Cómo instalar programas de Windows en Linux con Wine

Un vaso de vino es el símbolo de Wine
Aprende a instalar tus aplicaciones y juegos favoritos desarrollados para Microsoft Windows en tu distribución Linux con el software de compatibilidad Wine con este sencillo tutorial

Uno de los principales problemas con los que se encuentran los usuarios tradicionales de Windows cuando deciden dar el salto a Linux es que muchas de sus aplicaciones o programas favoritos no son compatibles con las principales distribuciones que corren sobre el kernel concebido por Linus Torvalds hace casi 25 años.

Que sí, que hay alternativas de código libre, muy buenas y muy recomendables, para dejar atrás ese software que no puede ejecutarse en Linux, pero muchas veces preferimos quedarnos con los programas con los que estamos familiarizados. En ese caso tenemos que recurrir a un programa como Wine para poder llevarnos con nosotros nuestras aplicaciones preferidas en nuestra migración a Linux.

¿Qué es Wine? ¿Cómo funciona?

Antes que nada, y para quién todavía no lo conozca, habrá que explicar qué es Wine. Muchos lo definen erróneamente como un emulador de Windows para Linux. Nada más lejos de la realidad, pues ya lo dice su nombre Wine Is Not an Emulator. Se trata más bien de una aplicación que introduce una capa de compatibilidad para poder ejecutar programas de Windows en sistemas basados en Unix, como es el caso de Linux.

Básicamente lo que hace es duplicar las funciones de Windows, proporcionando implementaciones alternativas a las DLLS a las que suele llamar el sistema operativo de Microsoft, además de un sustituto para el kernel de Windows. De ahí que no podamos hablar estrictamente de emulación, ya que con este método ninguno de los programas de Windows van a ejecutarse sobre una máquina virtual.

Cómo usar Wine para ejecutar exe en Linux

Lo primero que tenemos que hacer, obviamente, es instalar Wine en nuestra distro Linux. En la web oficial de WineHQ podemos encontrar los paquetes de instalación para las distribuciones más importantes como Ubuntu, Debian, Fedora, Mageia, SUSE, Slackware o FreeBSD, entre otros.

Instalando Wine desde una terminalInstalando Wine desde una terminal

En nuestro caso, tenemos Ubuntu instalado en nuestro ordenador, por lo tanto ni siquiera vamos a tener que descargar los binarios manualmente, ya que bastará con que abramos una terminal y escribamos el comando, como se observa en la imagen anterior, tras lo cual deberemos introducir nuestra contraseña de superusuario:

sudo apt-get install wine

Una vez se haya completado la instalación que suele tardar unos pocos minutos, tan solo debemos descargar el archivo ejecutable que deseemos lanzar y hacer click con el botón derecho sobre el archivo en cuestión. Desde el menú contextual, seleccionamos la opción de Abrir con Wine Cargador de programas de Windows y nos aparecerá la típica ventana de instalación de Windows en la que podremos completar el proceso. Ya tendremos instalado nuestro exe en Linux.

Abriendo un archivo exe con WineAbriendo un archivo exe con Wine

Programas y juegos compatibles con Wine

Ahora bien no todos los programas de Windows son compatibles con Wine y, por lo tanto, ejecutables en Linux. Para empezar debemos tener en cuenta que este software de compatibilidad ha sido diseñado para hacer correr programas diseñados para MS-DOS y Windows hasta su versión 7.

Afortunadamente, los chicos de Wine mantienen una base de datos, llamada AppDB, con todas las aplicaciones de Windows compatibles con Wine, que sus usuarios votan y valoran para elegir cuáles son los mejores programas compatibles con este software.

En Wine Application Database podemos encontrar una lista de más de 22.000 programas de Windows soportados por Wine, divididos en tres categorías principales (aunque hay muchos más), dependiendo de su nivel de compatibilidad.

  • Lista Platinum: más de 4.000 aplicaciones que corren sin ningún tipo de problema con Wine.
  • Lista Gold: más de 3.500 aplicaciones que se ejecutan sin problemas pero que requieren de alguna configuración especial.
  • Lista Silver: más de 3.000 aplicaciones que se ejecutan con problemas menores que no afectan su funcionamiento.

Echando un vistazo a los tops de programas de cada lista queda claro cuál es la utilidad principal de Wine: jugar. Juegos de todo tipo, pero sobre todo títulos de la categoría MMORPG u otros juegos online que no serían capaces de ejecutarse de por sí sobre Linux. ¿Por qué se opta por Wine? Pues porque estos juegos no suelen poder correr decentemente sobre una máquina virtual debido a las escasas prestaciones gráficas de estos emuladores.

Lista de aplicaciones soportadas por Wine

Incluir la lista completa de programas compatibles con Wine es totalmente inabarcable, así que os mostramos el top 10 de aplicaciones soportadas por este sistema votadas por los mismos usuarios de Wine.

Posición Programa
1 Final Fantasy XI Online
2 EVE Online
3 World of Warcraft
4 Magic: The Gathering Online
5 Los Sims 2
6 StarCraft I
7 Guild Wars 
8 Steam
9 StarCraft II
10 Fallout 3

Alternativas a Wine para abrir exe en Linux

Ahora que ya sabéis qué es y cómo funciona Wine, queda por comentar que éste no es el único método para poder hacer correr programas de Windows en Linux. Hay otras alternativas diferentes, ni mejores ni peores, cada una con sus ventajas e inconvenientes.

  1. Ejecutar Windows en una máquina virtual. Una opción válida si no son precisamente juegos lo que queremos ejecutar en Linux es instalar una máquina virtual, tipo VirtualBox, sobre el que ejecutaremos un sistema operativo Windows, desde donde ejecutaremos nuestros programas favoritos.
  2. Usar un escritorio remoto. Quizás os pueda parecer una opción algo cutre, pero si tenemos otro PC con Windows instalado, podemos acceder a él remotamente y ejecutar nuestros archivos exe desde ese ordenador.
  3. Instalar CrossOver Linux. CrossOver es una especie de Wine de pago con el que podremos ejecutar prácticamente los mismos programas que el anterior software pero con la ventaja añadida de tener un soporte comercial que se encarga de arreglar cualquier posible fallo.

Davide Restivo editada con licencia CC 2.0

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