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A todo el mundo le gustan las estrellas de los videojuegos en las que se han convertido Mario, Samus Aran, Megaman o Sonic, pero hay otros personajes que desafían la salud mental de los jugadores mucho menos conocidos aunque igual de divertidos.

Cuando se trata de crear experiencias nuevas, la historia nos ha enseñado que los creadores de videojuegos pueden hacer literalmente lo que quieran, y saben aprovecharse de ello. El resultado directo de esto son títulos rarísimos que llegan a ser de culto, clásicos inmortalizados y venerados. Aquí encontrarás una lista con los videojuegos más extraños a los que hemos podido echarles el ojo en nuestra historia como gamers.

Juegos raros que se convirtieron en títulos de culto

Antes de seguir valdría la pena resaltar que “raro” no es lo mismo que “extraño” en este contexto. El cartucho dorado de los Nintendo World Championships, por ejemplo, es raro, pero no tiene nada de extraño. La trama de un juego como cualquiera de los que vas a ver en esta lista es extraña, punto. Sin más preámbulos, vamos ya con nuestra lista de los videojuegos más extraños de la historia.

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Monty Python’s Flying Circus: The Computer Game (1990)

Este juego aparece en la lista ya no tanto por lo extraño de su trama —que también—, sino porque se trata de un clásico de culto en la escena retrogamer. Más concretamente en aquella que todavía venera a los antiguos Amiga y Commodore 64. Este título está vagamente basado en la serie de televisión del mismo nombre del grupo cómico inglés Monty Python, más concretamente en el personaje de Gumby. Se trata de un juego de plataformas en 2D que tiene cierta conexión con la serie y con la carrera de los cómicos ingleses.

Boogerman: A Pick and Flick Adventure (1995)

Hubo un tiempo en el que Interplay era una compañía respetada responsable de grandes hitos dentro de la industria de los videojuegos: Battle Chess, Alone in the Dark, Another World, los primeros Fallout… Aunque eso no quita para que la empresa no tuviese su punto bizarro que gustase de explorar de tanto en tanto. Resultado de esto es Boogerman, en la que se combinan los chistes escatológicos con una dudosa jugabilidad.

Katamari Damacy (2004)

Puede que algunos recordéis un título de PS2 llamado We Love Katamari. Pues bien, ese juego es una secuela de nuestro protagonista. Nos pondremos en la piel de un príncipe que debe reconstruir el universo después de que su padre lo destruyera por accidente.

Nos veremos inmersos en un extrañísimo coctail de aventura y puzzle, en el que controlamos una bola formada de material adhesivo llamada Katamari. Al principio es pequeña y nos permite coger objetos como grapas y caramelos, aunque conforme crezca de tamaño podremos llegar a capturar cosas como edificios o luchadores de sumo.

Mr. Mosquito (2002)

Seguimos con grandes locuras de la era de PS2. En Mr. Mosquito encarnaremos a uno de estos odiosos insectos con la misión de chuparle la sangre a la familia Yamada, y para ello tendremos que adoptar toda suerte de estrategias y alterar el comportamiento de la familia objetivo.

Shaq-Fu (1997)

>Shaquille O'Neal fue una de las grandes estrellas de la NBA de los '90. Su subida al estrellato fue tan meteórica durante sus primeros años en los Orlando Magic que se hicieron películas y videojuegos protagonizados por The Most Dominant Center in NBA History, y ninguno era bueno. Shaq-Fu es la muestra de esto en consolas, un juego tan aburrido como plano. Sin embargo, su historia es lo que lo convierte en una pequeña joya extraña. Puede que el juego no sea ninguna maravilla, pero encajaría perfectamente en una película de aventuras de los '90.

Goat Simulator (2014)

Goat Simulator ha sido todo un fenómeno. Algo que empezó como una broma acabó siendo consumido por las masas y elevado a los altares. Se ha dicho que para jugar a este juego no hace falta estar loco como sus creadores, pero ayuda.

The Legend of Zelda: Spirit Tracks (2009)

Puede que haya quienes consideren que Majora’s Mask se merece mucho más estar en esta lista, pero este título para Nintendo DS siempre se ha visto como una especie de “este no cuenta”. La serie Zelda se ha hecho un nombre a base descubrirnos partes del mundo fantástico de Hyrule, mientras que en Spirit Tracks nos pasamos el juego conduciendo trenes. Este juego se hizo famoso por permitir que los jugadores disparasen a cerdos desde un tren, muy triste para toda la saga Zelda.

Octodad: Dadliest Catch (2014)

Octodad es uno de esos títulos indie de nueva hornada que busca ser un simulador de vida familiar y vida marina al mismo tiempo. Encarnaremos a un pulpo que lleva un traje puesto, cosa de la que ni nuestra mujer, nuestros hijos o nuestros amigos se han dado cuenta. Las mecánicas de juego son demenciales, y realizar cualquier actividad que nos haga parecer normal —el objetivo es no ser descubierto— es una lucha.

Seaman (2000)

Seaman para la Dreamcast fue un montón de cosas: desde un nada velado tributo a Monty Python y a la escena inicial de El Sentido de la Vida, pasando por un fracaso que pasó desapercibido y terminando por algo realmente brillante. A través de un micrófono se nos permitía interactuar con un pez con cara humana, al que había que cuidar. Y hasta ahí todo lo que este título da de sí.

WarioWare, Inc. (2003)

Wario ya lleva unos cuantos años siendo protagonista de sus propios juegos en el mundo Nintendo, pero ninguno es tan extraño o divertido como esta colección de minijuegos llamada WarioWare, Inc. Duran unos pocos segundos, lo que no ayuda a comprender qué es lo que estamos viendo, lo que altera la percepción del jugador de cada uno. Con este título se creó el concepto de los “microjuegos de alta velocidad“.

The Stanley Parable (2011)

Stanley es un oficinista que cada día hace lo mismo y sigue el mismo camino para ir a su cubículo y cumplir con sus tareas. En The Stanley Parable se da al usuario la opción de alterar ese ritual, incluyendo una reflexión filosófica muy profunda que no suele acompañar a los videojuegos.

EarthBound (1995)

EarthBound —conocido como Mother 2 en Japón— es una caricatura de la sociedad moderna, llena de comentarios ácidos sobre la sociedad. Se trata de un RPG que tiene que ver con la amistad, disfrutar los pequeños placeres de la vida, la pérdida y la independencia. También se introducen conceptos tan demenciales como si se debe poner ketchup a una hamburguesa mientras estás luchando contra un hippy. Muchos juegos actuales han tomado prestadas estas locuras de este título.

¿Qué juegos raros echas de menos?

Y hasta aquí nuestro repaso a las tramas más locas que verás en un videojuego. La lista representa los que nosotros consideramos que son los más raros, pero ¿nos hemos dejado alguno? Déjanos un comentario si crees que ha sido así, cuéntanos cuáles son tus favoritos o dinos lo que quieras.

Jason Devaun editada con licencia CC 2.0

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