Oda al ratón

El ratón, ese pequeño dispositivo que conectamos a nuestro ordenador y nos permite interactuar con todo lo que vemos en la pantalla. Si nos paramos a pensar, pocas cosas podemos hacer hoy en día sin usar el ratón, y aunque es algo que llevamos viendo desde que tenemos ordenadores, su historia no es muy conocida. En este artículo conoceremos la cronología del ratón, sus tipos y su importancia en la informática. Hoy, desde Malavida, queremos hacerle un pequeño homenaje a este pequeño periférico que lleva entre nosotros más de 40 años y que, aparentemente, tiene aún mucha vida por delante.

Un repaso a la historia del ratón

Para encontrar los orígenes del ratón debemos remontarnos a la California de los años 60, concretamente a la Universidad de Stanford. Allí nos encontramos con Douglas Engelbart, un famoso inventor estadounidense que, a día de hoy, es considerado uno de los padres de la informática.

Por aquellos entonces, Engelbart era director de uno de los laboratorios de esta conocida universidad, y fue allí donde crearía -junto a su equipo de 17 personas- hace más de tres décadas, el ratón, un dispositivo que seguimos usando a día de hoy y que llevó más de cuatro años de investigación. Nada de máquinas ni producción en serie; el primer ratón del mundo fue construido, ni más ni menos, que en madera. Esta versión alfa del ratón tenía aspecto de ladrillo, pero encajaba en la palma de la mano. Su mecanismo consistía en dos ruedas metálicas: una movía el eje X y otro el Y; y cómo no, un botón rojo para hacer clic y llevar a cabo acciones.

La filosofía del ratón era clara. El teclado y el computador  ya existían, pero requerían de amplios conocimientos de informática para que el humano interactuase con la máquina, mientras que el ratón revolucionó esa forma de actuar, convirtiéndose en una extensión del brazo humano, en un simple intermediario entre hombre y computadora, manejable por cualquier persona.

¿Cuál era el principal problema? Que por aquellos entonces, el entorno de trabajo de un ordenador no era el que conocemos ahora. Se necesitaba de un entorno gráfico que permitiese la interacción, y ese es otro de los inventos en los que Douglas Engelbart estaba trabajando. Sin ese entorno, el ratón solo nos permitiría movernos entre celdas de textos, pero sin libertad alguna.

Dado que movía los dos ejes X e Y, el nombre que recibió y con el que se patentó este invento fue X-Y Position Indicator for a Display System (Indicador de posición X-Y para un dispositivo de proyección). Un alarde de originalidad. Sin embargo, el propio creador reconoce que, desde un principio, lo llamaron “ratón”, puesto que el cable que conectaba al ordenador le daba esa apariencia, y a todo el equipo le pareció acertada.

Antes de su presentación al mundo, Engelbart creó NLS (oN-Line System), un ordenador financiado por ARPA (una agencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos, para la que se creó ARPANET, el primer Internet). En este ordenador, nuestro protagonista creó la interfaz gráfica, el funcionamiento por ventanas y en él implementaba todos sus inventos. Más tarde se convertiría en el segundo nodo de la red ARPANET.

En 1968 el ratón fue presentado al público en una conferencia que tuvo lugar ante 1000 personas en San Francisco. Aunque desde este enlace podéis ver toda la conferencia que dura más de 100 minutos, en el vídeo de más arriba podéis ver el momento exacto en el que demuestran el funcionamiento del ratón.

A pesar de ser un invento revolucionario y que cambiará la forma en la que interactuamos con las máquinas, Engelbart no se hizo de oro. La patente del ratón se quedó en la Universidad de Stanford, pero se la vendió a Apple por 40 mil dólares, que envió un cheque a su creador por valor de 10 mil.

Los pioneros en la inclusión del ratón

La primera computadora que incluyó el ratón como periférico fue la Xerox Star 8010, que fue también la primera en incluir un sistema de interfaz gráfica -sí, la misma empresa que ahora fabrica fotocopiadoras-. Esta vio la luz el 27 de abril de 1981, y a ella se sumaron otras empresas como Atari o Commodore. Pero como pasa siempre, hasta que las empresas grandes no meten la cabeza, el invento no termina de despegar.

