i-Doser o cómo drogarse por Internet con ondas binaurales

El efecto de ondas binaurales sobre el cerebro
i-Doser es una aplicación que promete ser capaz de simular diferentes estados mentales en el usuario mediante el uso de tonos binaurales. En palabras llanas, permite al usuario drogarse con sólo escuchar archivos de audio. No hemos podido evitar probarlo

Muchos ya habréis oído hablar de i-Doser, ya que lleva circulando por ahí desde hace bastantes años, otros lo habréis descubierto hace poco, como yo, y muchos otros ni siquiera conoceréis este software que promete proporcionarte una experiencia simulada con drogas de todo tipo. En otras palabras, te permite colocarte desde tu ordenador, sin los posibles efectos secundarios de las drogas tradicionales.

Todo funciona mediante archivos de audio en formato .DRG (no se han currado demasiado el nombre de la extensión de los archivos, la verdad) y se basa en la tecnología de ondas cerebrales binaurales. Cada archivo, que como no podía ser de otra manera, recibe el nombre de dosis, reproduce los efectos de una droga en particular, desde las más populares hasta las más desconocidas para la gente que no está demasiado metida en el mundillo.

¿Qué son las ondas binaurales?

El concepto de tono o pulso binaural no es nada nuevo. Fue mencionado por primera vez en 1839 por el físico Heinrich Wilhelm Dove, aunque no alcanzó popularidad hasta el siglo XX, cuando la comunidad de medicina alternativa proclamó poder inducir diferentes estados mentales mediante ondas binaurales.

Retrato de Heinrich Wilhelm Dove en 1857Retrato de Heinrich Wilhelm Dove en 1857

Básicamente consiste en que el cerebro percibe un tono de batimiento al escuchar sonidos de baja frecuencia, con frecuencias ligeramente diferentes en cada oído. Por ejemplo, si la persona escucha un tono de 510 Hz en su oído derecho y otro de 490 Hz en el izquierdo se produce este fenómeno que induce al cerebro a pensar que ambos sonidos se han mezclado de forma natural fuera del mismo.

Este proceso de batimiento sólo tiene lugar si el tono es menor de 1 kHz y si la diferencia de frecuencias entre ambos sonidos es menor de 30 Hz. En caso contrario, los dos tonos se percibirían de manera independiente, sin producirse su batimiento.

Experimentando con i-Doser

Que vaya por delante que antes de probar i-Doser era bastante incrédulo con la posibilidad de poder ‘colocarme’ sentado delante del ordenador con sólo escuchar unos archivos de audio que simulan dosis de determinadas drogas. ¿Cómo iba a drogarme con sólo escuchar sonidos?

Y mientras lo probaba por primera vez, más de lo mismo. Sólo escuchaba sonidos monótonos pertenecientes a archivos de audio que duraban entre veinte y treinta minutos. Mi primera conclusión: "no sé si esto me drogará, pero hay que estar colocado para estar escuchando esta bazofia durante media hora".

 

El pack gratuito que incluye i-Doser para que pruebes el software incluye tres dosis diferentes: Alcohol, Content y Sleeping Angel. En esta versión de prueba gratuita, uno sólo tiene la posibilidad de cargar las dosis en el reproductor de i-Doser y seleccionar el volumen de reproducción. Opciones bastante limitadas, pero suficientes para empezar a experimentar.

Alcohol

Esta dosis tampoco merece demasiadas explicaciones sobre los efectos que pretende conseguir. Según sus desarrolladores, tomarse este Alcohol es como meterse cinco vasos de ginebra a palo seco. Vamos, el binaural favorito de Rita. Se supone que sus efectos son muy fuertes, aunque desaparecen rápido, llevando al consumidor a un estado de relajación, alegría y sobreexcitación. Y lo mejor de todo, sin resaca.

Content

La siguiente dosis gratuita promete ser un sedante moderado. Según la descripción proporcionada por i-Doser, Content te calmará, te dará energía, pondrá una sonrisa en tu cara y te hará sentir bien durante un tiempo. Sí, la verdad es que suena cursi, pero promete darle ese toque happy a tu vida y eliminar la negatividad de tu mente. Casi nada.

Sleeping Angel

Esta dosis también viene a ser un sedante, pero bastante más fuerte que el anterior, pudiéndose definir como un Diazepam virtual. Sleeping Angel promete llevarte de tu estado de consciencia hasta la fase Delta de sueño, pasando por el estado Theta, ofreciéndote un descanso hipnótico y reparador a través de un ruido rosa que te hará dormir como los angelitos.

Reproduciendo Alcohol y Content en i-DoserReproduciendo Alcohol y Content en i-Doser

Como ya hemos comentado, después de escucharlas por primera vez, uno puede llegar a pensar que está delante del típico timo que juega con el efecto placebo de los usuarios. Lo cierto es que tampoco me lo había tomado demasiado en serio, saltando de audio en audio, sin completar las dosis, y con la tele de fondo.

