Autobuses detenidos en una estación

El pasado 1 de octubre en el Juzgado Mercantil número 2 de Madrid tuvo lugar la vista oral entre CONFEBUS y Blablacar para dirimir la posible suspensión cautelar de la actividad de la plataforma de coche compartido tras la demanda por competencia desleal interpuesta por la patronal del transporte en autobús. El juez Andrés Sánchez Magro, precisamente el mismo que ordenó el cierre de Uber tras la demanda de la Unión Nacional del Taxi, decidió denegar la petición para Blablacar.

Las razones para esa denegación tuvieron que ver con la ausencia de urgencia, teniendo en cuenta que la plataforma lleva operando unos seis años en España sin que ninguna suspensión hubiese sido pedida, y por la transparencia que la compañía francesa tuvo con el juez. Al contrario que en el caso Uber, en el que apenas se aportaron datos del negocio según relatan algunas fuentes, Blablacar aportó gran cantidad de cifras que, según se asegura, convencieron al juez para declinar la ejecución de un cierre cautelar.

Resulto este primer punto, la demanda de la patronal continúa su curso y el juez deberá pronunciarse en los próximos meses sobre el asunto de fondo, la supuesta competencia desleal del servicio que facilita compartir coche.

Para hablar de las razones por las cuales se pidió la suspensión tras años en funcionamiento, qué diferencia a la plataforma francesa de otras y varias cuestiones más, entrevistamos telefónicamente a uno de los dos presidentes de CONFEBUS, Rafael Barbadillo, presidente también de la Federación Española Empresarial de Transporte de Viajeros.

Rafael Barbadillo, el copresidente de CONFEBUS, durante una rueda de prensa en la CEOERafael Barbadillo, el copresidente de CONFEBUS, durante una rueda de prensa en la CEOE / CONFEBUS

Responsables de Blablacar se quejaban de que la demanda solamente iba contra su servicio cuando, en España, operan otros que ofrecen lo mismo. ¿Por qué sólo fueron contra esta compañía? ¿En Amovens, por ejemplo, no podría estar haciéndose la misma competencia desleal?

Por alguna hay que empezar; la primera sobre la que tuvimos constancia fue Blablacar. Sobre el otro tipo de plataformas que están en el mercado también estamos analizando tomar medidas adicionales legales contra ellas. El tema es que han ido cambiando además la forma de operar, clarísimamente, en Blablacar y que es un poco lo que hacen todos. Primero todo es libre, todo es gratuito, hasta que tengo una masa social importante que luego lo que trato es de monetizar, poner en valor y tratar de rentabilizarla.

También estamos analizando tomar medidas adicionales legales contra otras plataformas.

Teniendo en cuenta que Blablacar empezó a operar en España a finales de 2009, ¿por qué junto con la demanda exigían el cese cautelar de la actividad seis años después y no lo exigieron antes?

Como digo, al principio la forma de operar de ellos era como casi un tablón de anuncios, pero esto ha ido cambiando, es decir, ha ido evolucionando y cuando se produce el cambio nosotros para preparar la demanda tenemos que tener la certeza y la documentación necesaria. Tienes que analizar el funcionamiento de la web, se contrataron unos detectives que se hicieron pasar por conductores, se hicieron pasar por pasajeros, unos peritos informáticos que analizan la web, tienes que también tener todo el tema jurídico y cómo está la arquitectura societaria de la compañía en España, porque es una compañía francesa pero tiene también en España CIF español y demás. Y hasta que todo eso se monta, se preparó la demanda, se presenta y demás, pues pasa un tiempo.

Sí que es cierto que tuvo un cambio al operar clarísimo esta compañía, es decir, a partir de ahora todo pasa por Blablacar y es Blablacar quien cobra la cantidad del viaje, es Blablacar la que liquida a los conductores, es Blablacar la que cobra una comisión... Es decir, está operando como una figura que está contemplada como tal en la ley, en la ley de transportes. Y no digo que esté bien o está mal la ley, si hay que cambiarla, que se cambie, pero hoy por hoy si las reglas del juego del transporte son las que son, y si quieres jugar al mercado del transporte, te tienes que adaptar a la regulación, punto. [...] Si no se adaptan, están realizando competencia fuera de la ley.

En su opinión, ¿qué diferencia a la plataforma de ser un simple intermediario sin más?

La ley de transporte establece cuál es la figura del intermediario clarísimamente y es el que pone en contacto oferta y demanda, y además cobra por ello, y en este caso es lo que están haciendo ellos. [...]  En este caso pueden ser las agencias de viajes o una empresa de transporte que tiene autorización y puede intermediar también en el mercado.