El xerox Star 8010 fue el primero en incluir ratónEl xerox Star 8010 fue el primero en incluir ratón / Marcin Wichary editada con licencia CC 2.0

Tuvo que llegar Microsoft dos años después y lanzar no solo su primera versión de Microsoft Word, sino su propio modelo de ratón. Sin embargo, a pesar de ser útil, su precio original era, ni más ni menos, que de 195 dólares, un precio privativo para la mayoría de personas. ¿Adivináis qué empresa asoma la nariz ahora? Efectivamente, Apple.

Sería en 1984 cuando vemos el primer Macintosh, para el que se había encargado la creación de un ratón barato. Este se basó en tecnología de los ordenadores Xerox, aunque Steve Jobs quería reducir el precio de 400 dólares que costaba el original a 35 como mucho. Por supuesto, esta versión primeriza del ratón de Apple fue evolucionando conforme los ordenadores evolucionaban.

El 1991, el cable desapareció gracias a Logitech, que implementó un modelo inalámbrico que funcionaba por radiofrecuencia llamado Mouseman Cordless. En 1995, Microsoft implementó la rueda para hacer scroll, que nos permitiría movernos por la interfaz sin tener que pulsar en diferentes botones.

Los ratones con rueda permitían hacer scroll fácilmenteLos ratones con rueda permitían hacer scroll fácilmente / Darkone editada con licencia CC BY-SA 2.5

Sería en 1999 cuando se elimina la famosa bola de goma que había debajo del ratón por un sensor óptico, pero este necesitaba una alfombrilla especial con retículas para funcionar. Esto fue solucionado con la implementación del sensor óptico multisuperficie ideado por Agilent, invento que fue aprovechado por Microsoft, que lanzó el IntelliMouse explorer -primer ratón óptico-, precursor de lo que tenemos hoy en día.

Tipos de ratones

Una vez conocemos la historia de estos útiles dispositivos, cabe hablar de los diferentes tipos que nos podemos encontrar hoy día en el mercado y que han existido. Aunque la finalidad es exactamente la misma, la tecnología que usan para facilitarle la vida al usuario es distinta. Vamos a ver cuáles son los más comunes. Vaya por delante que la gran mayoría de ellos pueden ser o cableados o inalámbricos, pero a efectos prácticos, son lo mismo.

Ratones mecánicos, los clásicos de bola

Los ratones con bola se rompían cuando almacenaban mucha suciedadLos ratones con bola se rompían cuando almacenaban mucha suciedad

Empezamos por los clásicos. Los ratones mecánicos son aquellos que alojan una bola de goma en su interior que rueda cuando movemos el ratón. Aunque ya no se ven muchos por ahí, sí es interesante saber cuál era el funcionamiento de estos míticos periféricos.

La bola de goma gira libremente, transmitiendo el giro de la misma a dos rodillos: uno para el eje X y otro para el eje Y. El diseño de estos rodillos permite el paso de haces luminosos a una célula fotoeléctrica, que convierte estas señales en impulsos eléctricos. Estos pulsos se convierten en datos binarios, que son enviados al procesador, el cual calcula en qué posición exacta debería estar el cursor.

Los botones funcionan de forma similar. Cuando pulsamos un botón, se accionan unos microinterruptores que envían órdenes al procesador, y este ejecuta la acción. Como os podéis imaginar, el principal problema de estos ratones mecánicos es que corrían el riesgo de quedar inutilizados por la suciedad que se acumulaba en los mecanismos.

Ratones ópticos, los que seguramente uses

Los ratones ópticos analizan la superficie para determinar el movimientoLos ratones ópticos analizan la superficie para determinar el movimiento / Aloriel editada con licencia CC BY-SA 3.0

Los ratones ópticos son los más comunes a día de hoy. Los dos principales motivos por los que estos ratones se han hecho populares es que 1) no se rompen por acumulamiento de suciedad y 2) son mucho más baratos de fabricar que los mecánicos.

