Instalación limpia de Windows 10

Quizá ya vaya siendo hora de que actualices tu sistema operativo. Probablemente ya le has sacado a tu Windows 7 todo el jugo posible, quizá te hayas hartado ya de la Pantalla de Inicio de Windows 8 —o de su odiosa barra Charms— o quizá vengas de un Windows Vista que ya se merece una obligatoria jubilación. Estas podrían ser algunas razones para dar el salto a Windows 10, aunque puede que tú mismo nunca hayas tenido que encargarte de ello. Supongamos que siempre ha habido alguien ahí que lo ha hecho por ti, pero ahora quieres encargarte tú mismo del proceso.

Así se realiza una instalación limpia de Windows 10

Antes de pensar siquiera en instalar Windows 10 en tu máquina tendrás que crear un medio de instalación del sistema operativo. Para ello tendrás que acudir aquí y conseguir una imagen ISO con la que poder hacerlo —la herramienta que descargarás te dará a elegir entre conseguir una imagen ISO o crear un USB con lo necesario—. Una vez lo tengas, reinicia tu ordenador y marca en la BIOS el medio de instalación que hayas creado como unidad desde la que arrancar el sistema.

Comenzará la instalación propiamente dicha. En primer lugar tendremos que elegir el idioma de la misma, aunque el español viene seleccionado por defecto. Si pulsamos en siguiente llegaremos a esta pantalla, donde pulsaremos en el botón Instalar ahora.

Bienvenida a la instalación de Windows 10Bienvenida a la instalación de Windows 10

El programa pasará unos minutos configurando la instalación, tras lo cual tendremos que introducir la clave de producto. Si no la tienes a mano —o si planeas activar Windows después de la instalación— puedes introducirla después a posteriori, con lo que puedes pulsar en el botón No tengo clave de producto.

El siguiente paso es elegir la versión de Windows que vamos a colocar en nuestro ordenador. Podemos elegir la que marca el programa de instalación por defecto o seleccionar una que se ajuste más a nuestras necesidades. Cuando lo hayamos hecho pulsamos en Siguiente.

Elegir qué versión de Windows queremos instalarElegir qué versión de Windows queremos instalar

Tras aceptar el acuerdo de licencia de Microsoft llegamos a una de las partes críticas: ¿vamos a actualizar nuestro Windows o vamos a instalar el sistema desde cero? Este es nuestro caso, con lo que seleccionamos la opción Personalizada: instalar sólo Windows (avanzado).

Elegimos la segunda opción para instalar desde ceroElegimos la segunda opción para instalar desde cero

Lo siguiente es particionar el disco duro. En este caso vamos a contar con una unidad vacía, con lo que basta con seleccionarla y pulsar en Siguiente para que el programa de instalación haga las operaciones necesarias de forma automática. Si tenemos una instalación antigua que queremos borrar tendremos que seleccionar la partición que corresponda y pulsar en Eliminar, mientras que si queremos crear particiones de forma manual tendremos que seleccionar la unidad y pulsar en Nuevo. Esto, insistimos, es sólo para usuarios más avanzados. En el caso de contar con una unidad vacía es recomendable dejar que sea Windows el que se encargue de todo.

Particionado de disco duroParticionado de disco duro

Cuando hayamos solucionado el tema del particionado, la instalación de Windows completará la instalación de forma automática.

¿Qué hacer después de instalar Windows 10?

Windows 10 incorpora una interesante novedad con respecto a otras versiones anteriores, y es que instala los drivers del equipo de forma automática. Ese problema ya ha desaparecido, pero ahora queda algo que no deja de ser un poco engorroso: reinstalar todos los programas que más usas y mejorar el rendimiento del equipo para que funcione a la perfección.

Ninite, la solución para reinstalar programas

Lista de programas disponibles en NiniteLista de programas disponibles en Ninite

Ninite es un intento de simplificar la instalación de los programas más comunes que los usuarios suelen incluir en Windows. No es un repositorio que funcione a través de la terminal como pueda ser Chocolatey, pero sí sirve para agilizar el proceso de instalación de programas sin tener que acudir a mil webs distintas.

