Escenario de terror y suspense

No estamos en Halloween, pero como si lo estuviésemos. En mayo teníamos el estreno oficial en castellano de La Bruja (2015), título de Robert Eggers que ha aterrorizado a miles de personas gracias a su cuidada estética y su excepcional fotografía. El 17 de junio es el momento de Expediente Warren: El caso de Enfield, probablemente la película de género más esperada del año, secuela de una grata sorpresa de 2013. Aprovechemos pues y marquémonos una buena lista con los videojuegos de PC más aconsejables para pasar miedo, tanto o más que en las dos películas mencionadas, ahí es nada.

Algunos de los videojuegos más aterradores para PC

Así que, sin más dilación, esta es nuestra particular selección de videojuegos de miedo y sustos para ordenador que te harán saltar de tu asiento, sólo aptos para los más valientes del lugar. Que no se diga que no os hemos avisado.

Personal Nightmare (1989)

Uno de los primeros juegos que aprovechaban su poderío gráfico para mostrarnos excelentes primeros planos ciertamente desagradables. Como muchos juegos de la época, Personal Nightmare nos introduce poco a poco en una historia donde una ciudad ha sido invadida por el diablo y el jugador tiene cuatro días para eliminar todos los ciudadanos que poseídos, comandados por una bruja y un Diablo. No hay sustos ni “jump scares”, pero sí logra transmitir la tensión de manera correcta en un género tan pausado como el de la aventura gráfica de apuntar y clicar.

Dark Seed (1992)

Probablemente el videojuego de género más espectacular a nivel gráfico de la primera mitad de los noventa. Su estética cyberpunk y sus escenarios decadentes metían al jugador en una historia distorsionada donde se mezclaba realidad y ficción. Además, los diseños de H.R. Giger (Alien) lo dotan de un aire inconfundible. Es un título agobiante donde el terror es más etéreo que físico pero que sin duda, sigue siendo tan jugable como el primer día, pues ni su secuela, Dark Seed II (1995) ni otros títulos similares han podido igualar su puesta en escena.

Pese a ello, otros coetáneos en el tiempo como The 7th Quest (1993), The Dark Eye (1995) y Phantasmagoria (1995), innovando en la introducción de la tecnología Full Motion o I have no mouth, and I Must Scream (1995), que se basaba en la historia de Harlan Ellison. Todos ellos se convirtieron en grandes muestras del género del terror de los años noventa, asociados en su mayoría al género del point & click, algo que cambiaría en años posteriores.

Alone in the Dark (1992)

Aquí sí comienzan los saltos. Nos seguimos preguntando cómo en 1992 se pudo crear un título de estas características, tan adelantado a su tiempo. Las reminiscencias a Poe y Lovecraft son constantes y la mansión, el personaje más importante del título, forma ya parte del imaginario de la industria. El videojuego de Infogrames nos llevaba a Luisiana en 1924, el dueño de la mansión, Jeremy Hartwood se ha suicidado y nosotros, tanto en el papel de la sobrina del pintor, Emily o del detective privado Edward Carnby, tendremos que desentrañar lo que hay detrás de su misteriosa muerte.

System Shock (1994)

Otro videojuego que une perfectamente el imaginario steampunk, con la tecnología y el terror. Sin duda System Shock se sitúa entre los videojuegos más completos de toda la década gracias a una inmersión en primera persona espectacular. Su secuela, lanzada en el año 99, también gozó del beneplácito de crítica y público, pero era su primera parte la que nos hacía sentir más acorralados y en desventaja con nuestros enemigos. El videojuego nos traslada a la estación espacial Citadel, que orbita alrededor de Júpiter; es el año 2072 y somos un hacker que intentará detener los planes de una inteligencia artificial maligna (un clásico en el ciberpunk más underground).

D (1995), Enemy Zero (1996) y D2 (1996)

La obra del malogrado Kenji Eno siempre ha sido particular y única. Su serie “D” reflejaba su visión de los videojuegos y nos llevaba a escenarios opresivos. Bien es cierto que Enemy Zero en primer lugar y D eran los que transmiten una atmósfera de terror y tensión comparándolos con su obra D2, pero los tres compartían mecánicas jugables, momentos y protagonista. Enemy Zero fue, quizá, su obra más redonda, un título en el que tomábamos el papel de Laura, que despertaba de un sueño criogénico del que nunca querría haber salido. Estos videojuegos reproducen algo que se expandirá mucho más en la década siguiente, la sensación de abandono y miedo ante una presencia que nos persigue.

Lovecraft al habla: Shadow of the Comet y Cthulhu

Una fuente inagotable de fandom y videojuegos. El universo de Howard Phillips Lovecraft es una constante en el mundo de los videojuegos, si no directamente sí desde el punto de vista estético y cosmológico, utilizando en ocasiones su propio universo para crear grandes historias. Tenemos la aventura de texto Anchorhead (1998), un título que te hará sentir pavor únicamente de leer y escoger las opciones. Shadow of the Comet (1993) y su secuela no canónica Prisoner of Ice (1995) son dos de los títulos más recordados, jugando directamente en la liga de Dark Seed y similares, al igual que Necronomicon (1994), una aventura gráfica excepcional. The Hound of Shadow (1989) es un puñetazo detectivesco y de terror que no debemos dejar pasar, al igual que iteraciones más modernas como Call of Cthulhu: Dark Corners of the Heart (2005), un videojuego de terror basado bajo el amparo de la primera persona que se basa libremente en la novela corta del genio de Providence llamada “La sombra sobre Innsmouth”. Ahora cambiamos un poco para mostrar videojuegos más recientes que mantienen esa estética de terror.

Penumbra (2007) y Amnesia: The Dark Descent (2011)

Frictional Games. Ellos solos han levantado un género que parecía muerto desde hacía casi diez años. También son el porqué a la sobreexplotación del terror bajo la primera persona y la investigación, abandonando cualquier arma o acción ofensiva. Puede que suene a perorata, pero los tres Penumbra y los dos Amnesia son los juegos más terroríficos que se han vivido en el medio durante los últimos años. Los usuarios amantes del cine de terror que no lo sean del todo de los videojuegos deberían jugarlos, sí o sí, para sentir aquello de “nunca una película me dará tanto miedo como un buen juego de terror”, es un dogma que se cumple. Amnesia fue su obra más redonda hasta la salida de SOMA, otro título excelente que merece la pena ser jugado por todos los amantes del terror, la ciencia ficción y los argumentos sobre paradojas temporales.

Slender y la creepypasta gratuita

Slenderman, Ben el Ahogado o Sonic.exe; muchas son las historias de terror y leyendas urbanas nacidas en el imaginario de Internet (creepypastas) que han sobrepasado el simple post para convertirse en videojuegos. No son nacidos en los ochenta ni en los noventa, pero sí mantienen muchos de ellos estéticas similares, incluso abrazando el pixelart de esa época. El más llamativo y famoso es Slender, un videojuego  que inició la fiebre por los videojuegos de susto fácil o “screamers”. No todos son buenos, pero algunas muestras de terror, como el propio Slender: The Eight Pages (2012), SPC: Containment Breach (2012), Corridor (2011) o el indescriptible Deep Sleep (2012) son unas experiencias perturbadoras con auriculares, oscuridad y ganas de sufrir. Y todos ellos gratuitos.

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