A diferencia de los que hemos visto antes, los ratones ópticos constan de un LED -la luz roja que todos conocemos- y un sensor óptico, que permite al ratón “fotografiar” la superficie sobre la que se mueve. De esa forma, es capaz de detectar las variaciones en el movimiento del dispositivo. El procesador interno del ratón analiza esas “fotografías”, y determina hacia qué lado se movió el ratón cuando lo usamos por última vez.

El ratón captura miles y miles de imágenes por segundo. Cuanto más bueno sea el ratón, más veces actualiza estas imágenes, lo que hace que el ratón sea mucho más preciso -y más caro, obviamente-. Uno de los principales problemas, sobre todo con los ratones antiguos, es que si los usamos sobre una superficie demasiado brillante o con muchos colores, el procesador no es capaz de distinguir todos los colores y no es capaz de interpretar bien la información del sensor, lo que hace que el puntero no se mueva.

Los nuevos no tienen estos problemas, y algunos de los más caros pueden ser usados casi en cualquier superficie con eficacia. Pueden ser inalámbricos o cableados.

Ratones láser, como los ópticos pero mejorados

Los ratones láser son la evolución de los ratones ópticos. El sensor óptico que nos encontrábamos en los anteriores es sustituido por un láser, que es mucho más preciso. Este es el motivo por el que es muy utilizado en la industria del diseño gráfico y por los gamers más exigentes.

Al igual que el sensor óptico, detecta las variaciones de movimiento, pero el láser que emite es invisible al ojo humano. Al igual que los anteriores, pueden ser inalámbricos o funcionar conectados mediante un cable al ordenador.

Trackball, un ratón mecánico invertido

Los trackball son una evolución del ratón mecánico, pero fracasaronLos trackball son una evolución del ratón mecánico, pero fracasaron

Es como coger un ratón mecánico y poner la bola en la parte de arriba. Nosotros nos encargaremos de mover la bola con el pulgar o la palma de la mano, y así no tendremos que mover el ratón para desplazar el cursor por la pantalla.

El mecanismo es exactamente el mismo que los ratones mecánicos: unos sensores detectan el movimiento de la bola, que es convertido en datos binarios e interpretados por el procesador. Por supuesto, al igual que el funcionamiento, los problemas son los mismos, ya que la suciedad seguía siendo un inconveniente, y además era poco ergonómico.

Mouse touch o Magic Mouse, el ratón de Apple

El ratón de Apple consta de una superficie lista táctil y carece de botonesEl ratón de Apple consta de una superficie lista táctil y carece de botones / Feureau editada con licencia CC BY-SA 3.0

El principal problema de los ratones que hemos visto hasta ahora es que, lamentablemente, suelen estar pensados para personas diestras -que usan la mano derecha-. Esto es algo que Apple quiso solucionar con su famoso ratón. Este consta de una única pieza en su parte superior que es multitáctil, por lo que no tiene botones físicos como tal, ya que toda la superficie es un botón en sí misma. Es capaz de soportar gestos y puede ser usado tanto por diestros como zurdos.

Cómo elegir un buen ratón

Ahora que ya conocemos qué tipo de ratones hay, seguramente nos preguntaremos que qué es lo que hace a un ratón un buen ratón. Hay varios factores que influyen a la hora de comprar el ratón perfecto, porque efectivamente, no existe el ratón perfecto. Vamos a ver cuáles son los factores más importantes a la hora de elegir uno.

Lo primero: ¿cómo coger el ratón?

