¿Qué es la ISO de tu cámara, para qué sirve y cómo afecta a tus fotos?

Cámara Olympus con un carrete de ISO 100
El ISO es ese componente de la fotografía que nos permite hacer fotos aunque las condiciones de luz no sean las mejores. Conocer cómo funciona y cuándo debemos usarlo -o no- es imprescindible para conseguir sacar al mejor fotógrafo que llevamos dentro

La fotografía es, vulgarmente hablando, sinónimo de jugar con la luz. A fin de cuentas, cuando estamos haciendo una foto, estamos capturando una cierta cantidad de luz que plasme la imagen que estamos viendo. En buenas condiciones de luz, las fotos salen sin problemas, pero cuando las condiciones lumínicas no son demasiado buenas, la cámara, por sí sola, se resiente. Es en ese momento en el que alteramos el ISO, lo que nos permite hacer fotos cuando no hay suficiente luz. Seguro que alguna vez habrás oído hablar de esto, ¿pero qué es el ISO? ¿Para qué sirve? ¿Cómo funciona? y sobre todo, ¿cuándo debo usarlo?

¿Qué es y para qué sirve el ISO?

Con las cámaras digitales, el ISO se pueden controlar con un único botónCon las cámaras digitales, el ISO se pueden controlar con un único botón

Ya que a día de hoy estamos completamente inmersos en un mundo de fotografía digital, nos centraremos en ella. El ISO o sensibilidad fotográfica en cámaras digitales es la sensibilidad del sensor fotográfico al nivel de luz que haya en un ambiente determinado. Para saber cómo funciona, es muy importante conocer al principal componente de una cámara de fotos: el sensor.

En fotografía digital, el sensor o chip CCD es el encargado de capturar las imágenes. Este sensor está formado por miles de celdas fotosensibles que, al recibir luz, generan una corriente eléctrica. Como os podéis imaginar, esa corriente se convierte en datos binarios que se almacenan en la memoria y, por cada celda, se crea un píxel.

Cada celda fotoeléctrica del sensor tiene una sensibilidad fija que se considera neutra y que se corresponde con la sensibilidad más baja que cada cámara tiene -ISO 50 en Canon, ISO 100 en Nikon-. ¿Entonces cuando aumentamos el ISO aumentamos la sensibilidad de estas celdas? No, porque ya hemos dicho que son fijas.

Los chips CCD son los encargados de transformar la luz en datos binariosLos chips CCD son los encargados de transformar la luz en datos binarios / Coyau editada con licencia CC BY 2.0

Lo que estamos aumentando es la señal -o corriente eléctrica- que estos emiten. Cuando amplificas esa señal, no solo estás aumentando la cantidad de luz que llegó a esas celdas, sino que estás aumentando la señal de las celdas que no recibieron luz alguna, generando así el “maravilloso” ruido que tanto detestamos.

Para entenderlo, José María Mellado da un muy buen ejemplo en su libro “Fotografía de alta calidad”. Imagina que estás escuchando la radio; escuchas música y puede que ruido. Si subes el volumen, no solo escucharás más alto la música, sino que el ruido también subirá de volumen y se hará notar más. El ISO es el equivalente pero con la luz y el grano.

¿Entonces para qué sirve, si solo estropea nuestras fotos? Pues sirve como comodín. Es obvio que no siempre vas a tener buenas condiciones de luz para hacer fotos. Habrá veces que será de noche, que estará nublado o que no tendrás un buen flash. Será en esas situaciones en las que debas aumentar el ISO para sacrificar algo de nitidez por algo más de luz. O usar un trípode y bajar la velocidad de obturación. Eso ya depende de ti. Antes de pasar a ver cómo afecta el ISO a nuestras fotos, vamos a conocer un poco mejor sus orígenes y de dónde viene.

El origen del ISO

Para conocer mejor a nuestro amigo, el ISO, debemos remontarnos a la fotografía analógica con película -aunque poco o nada tenga que ver el ISO actual con el anterior-. Si algún millenial está leyendo estas líneas, debe saber que antes, las cámaras no funcionaban con una tarjeta SD, sino que funcionaban con películas (también llamadas cintas o rollos).

