Los mejores dungeon crawler modernos

Los dungeon crawlers no están muertos, ni mucho menos. De hecho, este subgénero de los juegos de rol goza de muchísima salud, y hemos visto grandes ejemplos de buenos juegos del género durante los últimos años.

Por si alguien no lo sabe, los dungeon crawlers o juegos de mazmorra nacieron al amparo de los juegos de rol de tablero como los primeros D&D o Hero Quest, en los que los jugadores debían escapar de una mazmorra, recorrerla para encontrar un objeto o cumplir una misión dentro de ella. En los videjouegos el género ha tenido muchísima aceptación en parte por, desgraciadamente, las bajas expectativas de los jugadores con respecto a que se siga un argumento o una consecuencia lógica durante la partida.

Sin embargo, hay dungeon crawlers increíblemente competentes. Algunos incluso han cambiado la forma de ver este subgénero y le han dado una dimensión totalmente distinta. Vas a ver un ejemplo de esto en este artículo, e incluso realizaremos un pequeño análisis pormenorizado de por qué ha sido así. Mientras tanto, disfruta de nuestra recopilación de los cinco mejores dungeon crawlers de los últimos años, ordenados de forma ascendente.

Top 5 de juegos de mazmorra modernos

Torchlight 2

La saga Torchlight ha sido una de las más exitosas dentro de los juegos de mazmorra de los últimos diez años. El primer juego, con su sistema a lo Diablo y con sus similitudes con este título en su interfaz, se hizo un hueco entre los más nostálgicos prácticamente replicando su jugabilidad.

En el segundo juego de la saga el alquimista del primer juego se corrompe, y tendremos que crear un héroe con el que poder detenerlo de una vez por todas. Sus gráficos coloridos y casi caricaturescos contribuyen a darle un aire muy especial, y su acción frenética contribuye a crear una experiencia de juego adictiva de la que cuesta despegarse.

Bastion

El mundo de Caledonia se ha visto arrasado por una catástrofe. En medio de todo esto se encuentra The Kid, el personaje que tú vas a controlar, que descubre que es el único superviviente de su ciudad y que se dirige al Bastión buscando seguridad. Allí espera encontrar al resto de su gente, pero sólo se encuentra con el Extranjero, un hombre que hará las veces de narrador y de master. Este le encomienda una misión para encontrar un objeto que restaure el orden en el mundo, de forma que todo pueda volver a ser como era.

Este dungeon crawler entra sin que te des cuenta. Cuando lo jugué me sorprendió mucho lo rápido que me metí en la historia, y sin darme cuenta en seguida estaba dedicándole horas de juego.

Los gráficos de Bastion son muy atractivos, coloridos y caricaturescos como los de Torchlight, lo que podría contribuir a la idea de que estamos ante un juego muy infantil y que, por otra parte, recuerda a aquella moda de las aventuras gráficas de los '90 de dar aspecto de dibujos animados a los juegos. Sin embargo, Bastion es bastante más adulto de lo que parece, y conforme avance la aventura entenderás por qué.

Pillars of Eternity

Jugando a Pillars of Eternity uno no puede evitar recordar Baldurs Gate. Sin embargo, este juego de mazmorra no es una franquicia sucesora que busque continuar la historia de otra manera. Pillars of Eternity es un juego distinto con una entidad nueva.

En este título nos encontramos en el mundo de Elora, donde se ha dado con la habilidad de medir las almas y convertirlas en objetos cuantificables. El personaje principal -que crearemos nosotros de entre distintas clases y razas con un sistema muy completo- será testigo de un ataque por parte de un grupo de sacerdotes enloquecidos, que roban el alma a los acompañantes de nuestro personaje en el viaje que iniciamos al principio del juego.

Este hecho provoca que nuestro personaje "despierte", ganando la habilidad de leer almas. Este talento, sin embargo, viene con una pega: A partir de ahora lo acosarán visiones de sus vidas pasadas, impidiéndole dormir. Tu objetivo es encontrar a los sacerdotes y obtener respuestas.

Path of Exile

Path of Exile es otro de esos dungeon crawlers dirigidos a los amantes de Diablo, concretamente a los de Diablo 2. Path of Exile recrea las mecánicas y el sistema de juego online que hizo tan célebre al antiguo título de Blizzard, y lo mezcla con un sistema actualizado que lo coloca justo en el siglo XXI.

Aparte de un gameplay e interacción con otros jugadores que es prácticamente calcado al de Diablo 2, Path of Exile introduce un enorme árbol de talentos que permite personalizar el personaje al máximo. Mediante este enorme set de habilidades podemos tener, por ejemplo, un mago que no tenga nada que ver con el de otro jugador: Pueden tener habilidades y estilos de juego diferentes, lo que hace de cada experiencia de juego algo único y personal.

La trama de Path of Exile es tremendamente simple: Llegamos al mundo de Wraeclast, donde aparecemos en un barco en el que viajamos hacia el exilio -cada personaje por una razón diferente- a una tierra infestada de seres malignos. Allí tendremos que hacer todo lo posible por sobrevivir. Podremos elegir de entre siete clases distintas, con un sistema de creación del personaje bastante interesante.

Path of Exile es un dungeon crawler altamente adictivo en el que es fácil perderse, y en el que podemos acabar metiendo muchas horas de juego sin darnos cuenta.

Dark Souls

Sobre este título han corrido ya ríos de tinta. Dark Souls es el juego que ha revolucionado los juegos de mazmorra, y por eso se merece el primer puesto en esta lista. Ha cambiado la forma en que se perciben estos juegos con tres puntos fundamentales que vamos a resumir a continuación, aunque de forma muy breve. Si nos extendiéramos en cada uno de ellos necesitaríamos un artículo completo para tratarlos. Estos tres puntos son:

  • La inmensa sensación de libertad. Esto es algo que en muchos juegos de rol se sacrifica, pero en Dark Souls la sensación de estar en un mundo totalmente abierto en el que puede pasar de todo en cualquier momento es totalmente real.
  • La exploración cobra una nueva dimensión. La exploración es algo típico de los dungeon crawlers, pero en Dark Souls su sentido cambia por completo. Si no invertimos tiempo en explorar nuestro entorno podemos pasar por alto objetos importantes o detalles de la trama que ayudan a la comprensión del juego.
  • Dark Souls trata al jugador como un adulto. Esto puede parecer una perogrullada, pero la cantidad de títulos que llevan al usuario de la mano y le facilitan completar cada situación -o que lo fuerzan para que el usuario avance- es demasiado elevada a día de hoy. Dark Souls lo compensa de sobras, tiene más que ver con RPG vetustos que con Baldurs Gate, y ha tendido a calar más profundamente en un público adulto por sus raíces old school.

Se ha criticado la dificultad de Dark Souls y su elevada curva de aprendizaje en el pasado. Esto no es así, Dark Souls no es difícil, pero sí exigente. La información que recibimos en el tutorial es la justa y básica para ir tirando, y el resto ya lo iremos descubriendo sobre la marcha. Para jugar a este dungeon crawler del nuevo milenio no hay que tener miedo a cometer errores, igual que sucede con juegos como los primeros Zelda.

Precisamente la belleza de Dark Souls radica en su nivel de exigencia. Es ahí donde te captura y te hace estar pegado a la pantalla. Súmale a eso una trama en la que se entremezclan el folklore europeo y el japonés y tienes una fórmula ganadora.

Y hasta aquí nuestro repaso a los cinco mejores dungeon crawlers de los últimos años. ¿Crees que nos hemos dejado alguno? ¿Nos sobra alguno? Déjanos un comentario con tu opinión.

Shaddim editada con licencia CC 3.0

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