Cada uno coge el ratón de forma distinta, y en función de eso tenemos que elegir un ratón u otro. Hay tres formas diferentes de coger el ratón:

  • Palm grip o agarre con la palma: consiste en dejar caer la palma de la mano sobre el ratón y mantener los dedos en los botones, usando toda la mano para mover el ratón. Esto nos permite hacer movimientos más rápidos pero menos precisos -totalmente antigamer-. Si sois de este tipo, tenéis que buscar un ratón que tenga la parte donde dejamos caer la palma de la mano abultada.
  • Claw grip o agarre de garra: en esta postura dejamos caer la palma de la mano sobre la base pero los dedos índice y corazón se arquean para tocar los botones, usando el botón pulgar para darle algo más de control al ratón. Esta postura nos otorga algo más de precisión, pero nos requiere más esfuerzo para mover el ratón. Los ratones más adecuados son los alargados y resistentes, para que podamos levantar el ratón para moverlo bruscamente.
  • Fingertip grip o agarre de dedos: finalmente, en esta postura no dejamos reposar la palma de la mano en el ratón y solo apoyamos la punta de los dedos índice y corazón en los botones y el pulgar para moverlo. Es la postura más precisa, pero la que requiere más esfuerzo, puesto que siempre estamos haciendo tensión para mantener la mano sostenida en el aire. Los mejores ratones son los pequeños y planos, que podemos mover mejor.

¿Conectados por cable o inalámbricos?

Los ratones USB no dependen de baterías, aunque son menos versátilesLos ratones USB no dependen de baterías, aunque son menos versátiles

La eterna discusión. Este apartado está más orientado a los que usan el ratón para jugar mucho. Usar un ratón con cable nos quita el lag por completo, puesto que la comunicación es instantánea entre ordenador y ratón, pero tiene varios inconvenientes: puede no cabernos en la mesa o que el cable sea aparatoso. Sin embargo, nos quitamos de problemas de baterías o pilas, puesto que se alimenta del propio ordenador.

Por otro lado, tenemos los ratones inalámbricos. Estos tienen varios problemas: si eres muy jugón y valoras la instantaneidad de movimientos, los ratones inalámbricos suelen tener un lag de unos 8 milisegundos, pero no es el único inconveniente.

En algunas ocasiones pueden llegar a interferir con algunos dispositivos que tengamos en casa, sobre todo con los routers y dispositivos que funcionan a 2,4 GHz. También hay que tener en cuenta los dos tipos de tecnologías inalámbricas que se usan: Bluetooth o radiofrecuencia. Los Bluetooth requieren de tener esa tecnología instalada en nuestro ordenador, y si no la tenemos, necesitaremos un adaptador que ocupará un USB. Lo bueno es que se conectan automáticamente al ordenador, pero son difíciles de encontrar.

Algunos ratones inalámbricos pueden llegar a interferir con otros dispositivosAlgunos ratones inalámbricos pueden llegar a interferir con otros dispositivos

Los que usan radiofrecuencias son muy comunes, pero pueden llegar a interferir con otros dispositivos inalámbricos que tengamos. Son algo más precisos y tienen un mayor alcance, pero ocuparan sí o sí un puerto USB con el adaptador.

Finalmente, cabe hablar de las pilas, que suelen ser del tipo AA y tenemos que estar pendientes de cambiarlas cada equis tiempo.

¿Con muchos botones o con pocos botones?

Los ratones para gaming tienen más botones para añadir más funcionesLos ratones para gaming tienen más botones para añadir más funciones / Osman Gucel editada con licencia CC BY 2.0

Esta es una decisión que depende muchísimo de lo que vayamos a hacer. Si vamos a jugar a juegos, siempre suele ser interesante tener un ratón gaming con muchos botones que podamos configurar para realizar acciones. Suelen ser muchos más caros, pero las funciones que nos dan son bastante más abundantes que los ratones normales.

Por otro lado, si solo queremos hacer un uso convencional, como navegar, un ratón normal con los botones básicos nos valdrá perfectamente. Depende en gran medida del dinero que nos queramos dejar en el ratón.

¿Necesitas que sea muy sensible?

