¿Sigue siendo Star Trek sólo ciencia ficción?

Leonard Nimoy de Dr. Spock en 1968
Tras la muerte del grandísimo Leonard Nimoy la semana pasada, nos planteamos si la tecnología descrita en Star Trek sigue siendo o no simple ciencia ficción con el paso de los años

¿Nos encontramos ya en un mundo de ciencia ficción? En ciertos aspectos, la realidad de la tecnología actual está alcanzando la imaginación de los escritores y de los guionistas de los últimos cincuenta años. ¿A qué distancia estamos de una tecnología que podría serle familiar a Benjamin Spock?

Tan cerca de las estrellas...

El traductor universal

En la serie de Star Trek se trata de un circuito implantado en el cerebro que permite comprender instantáneamente y hablar con otras razas extraterrestres sea cual sea la lengua que empleen. Estamos lejos de trasplantar traductores en el cerebro pero ya tenemos ciertas aplicaciones y programas que consiguen algunos progresos en traducción simultánea.

La tecnología de Word Lens, por ejemplo, adquirida por Google, es capaz de traducir carteles a través de la cámara del teléfono. Google Translate, aunque lejos de ser perfecto, remite traducciones con las que se puede al menos comprender o descifrar la mayoría de conversaciones escritas. Por no hablar de que Microsoft está desarrollando una herramienta de traducción en tiempo real para Skype. Y podría seguir citando ejemplos hasta el infinito pero hay que admitir, para tranquilidad de los profesionales de la traducción, que el traductor universal como tal sigue siendo ciencia ficción y que nuestra tecnología actual está lejos de alcanzar la de Star Trek.

El Tricorder médico

Aunque parezca increíble, este aparato tan práctico para los médicos del futuro que comunica los datos médicos del paciente de inmediato en una consola portátil está cada día más cerca de ser real.

El prototipo de Scanadu Scout, que empezó a desarrollarse como muchos tras una gran campaña de crowdfounding, se está convirtiendo en un dispositivo real capaz de medir el ritmo cardíaco, la temperatura, el nivel de oxígeno, la frecuencia respiratoria o la presión sanguínea sólo con apoyarse en la frente del paciente durante 10 segundos. Cualquier trekie estaría encantado de compararlo al mítico tricorder.

Los comunicadores

En la serie original de los 60, los comunicadores del equipo de Star Trek se parecen enormemente a los ya pasados de moda flip-phones o móviles “de tapita” que tanto siguen gustando actualmente a los japoneses. Star Trek añadió también los videófonos como herramienta habitual de comunicación, una tecnología que ya está totalmente normalizada con aplicaciones como Skype o incluso como función directamente integrada en el teléfono antes del desarrollo de los smartphones. El único método de comunicación de este clásico de la ciencia ficción que sigue siéndolo es la insignia comunicador que aparece ya en la Nueva Generación de Star Trek, dispositivo que no parece tan lejano con los nuevos smartwatches y los chips cada vez más pequeños, que incluso podríamos acabar llevando debajo de la piel.

Los cíborgs

Medio humanos, medio máquinas, los cíborgs son un recurso indispensable de la ciencia ficción. Cuando pensamos en cyborgs nos pueden venir a la cabeza desde los Borgs de Star Trek, a los Cybermen de Dr. Who pasando por otros clásicos como Robocop, pero la tecnología actual no está tan retrasada de lo que parece en este aspecto. Aunque las máquinas todavía no parezcan querer revelarse contra nosotros, muchos humanos sí que integran tecnología y electrónica en sus proprios cuerpos. Imaginad a una persona llevando todos los wearables actuales: Google Glass, gafas de realidad aumentada, reloj conectado, smartphone, pulsera, cámara de fotos... Eso es un cyborg en toda regla señores. Pero tampoco hay que darle un sentido tan friki a esto de los cyborgs en la actualidad.

La electrónica ayuda a corregir problemas físicos desde hace años: prótesis, audífonos, bypasses... Toda esa tecnología nos convierte de alguna manera en cíborgs y consigue que cientos de miles de personas puedan vivir mejor. El artista Neil Harbisson es el gran ejemplo en la actualidad. Este joven lleva un sensor y una antena conectados a un chip que consiguen mediante frecuencias corregir la acromatopsia que le impide ver los colores para conseguirlos escuchar.