Lo único que debes hacer es elegir tus aplicaciones favoritas de la lista, tras lo cual podrás descargar un archivo ejecutable que las descargará y las instalará por ti de forma automática. De esta forma ahorrarás mucho tiempo y esfuerzo.

Acelera el rendimiento de Windows

Existen distintas formas de acelerar Windows 10 sin cambiar el hardware, tal y como ya mencionamos en un artículo anterior. A continuación recordamos las más esenciales:

  • Desactivar el Menú Inicio transparente: para recuperar un color sólido en el Menú Inicio tienes que ir a Inicio > Configuración > Personalización > Colores y desactivar la opción Hacer que Inicio, la barra de tareas y el centro de actividades sean transparentes.
  • Desactivar los efectos especiales: haz clic con el botón derecho en el menú Inicio y después en Sistema. Después haz clic en el apartado Configuración avanzada del sistema. Una vez ahí, haz clic en el botón Configuración del apartado Rendimiento. Esto abrirá el menú de opciones de rendimiento. En la pestaña Efectos visuales podrás dejar que sea Windows el que elija las opciones que consideres oportunas o bien, a través de la opción Personalizar, desactivar a mano todo lo que consideres oportuno.
  • Desactivar aplicaciones que arrancan con el sistema: haz clic con el botón derecho encima del menú Inicio y selecciona el Administrador de Tareas. Ahí ve a la pestaña Inicio y busca en la lista de programas los que veas que no necesitan arrancar conforme lo hace el sistema operativo. Una vez los tengas localizados, haz clic en el botón Deshabilitar y listo. Puedes ordenarlos por el impacto que tienen en el inicio del sistema operativo, de forma que te sea más fácil identificarlos.

Soluciona los problemas de uso de disco

Al abrir el administrador de tareas veremos los procesos con varias columnas que separan sus distintos consumos: CPU, Memoria, Disco y Red.

Administrador de tareas de Windows 10Administrador de tareas de Windows 10

En la mayoría de instalaciones de Windows este problema no suele presentarse, pero algunos usuarios han reportado problemas de alto uso de disco duro, especialmente con unidades de estado sólido. Esto provoca que el sistema sufra unos “cuelgues” que no duran mucho tiempo, pero que pueden llegar a ser muy molestos —sobre todo cuando se está trabajando—.

Para solucionar este problema tenemos que dar varios pasos. El primero pasa por abrir una consola de sistema con privilegios de administrador. Para ello hacemos clic en el Menú Inicio, escribimos cmd y cuando aparezca el programa Símbolo del sistema hacemos clic con el botón derecho encima suyo. Elegimos ejecutar como administrador.

Lo que pretendemos hacer es deshabilitar Windows Search, en primer lugar de forma temporal y luego permanentemente. Con la consola abierta introducimos el siguiente comando:

net.exe stop "Windows search"

Ahora nos toca deshabilitarlo de forma permanente. Para ello pulsamos al mismo tiempo la tecla de Windows y la tecla R para abrir el comando Ejecutar. Cuando se abra escribimos services.msc. En la pantalla que se abre buscamos Windows Search y hacemos doble clic en él para editar sus propiedades.

Así deshabilitamos Windows SearchAsí deshabilitamos Windows Search

En el campo Tipo de inicio cambiamos el valor que viene por defecto por Deshabilitado, con lo que si pulsamos en Aceptar Windows Search ya no volverá a molestarnos.

Otro paso para solucionar este problema es deshabilitar el servicio Superfetch. En la misma ventana de servicios buscamos Superfetch y hacemos doble clic en él para editar sus propiedades.

Deshabilitando SuperfetchDeshabilitando Superfetch

Al igual que en el caso anterior, hacemos doble clic en él para cambiar el Tipo de inicio a Deshabilitado. Si tienes problemas con esto la mejora en el rendimiento debería ser notable.

Relacionados

Nos encanta escucharte ¿Nos dejas tu opinión?