Las películas fotográficas tenían haluro de plata, un material sensible a la luzLas películas fotográficas tenían haluro de plata, un material sensible a la luz / Coyau editada con licencia CC BY-SA 3.0

Estos rollos estaban hechos, al principio, de celuloide, pero más tarde se empezó a usar el acetato de celulosa o el poliéster. Este material se recubría de una capa de emulsión fotográfica formada por gelatina y haluros de plata. Los haluros de plata eran pequeños cristales sensibles a la luz -como los píxeles de ahora- de diferentes tamaños. En función del tamaño de cada cristal de haluro, la película tenía una sensibilidad mayor: cuanto mayor era el tamaño del grano, más sensible era, más luz recogía, pero más se notaba el grano en la foto final.

Por supuesto, por aquellos entonces, no se podía cambiar el ISO con un botón. Había que sacar el rollo de película y cambiarlo por otro, lo que hacía que tuvieses que cargar con varios rollos de diferentes sensibilidades, que por cierto, no eran baratos. Esta sensibilidad es la velocidad a la que la emulsión fotosensible que había en las películas reaccionaba a la luz, lo que también se conocía como índice de exposición.

Con la llegada de las cámaras digitales, ya no necesitábamos haluros de plata, y el concepto de ISO cambió completamente. Las cámaras de ahora tienen una “sensibilidad ISO” que, en vez de aplicarse a la película fotográfica, se aplica al sensor. Por tanto, el ISO en fotografía digital hace referencia a la sensibilidad del sensor frente a la cantidad de luz que haya en el ambiente. A mayor nivel de luz, menos sensibilidad -algo lógico, ¿no?-

Para acabar este apartado, cabe aclarar un dato interesante. ISO no es el nombre de la sensibilidad; son las siglas de la International Organization for Standardization -Organización Internacional de Normalización-. Cuando hablamos de ISO, hablamos de sensibilidad fotográfica.

¿Cómo afecta el ISO a tus fotos?

Cuando subes el ISO, la escena sale mejor iluminada, pero con ruido (f3.8, 1/250, ISO 12800)Cuando subes el ISO, la escena sale mejor iluminada, pero con ruido (f3.8, 1/250, ISO 12800)

Como has podido deducir, el ISO afecta de dos formas a tus fotos: aumentando la cantidad de luz e iluminando artificialmente la escena y añadiendo ruido a las imágenes finales. Ya sabes que aumentando el ISO, el ruido -también llamado “grano”- se hace más evidente, por lo que hay que usarlo con cuidado, a no ser que no quede otro remedio y tengamos que usarlo sí o sí.

Por lo general, el ruido será mucho más evidente en las zonas oscuras de la foto y en el canal azul de la imagen. Obviamente esto se puede editar con programas como Adobe Lightroom y con filtros, pero no es lo mismo que hacer una exposición correcta de la foto para que no tenga ruido.

Sin embargo, el ISO no es el único factor que crea ruido en las fotos. Si haces fotos de larga exposición durante mucho rato, el sensor se calentará, y dará lugar al conocido como ruido térmico. La postproducción también puede generar ruido si iluminas digitalmente las zonas oscuras o sombras, porque estás generando el mismo ruido que generarías aumentando el ISO al tomar la foto.

¿Cuándo usarlo y cuándo no?

Esta foto no tiene ruido porque el ISO y la velocidad de obturación eran bajas (f4.5, 6Esta foto no tiene ruido porque el ISO y la velocidad de obturación eran bajas (f4.5, 6", ISO 100)

El ISO hay que usarlo con cuidado, porque puede estropear la mejor foto que hayas tomado. Es recomendable aumentar el ISO cuando no tengas disponible un trípode o una superficie sobre la que apoyar la cámara al tomar fotos de noche o en situaciones con poca luz. Por lo general, ese será el único momento en el que subir el ISO merece la pena, puesto que en otros casos puedes compensarlo abriendo un poco más el diafragma o bajando la velocidad de obturación.

Sin embargo, la fotografía, como arte, depende de muchos factores. El ruido o grano puede ser uno de los elementos visuales de la imagen, aunque esta no se vea con toda la nitidez posible. No tengas miedo a usar un ISO alto, porque puede que el ruido, si está justificado, haga la foto aún más atractiva.