Lo que se está haciendo es transporte público con vehículos privados.

Si quiere hacer eso, tendrán que sacarse el título de agencia de viajes y luego contratar con servicios de transporte debidamente autorizados, porque la ley también establece la diferencia entre transporte público y transporte privado, que este es aquel que se hace con el vehículo particular para traslados para uso propio, de familiares y de allegados, y no se puede cobrar por ello. [...] Y todo lo que está fuera de esa definición, se considera transporte público. Y aquí lo que se está haciendo es transporte público con vehículos privados a través de una plataforma que intermedia en la contratación.

Los matices que suelen ponerse a la definición es que son una suerte de evolución de los tablones universitarios donde se ofrecían viajes compartidos, antaño, y esa comisión del 10 % simplemente paga su plataforma y no tiene que ver con el servicio en sí que se presta, el compartir coche.

[En tono irónico] A ellos les cuesta dinero y ponen dinero; la comisión no cubre costes y son ellos como una ONG que pone dinero para que esto funcione. Vamos a ver, no vamos a ser tan cándidos, aquí hay una claro ánimo de lucro y un negocio que me parece lícito, que no tengo nada que decir, pero lo que nosotros pedimos es que se juegue con las mismas reglas del juego. [...] Y ahora resulta que porque está vestido de tecnología de la información y la comunicación nos vamos a saltar todas las reglas de transporte, pues mire usted, nos las saltamos todos. Me quita usted la regulación que yo tengo [impuestos, inspecciones, controles...] y ahora vamos a ver quién es más competitivo.

En el caso de que ellos no cobrasen una comisión, como en sus inicios, ¿habrían interpuesto igualmente la demanda?

Esto es algo que tendríamos que consultar con los servicios jurídicos, pero efectivamente esto podría ser una cosa diferente. De hecho, se sigue compartiendo coche, sobre eso no tenemos nada que decir, pero es que [Blablacar] es otra cosa. [...] La comisión es lo que pone de manifiesto que hay una intermediación clarísima. Porque tú pagas el viaje con tarjeta de crédito y se lo pagas a Blablacar [...], y luego Blablacar es quien liquida pasados quince días o diez días.

La comisión es lo que pone de manifiesto que hay una intermediación clarísima.

¿Han logrado ustedes cuantificar pérdidas?

Es muy difícil cuantificar pérdidas. [...] Nosotros lo que hacemos es que las plazas que tenemos ofertadas las comparamos con las plazas que aparecen en la página de Blablacar [...] y en determinados destinos supera ya el 40 % o incluso el 50 %. En Madrid-Alicante supera el 50 % de la oferta que el sector del transporte, legalmente establecido, pone en el mercado frente a esta plataforma en concreto.

Según datos de Blablacar, la aportación efectiva media por pasajero en su servicio es de 5,2 céntimos de euro por kilómetro, frente a los 19 que fija la Agencia Tributaria cuando calcula retribuciones en especie por kilometraje, ¿ahí encuentran ustedes lucro?

Nosotros los datos que tenemos de la investigación de las 53 rutas que hemos hecho, donde comparamos también el precio [...] con nuestro precio regulado [...] siempre se sitúan en el rango de precio cercano al que tenemos nosotros establecido. [...]

Hemos hecho también comparaciones con la Guía Michelin [...], que te calcula el precio del combustible y demás [...] y está por encima el de Blablacar. [...] Y ese precio [el de Blablacar] tendría que ser variable, porque no es lo mismo que vayamos cuatro personas en el coche que que vayamos tres que que vayamos dos, ese precio tendría que variar si estamos compartiendo gastos de viaje, tendrías que dividirlo entre dos, entre tres o entre cuatro.

Con la investigación de los detectives, ¿dilucidan si esos conductores que apuntan que hacen varios trayectos iguales en el mismo día tienen un beneficio o solamente se beneficia Blablacar?

Claramente se benefician los dos. Cuantos más servicios se hacen a través de Blablacar, Blablacar gana más dinero y el conductor que los hace gana más dinero.

Claramente se benefician los dos: Blablacar y conductor.

En ese supuesto fraude de los conductores, según han visto sus detectives, ¿han tenido en cuenta lo que habría que descontar sobre los gastos en gasolina, desgaste de componentes...?

