¿Qué es lo último que diré a la gente que quiero?

tumba tecnologica
La tecnología permite que ningún fallecido deje a sus seres queridos sin una despedida. Hoy por hoy, se puede hasta tuitear después de muerto

Morirse es inevitable. La vida cobra sentido con la muerte, porque es la que nos impulsa, la que nos mueve y nos motiva a vivir con todas nuestras fuerzas. Es la certeza absoluta de que un día no abriremos los ojos la que nos obsesiona para aprovechar cada minuto, cada rayo de sol, cada soplo de aire. Pues ahora, con la tecnología, también la muerte nos impulsa a dejar una herencia emocional a los seres queridos. Ahora no sólo se pueden legar bienes materiales: se pueden legar emociones.

La muerte tenía un precio

El negocio de la muerte ya acerca al vulgo el súbito destino. No menos de 2.000 euros cuesta un sepelio. Eso humaniza. Las facturas es lo que tienen. Con todo, dejar de vivir ahora puede estar planificado hasta un punto enfermizo. Por sólo 60 euros puedes saber cuándo morirás y llevar un reloj que te lo recuerde a diario. Tikker predice tu deceso mediante unas preguntas sobre tu edad, peso, lugar de residencia… Y en lugar de dar la hora, te recuerda de manera impertinente el tiempo que te queda por vivir.

TikkerTikker / Tikker

La relación del vivo con la muerte, en este caso, desde luego está más que normalizada. Sin embargo, sigue siendo un tabú muy evidente en una sociedad pacata como la actual. Es por eso que hemos hablado con After Words, una empresa valenciana que se dedica a la realización, producción y custodia de vídeos sobre los difuntos. En ellos se despiden en vida, dejan una herencia emocional directa

Ángel Villalba, responsable de la empresa, no se corta: “Estamos en una sociedad en la que la muerte está vista con mucho respeto todavía. Hay que traerla a la vida de un modo normal porque, aunque todos tengamos miedo, forma parte natural de la vida”.

¿Qué es After Words?

Una empresa dedicada en exclusiva a la producción, custodia y entrega de herencias emocionales. Nuestro objetivo es ayudarte a expresar todo aquello que siempre ha querido decir a sus seres queridos.

¿Cómo se os ocurre?

Por diferentes motivos. Momentos de despedidas amargas que todos hemos vivido en primera persona. Todos hemos pensado en nuestra muerte y hemos dicho “qué es lo último que diré a la gente que quiero?" Pues ahora puedes controlar eso. Porque nosotros lo hacemos posible.

Es la única empresa de España, y de las pocas del mundo, que se dedica a ofrecer mensajes póstumos. Transmitir emociones con un vídeo profesional grabado, evidentemente, en vida, y custodiados hasta la fecha de muerte del cliente.

Vivir tras morirse

Hoy todos tenemos presencia en Facebook y Twitter, y ahora es posible seguir teniendo presencia en esas RRSS después de muerto. La red social del pajarito no implementa ningún servicio para la publicación de tuits una vez el usuario ha fallecido. Sin embargo, la empresa Liveson sí lo ofrece. Analiza el feed de las comunicaciones del usuario y mantiene publicando artículos y contenido que pudiera interesar al tuitero una vez muerto éste. ¿Frívolo? ¿Morboso? Quizás

Así en Facebook tenemos un servicio algo menos truculento. Ifidie ofrece una aplicación para grabar un vídeo en la propia red social y elegir a unos cuantos contactos para que les llegue el mensaje.

En ambas redes sociales, las más usadas junto a Instagram, se puede dar de baja la cuenta siempre que se presente un certificado de defunción. En el caso de Facebook, además, se puede convertir en una cuenta conmemorativa, para permitir el recuerdo de los seres queridos.

Seguimos, sin embargo, intentando entender más por qué los mensajes directos y personales son tan importantes con After Words.

¿Por qué?

Mira Freddy Mercury, cuando él supo que tenía sida grabó 'the show must go on'. Quería dejar algo para la posteridad. Dejar su mensaje en vida. Se trata precisamente de eso, de algo bonito. Un regalo para las generaciones que te sobreviven. Un mensaje hermoso, una especie de memorias para que los que se quedan puedan disfrutarte una vez más. Recordarte exactamente. Tu risa, tu manera de hablar. Tus palabras directas de afecto.

Con ese escenario, la tecnología juega un papel importante. Hasta hace relativamente pocos años sólo quedaba el testamento. Ahora, aunque hay que pasar por elevar a público las últimas voluntades, la cantidad de posibilidades para dejar mensajes directos a los que sobreviven son infinitas.

Your Last Will es una app que permite dejar mensajes para diferentes personas grabados con tu propio teléfono móvil. Emotivo pero poco serio. ¿Cómo se comunica un heredero con la app para que le den el vídeo? ¿Cómo se autoriza? No parece que el sistema esté muy elaborado. Es por eso que After Words parece una solución ideal.

Tienen tres tipos de custodia del material. La custodia física, que incluye un seguimiento del cliente de manera constante. La custodia digital, donde el vídeo se guarda en una nube con un PW que sólo se traslada a los herederos una vez muerto el cliente; y la posibilidad de que el cliente sea quien custodie el material.

tumba con pantallatumba con pantalla

Al ir todo el acuerdo bajo acta notarial, no hay dudas. Incluso están desarrollando un sistema legal para editar el material sin escuchar el audio. Además de vencer las implicaciones legales de escuchar últimas voluntades de los finados, se trata de respetar la privacidad.

¿Cómo lo conseguís, Ángel?

Pues no es sencillo. Porque lo primero es que tenemos que ser brutalmente escrupulosos con la Ley de Protección de Datos y con las implicaciones legales que tiene que alguien nos confíe una herencia emocional. Pero esto hay que entenderlo como algo bonito. Algo que cuando los herederos los vean piensen que merece la pena hacerlo. Nosotros ofrecemos un servicio absolutamente profesional, tanto de vídeo como de producción. El resultado es un vídeo profesional que es, ante todo, bonito.

Nosotros hemos concebido las Herencias Emocionales como un legado positivo, con lo cual en ningún momento vamos a dar pie a confesar delitos no juzgados y tampoco a utilizar este tipo de vídeos como venganzas y reproches. En cuanto detectemos algo así, pararemos la grabación y se cancelará el servicio.

¿Cómo pensáis monetizarlo?

Lo primero es que llevamos seis meses preparando el lanzamiento porque queríamos tenerlo todo listo y atado para que no hubiera problemas ni legales ni de confianza. Nosotros queremos ofrecer un servicio completo satisfactorio. Actualmente, aunque suene frio, tenemos que irnos a organizaciones de enfermedades degenerativas para ofrecer el servicio. También estamos negociando con algunos bancos y aseguradoras para que esto sea un complemento más.

Pero ojo, que no se acaba ahí. En Holanda un cementerio está instalando pantallas en las lapidas y la empresa Monuments introduce los códigos QR a las mismas para la celebración y memoria de nuestros seres queridos.

Y por si fuera poco, la empresa australiana Humai ofrece la posibilidad de recuperar la personalidad humana del fallecido en inteligencia artificial. 

La muerte, desde luego, ya no es lo que era.

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