R-Kaid-R, consola retro en blanco y cobre

¿Eres un nostálgico de la época en la que te juntabas con tus colegas en los recreativos? ¿Consideras que los videojuegos nunca deberían haber superado los 32 bits? Y lo más importante, ¿te sobran 2.499€ de nada? Pues la empresa sueca Love Hulten puede conseguir que retrocedas en el tiempo al mismo tiempo que lo hace tu economía.

La madera y los 8bits se ponen por las nubes

Su consola R-Kaid-R es un accesorio indispensable para los incondicionales del retrogaming con un gusto steampunk y algo pijo, todo hay que decirlo. El sistema operativo que integra permite arrancar juegos de consolas como la Super NES, la PS One, la Megadrive, la Neo Geo e incluso la Atari 2600, además de algunos títulos de PC. Una cura de rejuvenecimiento garantizada con grandes clásicos como Megaman o Doom.

Vuelve a los 80 sin chándal de Tactel

Además de la compatibilidad con infinidad de juegos, la consola R-Kaid-R seduce por su diseño particularmente cuidado. Se trata de una caja de madera fabricada a mano con unos acabados perfectos y detalles en cobre. Un joystick y nueve botones grandes y redondos, como no podía ser de otra manera, para adentrarse de nuevo en la década de los 80 y de los 90 sin tener que sufrir a Mecano, Alaska o Madonna como banda sonora. Además, pantalla LCD de 8 pulgadas, ranura para tarjeta SD, conectividad USB, batería recargable y un altavoz incorporado para que no todo sea tecnología obsoleta.

El toque final de esnobismo retro lo da un pequeño detalle: el joystick se retira para servir de cierre de la caja de madera. Muy bonito, incluso podríamos decir precioso, pero hay que decir que con una Raspberry Pi de 30€ y un poco de imaginación podemos disfrutar de los mismos juegos a un precio muy asequible.

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