Por lo general, cuanto más bueno es el ratón, mayor sensibilidad tienePor lo general, cuanto más bueno es el ratón, mayor sensibilidad tiene

¿Os acordáis de cuando hablamos antes de que los ratones “fotografiaban” la superficie y calculaban cómo moverse? Pues en función de la sensibilidad, eso se hará más rápido o más lento, lo que nos hará tener más o menos precisión y más o menos velocidad.

La sensibilidad se calcula en puntos por pulgada. A mayor cantidad de puntos por pulgada -lo encontraréis bajo las siglas ppp-, mayor precisión. Por lo general, los ratones de gama media-alta suelen rondar los 1.200 ppp, mientras que algunos ratones gaming llegan hasta los 8.000 ppp. Si vamos a realizar tareas que requieren precisión, no es recomendable que la sensibilidad baje de 400 ppp.

Por otro lado, hay algunos ratones que tienen un botón que permite configurar las diferentes sensibilidades, sobre todo los orientados a jugar. Estos nos permiten tener un ratón multifunción que nos sirva para jugar y para darle un uso más normal.

Para elegir el mejor ratón para vosotros, lo mejor es que penséis qué vais a hacer y cómo cogéis el ratón, y en función de eso, mirad qué cantidad de dinero os queréis gastar y elegid.

¿Por qué el ratón es importante como periférico?

El ratón tiene una importancia vital en el mundo de la informáticaEl ratón tiene una importancia vital en el mundo de la informática

Hasta la llegada del ratón, la comunicación con el ordenador requería, como mencionábamos antes, de un amplio conocimiento de informática. Eso hacía que no todo el mundo pudiese usar un ordenador. Sin embargo, el ratón no sería nada sin la interfaz gráfica. La interfaz gráfica es lo que tú estás viendo ahora mismo en tu ordenador: los menús, las ventanas, los accesos directos…

Todo eso forma parte de una interfaz gráfica, que podríamos resumir, básicamente, en una terminal de comandos que se usa de forma visual. A fin de cuentas, lo que estás haciendo al hacer clic en un icono es ejecutar un comando que lanza la aplicación para que la podamos usar.

Todo esto que hacemos a diario, como escribir, abrir aplicaciones e incluso interactuar con ellas lo podríamos hacer sin ratón. Por ejemplo, podríamos instalar VLC en Linux usando el comando sudo apt-get install VLC, pero eso requiere saber utilizar el lenguaje del ordenador, lo que implica un proceso de aprendizaje que no todo el mundo ha llevado a cabo. Es mucho más sencillo hacer dos clics y descargar el programa de la tienda de aplicaciones.

Por eso es importante el ratón, porque las tareas que antes tardábamos más tiempo en hacer ahora las hacemos intuitivamente con el ratón.

El ratón permite simplificar el uso de los ordenadoresEl ratón permite simplificar el uso de los ordenadores

Es cierto que sin interfaz gráfica, el ratón no funcionaría para nada, porque sería como tener un coche sin motor. Gracias al ratón, podemos interactuar con la interfaz gráfica, lo que hace que la informática sea accesible a todas las personas que no tienen conocimientos de lenguaje informático.

Es ahí donde reside la importancia del ratón: en llevar la informática a las personas, por eso es importante. Es cierto que se puede sustituir, ¿pero cuánto tiempo tardaríamos en ejecutar las tareas más básicas, como navegar entre carpetas? Muchísimo más.

Por otro lado, hay profesiones que, directamente, requieren de un ratón o un sucedáneo, como el de diseñador gráfico. A día de hoy, es casi imposible hacer diseño sin un ratón o una tableta electrónica, puesto que nos permite ver lo que estamos haciendo en tiempo real sin tener que leer millones y millones de líneas de código una por una.

O algo tan simple como jugar. ¿Os imagináis jugar al Counter Strike, al Call of Duty, al World of Warcraft… sin ratón? Es imposible, puesto que cada vez que movemos a nuestro personaje o movemos la cámara, estamos ejecutando líneas de código que, sin ratón, deberíamos escribir manualmente.