Eso sí, al levantarme de la silla me encontraba un poco mareado y con los ojos algo vidriosos. ¿Podía ser que me hubiera colocado simplemente escuchando sonidos? No. Imposible. Simplemente estaría cansado de un duro día de trabajo, sin más. Pero me prometí que al día siguiente le daría otra oportunidad.

Y así fue, esta vez provisto de unos auriculares y concentración máxima, me dispuse a ‘emborracharme’ a base de binaurales. Después de dedicarme a escuchar atentamente los sonidos procedentes de los auriculares durante los 35 minutos que dura la pista de Alcohol, a veces con los ojos cerrados, a ratos con la mirada perdida, uno puede llegar a la conclusión de que sí, que esto funciona.

i-Doser te permite disfrutar del alcohol, pero sin la correspondiente resacai-Doser te permite disfrutar del alcohol, pero sin la correspondiente resaca

Uno no se levanta tambaleando, ni mucho menos, pero sí que se nota el típico ‘contentillo’ de haberse tomado unas cervezas de más y con las ideas un tanto nubladas. Con auriculares de mayor calidad (la propia web de i-Doser recomienda algunos de ellos), posiblemente los efectos fueran mayores. Pero oye, puedo estar contento, he logrado ‘emborracharme’ en poco más de media hora, sin gastarme un duro y sin desgastar el hígado… el cerebro ya es otra cosa.

Si quieres más drogas, te las pagas…

Obviamente, las tres dosis Alcohol, Content y Sleeping Angel sólo son un ejemplo de lo que se puede ‘tomar’ a través de i-Doser. De la misma manera que nadie nunca encontró a ese hombre mitológico que repartía drogas gratis en la puerta del colegio, todas los demás estupefacientes que queramos probar, tampoco son gratuitos.

Las drogas no son gratis, y en i-Doser tampocoLas drogas no son gratis, y en i-Doser tampoco / David Hilowitz editada con licencia CC 2.0

Fuera de las tres dosis de prueba, uno puede encontrar decenas de narcóticos en formato .DRG. Desde cocaína a heroína, pasando por metanfetaminas, ketamina, marihuana, LSD o speed, por precios que rondan los 3 o 4 dólares, además de comprar packs de diferentes dosis por 15-20 dólares.

De la misma forma, también se puede acceder a una versión Premium del programa i-Doser, con la posibilidad de exportar los archivos .DRG a formato MP3 y así escucharlos en cualquier dispositivo, o la opción de ver imágenes o vídeos cuasi-hipnóticos mientras inundamos nuestro cerebro con binaurales, que nos pondrán en un ambiente aún más propicio. Eso sí, ya estamos hablando de un precio que ronda los 50 dólares.

También cabe destacar que, si se tiene algunos conocimientos básicos, uno puede crear sus propias dosis binaurales para luego subirlas a la web de i-Doser, y así convertirse en una especie de camello digital, llevándose un 20% de los ingresos obtenidos por la empresa con la venta de esas drogas. Pero esa es otra historia.

i-Doser, ahora también para dispositivos móviles

Los tiempos cambian y la tecnología también. Por ello i-Doser también está ahora disponible para smartphones y tablets a través de las aplicaciones Android e iOS, lanzadas por sus desarrolladores. ¿El inconveniente? En este caso no hay versiones de prueba para poder comprobar los efectos del software antes de adquirir dosis, las aplicaciones inicialmente ya son de pago.

Eso sí, por un módico precio menor de 1 euro, uno puede descargarse las aplicaciones y empezar a experimentar con la versión móvil de i-Doser, que obviamente también ofrece las dosis adicionales de las que hemos hablado anteriormente como compras integradas.

Obviamente, aunque sea un precio bajo, el escepticismo lógico hacia este tipo de aplicaciones puede echar un poco para atrás al usuario, así que como siempre es mejor probar primero la versión de prueba disponible para Windows y Mac, y averiguar si de verdad te hacen efecto estas drogas.

Consideraciones morales sobre i-Doser

Hay hasta 60 'drogas' diferentes disponibles en i-Doser previo pagoHay hasta 60 'drogas' diferentes disponibles en i-Doser previo pago

Una de las cosas más llamativas de i-Doser, o cualquier otro software similar que se encuentre en el mercado, es que está a disposición de cualquier usuario: desde niños de 12 años a abuelos de 70.

¿Es aconsejable que un chaval de 13 o 14 años tenga acceso libremente a estas drogas digitales? Lo cierto es que i-Doser no produce ningún efecto secundario en el consumidor, por lo menos hasta donde hayamos podido ver, ni crea ningún tipo de adicción más allá de la adicción propia que podría producir cualquier videojuego en chavales de esta edad.

¿Eso implica que puedan usarlo sin más? Pues no lo sé, no me veo capaz de emitir un juicio sobre el tema. Pero, ¿quién sabe si experimentar con estas drogas virtuales luego va a conllevar querer probarlas en la vida real?

digitalbob8 editada con licencia CC 2.0

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