Cómo convertir tu vieja televisión en Smart TV

¿Habéis oído hablar de las televisiones inteligentes? ¿Y de las Internet TV? Últimamente son dos conceptos que escuchamos muchísimo en la televisión, ¿verdad? Incluso ya estamos empezando a ver, cada vez más, una pegatina rosa en los expositores que pone "Smart TV". Por lo general, estas pegatinas suelen estar al lado de otra, que suele ser amarilla o roja, en la que viene el precio, y es en ese momento en el que se te quitan las ganas de comprar una. Son caras, sí, son bonitas y útiles, sí. ¿Podemos hacer que nuestra antigua tele sea también "smart"? Sí, también podemos hacerlo, y es cuestión de saber qué comprar y qué usar.

Qué es una Smart TV

Empecemos por lo básico. Smart TV es la traducción literal en inglés de "televisión inteligente" -es que en inglés todo suena mejor-. Lo que diferencia a estas televisiones de las que todos tenemos en nuestras casas es la conexión a internet y un sistema operativo que nos permite usar aplicaciones mediante una interfaz de usuario. Punto y pelota. 

Tienen otro diseño, son más bonitas, con un montón de siglas y palabras en inglés (OLED, Full HD, 4K, TrueColour, MotionFlow...), pero la diferencia es que esa se conecta a Internet y tiene aplicaciones y la nuestra no. Esto nos permite acceder a nuestras redes sociales, navegar por la web, ver vídeos en YouTube, películas en Netflix y escuchar música en Spotify. Incluso podremos acceder a algunos juegos, pero ya os digo que las tres primeras funciones son las que más se utilizan.

Breve historia de la televisión inteligente

Esta es una de las Smart TV presentadas por LGEsta es una de las Smart TV presentadas por LG / LG전자 editada con licencia CC BY 2.0

Las primeras televisiones inteligentes fueron lanzadas en 2010 bajo el nombre de "Internet TV", y su único objetivo era ampliar la experiencia de usuario con los contenidos multimedia almacenados en Internet. De esa manera, podríamos acceder desde una misma pantalla y un mismo mando tanto al contenido emitido vía digital como al emitido vía online

No sería hasta 2011, en la Feria Internacional de Electrónica de Consumo, que los fabricantes se lanzarían a presentar las primeras televisiones inteligentes y conectadas. Estas se caracterizan por tener un sistema operativo (Tizen en Samsung, WebOS en LG...), conexión a Internet (WiFi o por cable), TDT, buffer y memoria (para ver contenidos online).

Poco después, como toda tecnología, su uso se fue generalizando -y abaratando- y cada vez más hogares se hicieron con una televisión de esta gama, aunque lo cierto es que no son tan baratas como nos gustaría que fuesen. ¿Significa eso que no podemos tener una Smart TV en casa? No, para nada. Vamos a ver algunos métodos que nos ayudarán a crear nuestra propia televisión inteligente con nuestra tele de toda la vida.

Vaya por delante que tu televisión debe de tener conexión HDMI, puesto que todos los métodos hacen uso de esta conexión.

Apple TV, la alternativa de la manzana

Apple TVApple TV / Julien GONG Min editada con licencia CC BY 2.0

Hace no mucho, Apple presentó Apple TV, su servicio de televisión inteligente que nos permite tener una televisión inteligente en una televisión normal. Esta pequeña cajita negra se conecta a nuestra televisión vía HDMI y a Internet vía WiFi, y nos permitirá acceder a todas las aplicaciones que hay en la AppStore (las que estén diseñadas para este dispositivo), a música, a vídeos y a Internet.

Viene acompañado de un mando, Siri Remote, con el que podremos controlar nuestra tele con nuestra voz y con un panel táctil. Con él controlaremos todo el dispositivo y toda su interfaz. El Apple TV lo podemos adquirir en dos versiones: una de 32 GB y una de 64.

Google Chromecast, Android y televisión de la mano

Chromecast 2 es una buena y barata alternativa a una Smart TVChromecast 2 es una buena y barata alternativa a una Smart TV / echStage editada con licencia CC BY-ND 2.0

Por supuesto, Google también tiene su alternativa para convertir tu televisión en una TV inteligente. El Google Chromecast es mucho más pequeño que el Apple TV y lo que nos permite es emitir el contenido de nuestro teléfono en la televisión. Simplemente tendremos que conectar nuestro Chromecast a un puerto HDMI de nuestra televisión y descargar la aplicación (para Android o para iOS) en nuestro terminal.

Luego solo tendremos que conectarnos al Chromecast desde nuestro teléfono vía WiFi. y empezar a emitir el contenido. Cualquier juego, vídeos y fotos de la galería, música de Spotify, vídeos de YouTube... Todo se ejecuta en nuestro teléfono pero se reproduce en la televisión. Tiene un coste más reducido que el anterior y lo puedes comprar desde la tienda oficial de Google, aunque en cualquier tienda de tecnología lo podréis encontrar.

También puedes usar un set-top box

Si no quieres ni a Google ni a Apple, a lo mejor te interesa comprar un set-top box. Estos dispositivos corren en su interior una versión -fork- modificado de Android que nos permite conectar el dispositivo a Internet, acceder a las aplicaciones que hay en Google Play y a Internet.

Este set-top box de Lenovo es un buen ejemploEste set-top box de Lenovo es un buen ejemplo / WikiMedia Commons

El funcionamiento es exactamente igual que las anteriores. Conectamos el dispositivo con el cable HDMI a la televisión, lo conectamos a Internet y empezamos a disfrutar. Dependiendo del dinero que nos queramos gastar podemos tener más o menos prestaciones. En Amazon podemos consultar una gran gama de productos y, si estáis interesados, podéis comprar uno.

Si no estáis dispuestos a comprar un televisión inteligente o Smart TV, adquirir uno de estos tres productos puede ser una solución temporal hasta que o bien ahorremos para comprar una, o bien se abaraten y sean, de una vez por todas, asequibles para todo el público.

Ruocaled editada con licencia CC BY 2.0

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