Teclado de un Spectrum 48k

Dependiendo de con quién hables, al pronunciar las palabras "Inner Circle" puedes obtener dos imágenes muy distintas: un grupo jamaicano de reggae y una especie de sociedad secreta/culto de origen noruego, integrada por músicos de black metal, que se dedicaban a quemar iglesias y otras lindezas. Y sin embargo, hay otra imagen que pueden sugerir esas palabras. The Inner Circle era un grupo de hackers cuyo mayor logro fue cambiar por completo Internet en sus primeras etapas. A pesar de haber sido muy importantes a la hora de definir cómo las autoridades interactúan con Internet, y de haber dado otro sentido al término hacking, para la memoria colectiva parecen haber pasado muy desapercibidos.

El caso es que los integrantes de este grupo, tras ser detenidos por el FBI, desaparecieron de la faz de la tierra. Pues bien, gracias a Gizmodo ya podemos saber qué ha sido de ellos.

¿Qué pasó con The Inner Circle?

El 12 de octubre de 1983 Bill Landreth, uno de los integrantes del grupo, llamó a su amigo Chris —no se ha querido revelar su nombre real— a su casa de Detroit para hablar un rato. Chris explicó rápidamente que el FBI había entrado en su casa buscando pruebas. Landreth supo que seguramente él sería el siguiente, y no se equivocaba. Un día después, los agentes federales entraban en su casa de San Diego consiguiendo un buen montón de evidencias que los situaban a él y al tal Chris como líderes del grupo hacker The Inner Circle.

Lo que los federales incautaron fueron odenadores, modems y una cantidad ingente de notas con descripciones para acceder a varias redes de un primitivo Internet.

Asimismo, se supo que The Inner Circle se componía de 15 miembros, casi todos adolescentes. Estos hackers estaban repartidos entre California, Detroit, Nueva York y otras regiones estadounidenses. Sus integrantes habían estado accediendo a toda clase de redes, desde Telemail —que alojaba correos electrónicos de empresas como Coca Cola, Citibank o la NASA— a Arpanet —que se utilizaba en universidades y por personal militar—. Uno de sus objetivos era hackear el Pentágono.

The Inner Circle no eran los únicos hackers de principios de los ‘80, pero su interferencia en redes gubernamentales y en cuentas de correo de grandes empresas los puso en el radar del FBI. Sus acciones cambiarían la forma en la que se persigue el cibercrimen, que eventualmente se convertirían en la primera ley anti hacking de 1984.

El pentágono, objetivo de Inner CircleEl pentágono, objetivo de Inner Circle

John Maxfield, el topo dentro de The Inncer Circle

El FBI empezó a investigar al grupo en 1982, aunque no los detendrían hasta 1983. Su arresto fue posible gracias a la labor de un hacker de 42 años llamado John Maxfield. Esta persona se autoproclamó como una especie de autoridad moral de aquellos primeros años de Internet, ganándose la confianza de los primeros grupos hackers en los BBS de la época y después entregando la información que reunía a los federales.

Maxfield ha intentado permanecer fuera de la vida pública, según se recoge. Se intentó contactar con él de varias maneras, todas sin éxito. La conclusión que se extrae es que o bien ha muerto, o bien es un hombre de más de 70 años que intenta mantener un perfil bajo. De lo que no cabe duda es de que después de que se expusiera su persona como un soplón del FBI, se convirtió en la persona más odiada de Internet.

Bill Landreth, de The Inner Circle a la calle

Según se recoge, Bill Landreth tuvo su primer ordenador en 1980. Era una persona que aprendía muy rápido, y desarrolló cierto talento para programar en BASIC. A partir de ahí empezaría a aprender más cosas, y su deseo de explorar el mundo de la computación creció exponencialmente. Siempre había algo nuevo que aprender: era un explorador; más interesado en mapear un área que en entrar en una red cualquiera. Se hizo llamar a sí mismo The Cracker. Pronto encontró a otros como él en la red, dándole un sentimiento de pertenencia al nuevo mundo que estaba descubriendo.

Imagen de un antiguo BBSImagen de un antiguo BBS / Blake Patterson editada con licencia CC 2.0

A pesar de que después de la advertencia de Chris tenía sospechas de que podía ser el siguiente, cuando el FBI llegó a su barrio no estaba seguro de que fueran a por él. Era el hijo de dos hippies, y su padre tenía por costumbre consumir LSD y cocaína. De hecho, a día de hoy todavía no está seguro de que no intentasen llegar a su padre a través de él. Aunque esa es otra historia.

El caso es que sí que iban a por él. Junto con otras personas de su grupo, Landreth había conseguido hackear la red Telenet, inspirada por la estructura de Arpanet. Tenía anfitriones locales repartidos por 52 ciudades en los primeros ‘80. Usaron Telenet para realizar llamadas gratuitas al estilo de los phreaks telefonicos, lo que permitía interactuar con miembros de The Inner Circle a través de chats y con BBS que estaban fuera de su área sin dejarse una fortuna.

Los “crímenes” de Landreth se resumen en ocho páginas de detalles. En 1983 no había leyes anti hacking, pero los tribunales federales pensaron que entrar en redes informáticas era un crimen muy grave. Lo cierto es que no había robado nada, sólo se hicieron tres llamadas telefónicas desde su ordenador.