Tabletas y ordenadores

Aquí la serie nos lo pone fácil. Las consolas que llevaban los capitanes de la nave Enterprise se parecen y no tienen más funciones que los arcaicos portátiles de los años 80. Además, los PADD que la tripulación se intercambiaba como si fuesen notas escritas a mano son una versión cutre de las tabletas actuales o de los e-reader. Incluso los ordenadores parlantes nos recuerdan a los actuales sistemas Siri o Cortana. Es cierto que la comunicación era más fluida y menos absurda que con los asistentes de Apple y Microsoft, pero la intención la tenemos.

PADD versus e-reader actualPADD versus e-reader actual / Luigi Rosa editada con licencia CC 2.0

La holocubierta

La holocubierta de Star Trek es una instalación de realidad simulada de inmersión con hologramas que se encuentra en naves y bases estelares. Se suele usar para simular el mundo real para el entrenamiento en combate o la investigación al igual que en la actualidad organizaciones como la NASA o los ejércitos emplean tecnología similar para entrenar a su equipo en simuladores o incluso para caminar en la superficie de Marte.

Esta realidad virtual o aumentada llega actualmente a los hogares adaptada al ocio, sobre todo enfocada a los videojuegos, con dispositivos como las gafas de realidad Samsung Gear VR que llegaban a España el mes pasado consiguiendo el efecto de estar frente a una pantalla de 200 pulgadas. No se trata de hologramas al uso, pero la tecnología actual con la de la holocubierta de Star Trek es más que comparable y el objetivo puede ser cercano.

… y tan lejos

Luego, Star Trek incluye también tecnología de la que seguimos estando extremadamente lejos o de la que nos podemos acercar sólo si elegimos ejemplos con pinzas.

Sintetizador de Alimentos y replicador

Ambos dispositivos de la serie utilizan la misma tecnología que consiste en materializar un objeto o un plato a partir de energía. En el mundo real, el invento que más podría acercarse es ni más ni menos que la impresora 3D. La NASA pretende equipar la estación espacial internacional con una de estas impresoras para que los astronautas puedan fabricar las piezas de recambio que necesiten e incluso estudia que esta tecnología pueda aplicarse para "fabricar" comida. Podemos afirmar con contundencia que estas impresoras tienen una aplicación real y muy útil para la gente del espacio, pero de ahí a materializar objetos hay un mundo, o varios, por descubrir.

Las naves espaciales

Podemos soñar estar en el puente de la Enterprise y vagar entre las estrellas pero por el momento lo mejor que ha conseguido la Humanidad es enviar hombres a la Luna con viejos cohetes de propulsados con carburante. Estamos a años luz de la propulsión interestelar. Spock gana.

Enterprise, nuevo modelo de 2006Enterprise, nuevo modelo de 2006 / Purple Slog editada con licencia CC 2.0

La antigravedad y el teletransporte

Sin duda lo más difícil. La antigravedad es la base de la propulsión de las naves espaciales cuando están a poca altura o quieren aterrizar. Por el momento desafiar la gravedad es totalmente imposible. Aunque se hayan intentado levitar objetos mediante ultrasonidos o electromagnetismo, la antigravedad "real" no está descubierta.

En cuanto al teletransporte, no estamos mucho más cerca. El mayor éxito en la actualidad ha sido el de un científico neerlandés que ha sido capaz de teletransportar la información de un Qubit a tres metros de distancia. Aunque puede que nunca lleguemos a teletransportar humanos como en Star Trek, Adam Stelzner, ingeniero de la NASA conocido por colaborar con la serie The Big Bang Theory, ha desarrollado una teoría según la cual la conquista del espacio podría hacerse imprimiendo seres humanos en otros planetas de manera orgánica, teletransportando el ADN. Pero no es más que una teoría... En estos casos Star Trek gana, la antigravedad y el teletransporte siguen siendo pura ciencia ficción.

Como podéis observar, en algunos casos Star Trek se muestra ya desactualizada y la tecnología que empleamos hoy en día, incluso en nuestro hogar, es muy superior a la de la serie. Pero en lo realmente importante, que no es más que el hecho de poder desplazarse en el espacio y sobrevivir en él, los avances de la Humanidad llevan mucho retraso.

Larga vida y prosperidad.

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