Otros sistemas que fracasaron

Como os podéis imaginar, ha habido varios intentos de sustituir al ratón convencional, y no todos ellos han llegado a buen puerto. Aunque todos ellos son variaciones del ratón original, lo cierto es que más que aportar valor a este famoso periférico, lo convertían en algo poco ergonómico o difícil de usar.

Los ratones infrarrojos y su pérdida de señal

Si el ratón perdía el contacto con el receptor, el cursor dejaba de moverseSi el ratón perdía el contacto con el receptor, el cursor dejaba de moverse / MiNe editada con licencia CC BY 2.0

¿Os acordáis de cuando vuestros amigos os pasaban fotos usando los infrarrojos del teléfono? ¿Cuál era el mayor problema? Que los teléfonos tenían que estar, constantemente, mirándose el uno al otro para que no se interrumpiese la transferencia de datos. Pues con los ratones pasó exactamente lo mismo.

El ordenador tenía un receptor de infrarrojos que se conectaba con el ratón, pero no podíamos mover el ratón libremente, puesto que en el momento en que la parte frontal del ratón perdía el contacto con el receptor, el cursor dejaba de moverse. Teniendo en cuenta que el ratón nunca deja de moverse, pues tener que mantenerlo en una misma línea todo el rato se hacía imposible.

El pointing stick, útil pero sin funciones

El pointing stick acabó desapareciendo, porque no era realmente útilEl pointing stick acabó desapareciendo, porque no era realmente útil / Inklein editada con licencia CC BY-SA 3.0

Si alguno ha tenido uno de esos portátiles antiguos, seguramente recuerde ese pequeño trozo de goma puesto en medio de la G y la H que se usaba como teclado pero cuya utilidad era completamente nula. Este pequeño botón era como un joystick a pequeña escala, y permitía desplazar el cursor, pero no hacer clic ni nada. Era divertido para echar el rato mientras el ordenador arrancaba, pero con el paso del tiempo ha ido desapareciendo.

Por otro lado, otro de los sistemas trackball que había antes era, en lugar del panel táctil, una bola con botones a su lado. Era como coger un ratón mecánico e incrustarlo en medio del portátil, pero por supuesto, tenía los mismos problemas que sus antepasados: suciedad y mecanismo fácilmente rompible, por lo que acabó siendo sustituido por el trackpad.

Enable Viacam y los problemas de cervicales

Un invento interesante pero poco ergonómico. Se trata de un software que permite utilizar la webcam para que controlemos el cursor con nuestra cabeza. Al mover la cabeza, la webcam detecta el movimiento y el cursor se mueve. El principal problema es que nos veremos obligados a estar moviendo la cabeza y el cuello constantemente, con los obvios problemas que eso nos puede generar.

Por otro lado, nos obliga a tener una webcam, algo que no todo el mundo necesita o que no todos los portátiles tienen, por lo que no es un sustituto real. Sin embargo, y para romper una lanza por este método, sí está muy bien pensado para minusválidos que no puedan mover sus extremidades.

Su futuro y alternativas que lo quieren hacer desaparecer

Conforme avanza el tiempo y la tecnología mejora, el ratón evoluciona, y empiezan a surgir alternativas que buscan desplazar a este periférico. Aunque la gran mayoría de ellas son variaciones del ratón original, lo cierto es que otras son innovaciones que rompen con el concepto del ratón y nos permiten usar otras cosas que no sean nuestras manos.

El seguimiento ocular o manejar el cursor con los ojos

Esta es una tecnología que lleva entre nosotros algunos años pero que, todavía, no ha terminado de explotar. Esta tecnología emplea cámaras de alta velocidad para rastrear el movimiento de nuestros ojos, la dilatación de la pupilar y el parpadeo del sujeto, entre otros factores. De esa forma, podríamos decir que nuestro ojo actuaría como la bola de los ratones mecánicos antiguos y el parpadeo como clic.