En eso, que puede ser así o no, no entramos nosotros. Nosotros lo que entramos es en la regulación del transporte. Para intermediar necesitas tener unos requisitos y para hacer transporte público necesitas unos requisitos, y todo lo que no es transporte privado se considera público. [...] No es si cobran mucho, poco, regular, es un tema que nos da igual, el tema es que deben estar cumpliendo la regulación de transporte como el resto.

Volviendo a las pérdidas y las plazas vacías, ¿esos asientos no ocupados no podrían tener que ver más con la crisis económica y no tanto con Blablacar?

Todo influye. Nosotros efectivamente no hemos sido ajenos a ella [a la crisis económica], que también nos ha afectado, pero esto [lo de Blablacar] contribuye a esa situación.

De hecho, el sector está ahora mismo cambiando, evolucionando, y los precios han cambiado muchísimo, hoy en día se están haciendo ofertas muy significativas en cuanto a precio, y estamos ahí. ¿Cuánto se le atribuye a la crisis económica y cuánto a Blablacar? Pues es complicado. Lo que sí es cierto es que el volumen de oferta que se está poniendo en el mercado por parte de un nuevo operador, que se llama Blablacar, frente a lo que el sector del transporte público tiene todos los días en el mercado pues es muy significativa.

Tráfico en carreteraTráfico en carretera

Desde la patronal que usted representa, ¿qué visión se tiene sobre la economía colaborativa?

Hay que empezar por la definición de economía colaborativa... ¿Qué es economía colaborativa?

Le planteo lo que quería preguntarle de otro modo: si lo que se hace en Blablacar estuviese por ejemplo en un grupo de Facebook, donde simplemente los usuarios se pusieran en contacto ofreciendo plazas en sus coches, ¿eso lo verían mal?

No, eso se puede hacer, eso es compartir coche. Una cosa es que yo me ponga de acuerdo contigo, que tenemos que irnos juntos [...] y compartimos los gastos del viaje.

El problema entonces es la especialización de un sitio para...

[Interviene en medio de la cuestión] La intermediación, el tema es la intermediación. Que lo están haciendo claramente.

¿CONFEBUS hace autocrítica viendo que según sus datos los viajeros se pasan del autobús al coche compartido?

Hacemos autocrítica y estamos reaccionando.

Claro que hacemos autocrítica. Hacemos autocrítica y estamos reaccionando, de hecho. Tenemos ofertas muy atractivas [...] y es que el autobús por precio es imbatible, porque estamos compartiendo al final el coste del viaje entre cuarenta plazas, no entre cuatro. Y luego ofrecemos servicios nuevos a bordo que hacen que la experiencia del viaje sea mucho más agradable. Tenemos pantallas individuales con paquetes de entretenimiento [...],  el wifi a bordo, que llevamos como siete u ocho años con él en los autobuses [...]. El sector está reaccionando muchísimo [...], incluso con los servicios VIP [...] que tienen un pequeño coste adicional.

Si usted no fuese parte interesada, solamente un ciudadano más, ¿qué le llevaría a elegir un autobús frente a la opción de coche compartido? Teniendo en cuenta que el último le resultaría presumiblemente más barato, el trayecto sería más rápido, podría conocer gente, etcétera.

Muchas cosas. Primero, yo no me monto con un desconocido en el coche; eso de entrada. Yo no sé esa persona cómo conduce, si tiene problemas de sueño, si no ha dormido la noche anterior... [...] Y respecto al coche no sabemos en qué condiciones se encuentra, seguros, ITV, etcétera.

¿Qué me llevaría [a viajar en autobús]? La tranquilidad y la seguridad de que cuando yo compro un billete de autobús hay toda una organización [detrás].

¿Qué me llevaría? La tranquilidad y la seguridad de que cuando yo compro un billete de autobús hay toda una organización, que es una empresa, que tiene conductores formados específicamente para ello, que tiene unas ITV muy severas, que tiene un servicio de mantenimiento muy controlado por la administración, que hay unos tiempos de conducción y descanso... Un montón de normativa para hacer que ese servicio se produzca en las mejores condiciones de seguridad y confort.

¿Qué ocurre en caso de un suceso en un servicio de estos de coche compartido? ¿A quién reclamo? ¿A Blablacar? Blablacar se lava las manos. Si me desaparece el equipaje, si como ha ocurrido [...] ¿qué pasa si el conductor del coche lleva, no sé, unos gramos de coca para el fin de semana? Detienen a todos los que van en el coche. [...] De entrada vas al cuartelillo, aunque luego ya te soltarán, pero de entrada vas al cuartelillo.

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