Modem analógico, una de las primeras puertas a InternetModem analógico, una de las primeras puertas a Internet / secretlondon123 editada con licencia CC BY-SA 2.0

Landreth ha pasado los últimos 30 años combatiendo una enfermedad mental y viviendo en las calles de San Diego, Los Ángeles y Santa Bárbara. Se le diagnosticó un trastorno maníaco depresivo y ha estado varias veces en tratamientos psiquiátricos, tras ser escoltado hasta las instituciones por la policía. Según se recoge, va a casa de su hermano a cumplir con sus necesidades básicas de higiene, pero extrañamente no vive con él. No se ofrecen detalles de por qué.

Al salir de la cárcel en 1984 escribió un libro titulado Out of The Inner Circle, que sería publicado en 1986. Gastó el adelanto del libro en un nuevo ordenador, pero cuando las regalías del libro dejaron de llegar tuvo que buscar trabajo de cualquier cosa. Hoy en día sobrevive gracias a la beneficencia.

Mi vida ha sido un flujo constante de indignidades y acoso policial. (Bill Landreth, co-fundador de The Inner Circle)

Chris, el misterioso co-lider que quedó exonerado

La historia de Chris es muy diferente a la de Bill Landreth. Esta persona sólo permitió ser contactada si no se usaba su nombre real. Se hizo famoso a principios de los ‘80 y era conocido como Wizard of Arpanet, que no podía parar de presumir de las redes en las que había sido capaz de entrar. Hoy en día es un hombre de familia que “trabaja con ordenadores” —sin dar más detalles— y que vive en un suburbio de Detroit.

Según se recoge, su primer contacto con la informática fue una Atari 2600. A través de las consolas de esta histórica marca, descubrió que se podían reprogramar los cartuchos y que se podían incorporar otros componentes, como un modem. Una vez tuvo claro lo que se podía hacer con uno de estos aparatos —y tuvo un ordenador a su disposición—, lo que Chris observó fue que se abría ante él una vasta ventana al mundo, además de una forma de estar conectado con una comunidad que no podía econtrarse en ninguna otra parte.

Antiguos sistemas domésticos de AtariAntiguos sistemas domésticos de Atari

Al igual que Bill Landreth, sus primeros hacks consistieron en hacer llamadas telefónicas gratuitas. Una vez que habías conseguido eso, podías tener acceso a tableros de mensajes de todo el mundo sin pagar un duro de más. Recordamos que por entonces aquella primera versión de Internet funcionaba como complemento a la tarifa telefónica.

Una vez que se hubo superado este escollo, los hackers de The Inner Circle y de otros grupos desarrollaron un repertorio de formas de entrar en redes. Durante este período la seguridad informática era muy débil, por la sencilla razón de que a nadie se le ocurría cambiar las contraseñas por defecto que incluían los sistemas.

De hecho, uno de los mayores orgullos del tal Chris es haber conseguido hackear Arpanet. Según sus propias palabras, al principio consiguieron “algo del material de Arpanet, y de alguna manera conseguí entrar en uno de los puntos de conexión principales. A partir de ahí la cosa se basó en ir descubriendo los distintos hosts“.

Interfaz de proceso de mensajes de ArpanetInterfaz de proceso de mensajes de Arpanet / Jennifer editada con licencia CC BY-SA 2.0

Chris señala que una vez se conseguía entrar en uno, se podía conseguir toda la lista completa. Este hacker tuvo en su poder toda la lista de anfitriones de Arpanet sólo con husmear por la red. A partir de ahí pudo ponerse a probarlos, todo ello sin que los militares detectasen la intrusión. De hecho, si no llega a ser por la bocaza de esta persona John Maxfield nunca habría descubierto esto.

Cuando se detuvo a Chris, el FBI incautó todo su equipamiento informático. Podían estar ganando la batalla a los “piratas”, pero estaban perdiendo la de la opinión pública. Estaban tratando con personas muy jóvenes, por lo que, según se recoge, tenían que tratarlo todo con sumo cuidado. Entrar en un sistema de ordenadores no era ilegal a no ser que se reinterpretase de cierta forma la Ley de Fraude Telemático, como se hizo con Bill Landreth. Sin embargo, con un chaval de 14 años no sabían muy bien qué hacer.

Tengo un buen montón de recortes de periódico, y después me hice bastante popular y conocía bastantes chicas. Y todo estuvo muy bien. (Chris, co-fundador de The Inner Circle)

Al final los federales decidieron que con los menores de 18 iban a ser clementes. Se trataba de un movimiento muy bien planificado que daría beneficios, dado que muchos estadounidenses no sabían entonces qué era eso del hacking. Por eso mismo, el tal Chris se fue de rositas. Volvió al instituto y se dedicó a disfrutar de su fama.

Tanto Chris como Bill Landreth guardan buenos recuerdos de aquella época, a pesar del paso por la cárcel de Landreth. Llevan sin hablar 30 años, pero ambos también tienen buenos recuerdos el uno del otro. Y sin embargo, sus vidas no podrían ser más distintas.

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