Hay varias tecnologías, pero sin duda, la más conocida es Tobii, cuyo software ya está siendo utilizado para ayudar a personas con discapacidad a que pueda usar un ordenador normalmente.

La voz (cuando funcione bien)

El uso de la voz es algo a lo que nos hemos acostumbrado en nuestros teléfonos móviles, pero en los ordenadores es algo relativamente reciente -y que tiene mucho margen de mejora-. Sin embargo, sí es cierto que es posible navegar por el entorno gráfico de nuestra computadora usando nuestra voz y diciendo en voz alta qué programas queremos abrir, qué queremos escribir, e incluso llevar a cabo acciones básicas como apagar la máquina.

Aunque tiene mucho margen de mejora, puesto que es algo que se está probando y que, en cierto modo, es poco intuitivo -los que uséis Windows 10 lo sabréis-, es una tecnología que ya está entre nosotros, y un claro ejemplo de buen funcionamiento y utilidad es Siri en los dispositivos Apple.

El mundo del diseño pertenece a las tabletas gráficas

Las tabletas electrónicas son el sustituto del ratón en el mundo del diseñoLas tabletas electrónicas son el sustituto del ratón en el mundo del diseño / DragonLord editada con licencia CC BY-SA 3.0

¿Os acordáis de cuando hablábamos de la sensibilidad de los ratones y que debe ser alta para hacer cosas precisas? Pues para solucionar esto, sobre todo en temas de diseño gráfico, llegaron las tabletas gráficas. Estas actúan a modo de alfombrilla y un lápiz actúa a modo de ratón -grosso modo-. De esa forma, controlaremos el cursor con el lápiz y este seguirá el rastro que nosotros dibujemos.

De esa forma, si somos buenos dibujantes o tenemos buen pulso, podemos conseguir un trazo perfecto, porque es exactamente lo mismo que dibujar en papel. Es una tecnología que no tardó mucho en llegar a los departamentos de arte de las grandes empresas y que, cada vez, es más común ver en los ordenadores de andar por casa.

Mouseless, el ratón sin ratón

Traducido como “sin ratón”. ¿Cómo es posible usar el ratón sin ratón? Pues esta fue una de las ideas que tuvo Pranav Mistry, investigador del MIT. Básicamente se trata de una cámara infrarroja localizada en la parte superior de nuestro portátil que es capaz de detectar la posición de nuestras huellas dactilares y el movimiento que hacemos con ellas.

De esa forma, podemos hacer un uso normal del ratón pero sin tener un ratón físico conectado. Es una tecnología que aún requiere de ciertas mejoras y que no se ha llegado a implantar -puesto que no todos tenemos una cámara infrarroja en nuestra casa-, pero que está ahí y que puede llegar a desplazar al ratón.

Mycestro, el ratón en 3D

Mycestro es un pequeño dispositivo que nos ponemos en el dedo índice y actúa como un ratón pero en formato minúsculo. Básicamente, el ordenador detecta el movimiento que hacemos con nuestro dedo y ese movimiento se traduce en que el cursor se mueva. Todas las acciones que hacemos con nuestro ratón se pueden hacer tocando con el dedo pulgar unos sensores localizados en los laterales del dispositivo.

Empezó en Kickstarter y 354.000 dólares, pero su precio es algo privativo, puesto que vale unos 129 dólares, 115 euros al cambio más o menos, pero es una alternativa que está ahí y que quiere desplazar al ratón al segundo plano.

Sin embargo, y como podemos ver, parece que es complicado desplazar a un periférico que lleva tantísimo tiempo entre nosotros. Que el ratón deje de existir, algo que pasará tarde o temprano como pasa con todo, implicará un nuevo proceso de aprendizaje para sustituir al funcionamiento intuitivo de este querido periférico. Si conocéis algún invento que se nos haya pasado, no dudéis en hacérnoslo saber en los comentarios.

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Opiniones de los usuarios

  • Unos de los artículos mas completos que he leído, una curiosidad, el Commodore Amiga fuel el primer ordenador en usar un raton de 2 botones. Saludos.

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