Windows Update en Windows 10 / WikiMedia Commons

Muchos usuarios que, por ejemplo, tienen conexiones a Internet rurales, en muchos casos se encuentran con anchos de banda limitados. Esto significa que, probablemente, no puedan descargar cientos de megas en actualizaciones de sistema cada semana. Windows 10 no ofrece ninguna vía para paliar este problema.

Esto recuerda el caso de la Xbox One original, que pedía prácticamente una conexión a Internet constante. En Microsoft asumen que todos los usuarios disponen de conexiones a Internet de banda ancha sin ninguna clase de limitación, y no parecen ser capaces de entender que no es el caso de todo el mundo.

Microsoft no está gestionando bien la privacidad

Windows 10, actualmente, está bajo una lluvia de críticas por la controversia generada por su política de recolección de datos de usuario. Hasta medios no especializados y más generalistas están tratando el tema. Para quienes vengan desde Windows 7, Windows 10 supone un gran cambio. Además, Windows 10 incluye muchas características que no se pueden desactivar en sistemas domésticos.

La privacidad en Windows 10La privacidad en Windows 10

Microsoft debería estar intentando explicar esto mucho mejor y hacerlo más fácil de entender. En medios internacionales como HowToGeek encontraron treinta ajustes de la privacidad entre la interfaz de Microsoft y la web, que en muchos casos ofrecían explicaciones muy vagas o confusas. Si Microsoft hubiese explicado estas opciones mejor podrían haber evitado parte de las críticas. Hay muchas de ellas no justificadas, cierto, pero en Redmond no se ayudan a sí mismos quedándose callados.

Peor aún: Están teniendo la audacia de seguir adelante a pesar de las críticas. Hace poco se añadieron los servicios de telemetría de Windows 10 a Windows 7 y Windows 8, y quienes habían decidido quedarse con versiones antiguas del sistema operativo por razones de privacidad no han reaccionado bien.

Se acabaron las notas de publicación de parches

Cuando Satya Nadella anunció en la presentación de Windows 10 la nueva visión de Microsoft de tener el sistema operativo como un servicio, con la idea de mantener Windows 10 constantemente actualizado con nuevas características de ahora en adelante, muchos usuarios han expresado su voluntad de ver exactamente en qué consisten dichas actualizaciones.

Windows 10 updateWindows 10 update

Microsoft no tiene planes de informar respecto a sus parches, de forma que no hay forma de saber qué es lo que van a cambiar. Puede que, ocasionalmente, Microsoft ofrezca información sobre grandes cambios si lo ven necesario, pero eso es todo. Los últimos rumores hablan de que Microsoft ofrecería información sobre parches a las empresas, pero ahí quedaría todo.

Querer mantener un sistema completamente actualizado más allá de la seguridad y la corrección de errores está muy bien, sobre todo cuando se van a añadir nuevas características y modificaciones. Lo que ya no está tan bien es tener a los usuarios a oscuras con respecto a los cambios que se harán.

El Menú Inicio ha vuelto, pero su usabilidad falla

De acuerdo, si pensamos en la pantalla de inicio de Windows 8 el nuevo Menú Inicio es sencillamente genial, pero no es tan bueno cuando lo comparas con el de Windows 7. Microsoft ha añadido las live tiles al menú inicio y ha eliminado características útiles. No funciona tan bien como solía, y además bombardea al usuario con contenido basado en sus preferencias.

Vista del escritorio de Windows 10Vista del escritorio de Windows 10

Por ejemplo, no se pueden fijar programas que se usan regularmente al menú inicio, por ejemplo. Además, el nuevo Menú Inicio funciona de una forma totalmente diferente a como estamos acostumbrados. Hay un límite de 500 entradas en el menú, que "se romperá" después de haber añadido más de 500 accesos directos. Esto se traduce en que no mostrará los atajos a las aplicaciones instaladas. Tampoco se podrán encontrar usando la característica de búsqueda del menú inicio, lo que nos deja con el siguiente panorama: En Microsoft se han preocupado más por crear un menú atractivo que una herramienta robusta, algo que los usuarios de un ordenador personal en el mundo real necesitan de verdad.

Las aplicaciones Metro siguen siendo prácticamente inutilizables

Hace poco leíamos en OS News, en un artículo firmado por Thom Holwerda, que la buena recepción de Windows 10 "se debe sólo a que es gratis y los analistas no se han visto obligados a usar apps Metro". Estas aplicaciones ahora se laman Universal Apps.

La app de Twitter en Windows 10La app de Twitter en Windows 10

Si tienes una buena experiencia de uso en Windows 10, entonces es más que probable que aún uses muchas aplicaciones de escritorio tradicionales. Hasta en Microsoft no acaban de creer del todo en sus Universal Apps. Microsoft se cargó de buenas a primeras y sin miramientos la versión universal de Skype un mes antes de la salida de Windows 10, dejando la aplicación de escritorio como alternativa. Esto también pasa con la suite Office, cuyas versiones Metro o Universal llevan el prefijo Mobile delante, de forma que se alienta a los usuarios a no usarlas y utilizar la versión de escritorio tradicional.

Ya ha llovido bastante desde la salida de Windows 8. Ha estado ahí durante tres años, y las aplicaciones Metro / Universal no convencen después de todo este tiempo. Microsoft ya había invertido mucho tiempo en desarrollar aplicaciones Metro años antes de que se lanzase Windows 8, de forma que durante este tiempo hubo tiempo de sobra para pulirlas, y los ingenieros más talentosos de Microsoft podrían haber perdido algo más de tiempo en mostrar a sus compañeros cómo se hace.

Las actualizaciones de drivers pueden romper el sistema

Las actualizaciones obligatorias de controladores son otro problema. En lugar de sólo enviar actualizaciones de Microsoft a los Windows de todo el mundo, en Microsoft están obligando al usuario a instalar los últimos controladores que creen que funcionarán en tu ordenador. No hay forma de desactivar esta característica, incluso si estos drivers no funcionan en tu ordenador. Si instalas los tuyos propios Microsoft los sustituirá con los suyos, y este proceso se repetirá cada vez que intentes colocar tus propios controladores.

Drivers de Nvidia para Windows 10Drivers de Nvidia para Windows 10

Hay una opción para que, al menos, se notifique al usuario enterrada en las entrañas del sistema -al menos eso se dice-, pero la única forma de sortear esto es bloquear un driver individual con una herramienta que debes descargar de la web de Microsoft. Y aunque lo bloquees recibirás drivers nuevos en cuanto aparezcan en Windows Update.

Una cosa es obligar a los usuarios a instalar actualizaciones de seguridad, pero Microsoft debería permitir a los usuarios de PCs controlar sus propios drivers si lo necesitan, incluso si se trata de una opción oculta que se debe activar.

Estos son sólo unos pocos de los fallos de Windows 10, pero de cara al usuario son los más graves. Hay, sin embargo, otros más tontos, como la separación del Panel de Control y la ventana de Configuración, pero eso de momento no afecta a nadie de forma negativa.

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