Samsung Galaxy Note 3 y su cargador

Los smartphones han avanzado mucho a lo largo de estos últimos años en una gran variedad de aspectos: pantalla, cámara, funciones, resolución... pero hay algo que siempre se nos queda corto: la batería. Esta pequeña pieza de nuestro teléfono móvil es la que permite que este funcione, pero lamentablemente, tiende a acabarse demasiado rápido.

Cómo alargar la batería en tu Android

Afortunadamente, los smartphones Android cuentan con algunas opciones que nos permiten ahorrar batería sin tener que recurrir a opciones avanzadas ni aplicaciones de terceros. 

Deshabilitar el bloatware

Deshabilitando el navegador de Internet que trae un smartphone de fábricaDeshabilitando el navegador de Internet que trae un smartphone de fábrica

Las marcas de smartphones tienden a meter aplicaciones propias en el sistema con el objetivo de "añadir funciones" a nuestro terminal. ¿Cuál es el problema? Que muchas de estas apps no pueden ser desinstaladas. Eso implica que tendremos un buen pack de aplicaciones funcionando en segundo plano que consumen batería. No podremos desinstalarlas, pero sí podremos deshabilitarlas de la siguiente manera:

  1. Vamos a "Ajustes" y buscamos la sección "Aplicaciones"
  2. Navegamos hasta "Todas" y buscamos las que queramos deshabilitar.
  3. Pulsamos sobre las que queramos y elegimos "Inhabilitar".

Podéis hacer esto tanto con las aplicaciones del fabricante -que se llama bloatware- tanto con las de Google, como serían Google+, Google Play Kiosko o Google Play Books. 

Bajar la frecuencia de actualización

Configuración de Fenix for Twitter para bajar la frecuencia de actualización desde sus ajustesConfiguración de Fenix for Twitter para bajar la frecuencia de actualización desde sus ajustes

Las aplicaciones se actualizan en segundo plano. Es así como Facebook, Twitter o WhatsApp consiguen todas las novedades y nos las notifican. Esto implica que están conectadas a la red de manera constante, consumiendo batería de manera innecesaria en muchas ocasiones. 

Por lo general, y salvo excepciones, las aplicaciones suelen permitir cambiar la frecuencia de actualización. Usemos la aplicación Fenix for Twitter como ejemplo. En los ajustes de la app nos da diferentes opciones, por ejemplo, que se actualice cada 4 horas, cada dos horas o de manera manual, aunque también nos permite configurarla para que se actualice al momento cuando estemos conectado a una red WiFi.

Google Photos es otro buen ejemplo, ya que permite configurarla para que suba las fotos a la nube solo cuando estemos conectados a una red WiFi y mientras está cargando el teléfono.

Restringir los datos de fondo

Cómo restringir los datos de fondoCómo restringir los datos de fondo

Por el contrario, hay algunas aplicaciones que no permiten modificar la frecuencia de actualización. ¿Qué nos queda? Restringir el acceso a los datos móviles cuando la aplicación se encuentra en segundo plano. Esto significa que nuestro smartphone le negará a la aplicación poder actualizarse usando los datos móviles cuando no estemos usándola.

Esta opción la podemos encontrar en "Ajustes" dentro de "Datos móviles". Allí podremos ver qué aplicaciones son las que más datos han usado, y si pulsamos sobre una de ellas, se nos desglosará en primer plano y en fondo. Debajo encontraremos una opción que se llama "Restringir datos de fondo". Si la marcamos, la aplicación no se podrá actualizar en segundo plano.

Esto tiene un punto en contra. Si hacemos esto las aplicaciones no nos notificarán nada porque, directamente, no podrán obtener las novedades. Usando WhatsApp como ejemplo, si le restringimos los datos de fondo, no recibiremos los nuevos mensajes hasta que abramos la aplicación.

No usar aplicaciones para ahorrar batería ni antivirus

Estos son algunos antivirus que nos podemos encontrar en Google Play StoreEstos son algunos antivirus que nos podemos encontrar en Google Play Store

Estas aplicaciones no sirven para absolutamente nada. Las aplicaciones que venden el ahorro de batería o la optimización del terminal hacen todo lo contrario. Son una aplicación más que se queda corriendo en segundo plano, consumiendo memoria RAM -y ralentizando nuestro smartphone- y, por supuesto, gastando batería.

Muchas de ellas solo se dedican a cerrar las aplicaciones que tenemos en la multitarea, unas aplicaciones que se reiniciarán en cuanto se cierren. También desactivan las conexiones, apagan núcleos del procesador (con los riesgos que esto tiene para un usuario medio) y, por cierto, tienen todos los permisos para acceder a la totalidad de nuestros datos.

Los antivirus tampoco son buenos amigos de la batería de nuestro smartphone. Esas aplicaciones analizan nuestro terminal en búsqueda de vulnerabilidades, monitorizan todo lo que instalamos en el móvil y se dedican a funcionar en segundo plano con una actividad máxima que hará que nuestro teléfono no descanse nunca. Lo mejor es evitarlas, el mejor antivirus es el sentido común.

El deepsleep y la batería

Todo lo que hemos visto antes impide que el teléfono entre en modo deepsleep, traducido como "sueño profundo". Esto no deja de ser un modo reposo en el que el teléfono funciona con la frecuencia mínima de su procesador. De esa manera se consigue un consumo mínimo del smartphone y la batería dura mucho más.

Las aplicaciones corriendo en el fondo y las conexiones constantes a Internet hacen que el procesador funcione a velocidades más altas, lo que impide que el teléfono "descanse". Siguiendo las guías de más arriba favoreceremos que el terminal entre en sueño profundo y no tengamos que preocuparnos tanto por la autonomía del mismo.

John Karakatsanis editada con licencia CC 2.0

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