Por ejemplo, en un concierto no siempre vas a tener buena luz para echar fotos, por lo que subir el ISO está completamente justificado. Si ves una foto que tienes que hacer rápido pero la luz es mala, no pierdas el tiempo y aumenta el ISO, porque las fotos solo pasan una vez en la vida.

La foto sale oscura porque no hay luz, pero el ISO permite que veamos los detalles (f3.5, 1/60, ISO La foto sale oscura porque no hay luz, pero el ISO permite que veamos los detalles (f3.5, 1/60, ISO

Por lo general, es mejor no subexponer la foto -es decir, dejarla oscura-, puesto que te verás obligado a iluminar la escena es postproducción y acabarás añadiéndole ruido al subir la luz. Si iluminas la escena, es más fácil oscurecerla en el proceso de edición, por lo que baraja todas las posibilidades que tienes y elige la que te sea más conveniente.

Es cierto que la mayor calidad que tu cámara puede darte la vas a conseguir con el ISO al mínimo, porque de esa forma la imagen saldrá completamente nítida. Sin embargo, el arte, como arte que es, es algo totalmente personal y que depende del gusto del fotógrafo, por lo que no dudes en experimentar y ver qué eres capaz de conseguir jugando con tu cámara y la luz.

La tecnología mejora, el ISO mejora y el ruido disminuye

En función de nuestra cámara, tendremos más o menos ruido al usar un ISO más altoEn función de nuestra cámara, tendremos más o menos ruido al usar un ISO más alto

Como todo en la tecnología, las cámaras mejoran, su software mejora y su capacidad de interpretación mejora. No es lo mismo el ruido que provoca un ISO 400 que el provoca un ISO 16.000, pero las cámaras más nuevas son capaces de usar una ISO muy alta sin producir apenas ruido.

Es cierto que depende mucho del tipo de cámara y la lente que usemos: no es lo mismo un cámara DX -gama baja, media-baja- y un objetivo 18-55mm que una Canon 5D Mark III full-frame con un objetivo 35mm y focal f1.4. La diferencia en precio y en calidad, como os podéis imaginar, es abismal.

A día de hoy, los sensores, procesadores y algoritmos de reducción de ruido han mejorado mucho, y aunque se aumente la sensibilidad ISO, el ruido es apenas perceptible y la foto sigue viéndose con total nitidez -en cámaras de gama alta-. Por supuesto, todo eso se paga. La cámara que yo poseo, una Nikon D3300, es capaz de soportar correctamente -sin granular mucho la imagen- hasta un ISO 800, pero de ahí en adelante, la foto sale bien iluminada, pero con muchísimo ruido.

La foto, aunque tiene ruido, es visualmente atractivaLa foto, aunque tiene ruido, es visualmente atractiva / Kelly Mercer editada con licencia CC 2.0

De nuevo, cabe destacar que esto es algo completamente personal y que depende de lo que busquemos con nuestra foto. La clave es experimentar con nuestra cámara, ver hasta dónde la podemos llevar, y entonces empezar a mejorar o pensar en renovar nuestro equipo -o comprarnos un flash en condiciones-.

Canon ME20F-SH, la cámara que ve en la oscuridad

Canon es una de las marcas más famosas de cámaras de fotos, junto a Nikon o Leica. Hace no mucho, lanzaron al mercado la Canon ME20F-SH, una cámara que es capaz de hacer fotos con un ISO 4.560.000. Para que os hagáis una idea, las cámaras convencionales suelen llegar hasta un ISO 18.600.

Según apuntan en The Wired, esta cámara tiene una sensibilidad tan alta que es capaz de iluminar toda una escena con la simple luz de una luciérnaga, lo que hace que, prácticamente, pueda ver en la oscuridad. Si a eso se le suma que tiene un sensor muy pequeño (19 micrones, es decir 19 milésimas partes de un milímetro) que no necesita mucha luz para ser iluminado, tenemos una cámara que se adapta a cualquier situación pero cuyo precio es de 20.000 dólares. Algo privativo.

Ashley Pomerov editada con licencia CC BY-SA 3.0

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