La consola Playstation 1, origen de muchos easter eggs

Un juego dentro de otro juego. Este concepto tan característico de Inception es una norma no escrita en el mundo de los videojuegos. Decenas son los ejemplos que podemos encontrar en los que un videojuego de un estilo característico, rinde homenaje o, simplemente, decide apostar por otro género en una zona o parte del recorrido del mismo. Tenemos los salones arcade de Shenmue, el hackeo de robots jugando a una versión del Pipe Mania en Bioshock o un Frogger hipertecnológico en Assassin's Creed Black Flag. Pese a todas estas muestras, son los videojuegos ocultos los que más llaman la atención.

Algunos de los mejores easter eggs del mundo gamer

Pese a que en un mundo viral como el nuestro al final se conocen todos los secretos de estos minijuegos ocultos, los programadores los esconden de manera consciente, sabiendo que probablemente muchos jugadores no los encontrarán si no es gracias a las guías. Repasamos algunos de los pequeños juegos ocultos que han enriquecido el mundo de los videojuegos en los últimos años.

A cañonazos con el NBA JAM

La versión arcade de uno de los videojuegos de baloncesto más importantes de la historia del medio escondía un easter egg mucho mayor que convertir en cabezones a los jugadores de la NBA. Pulsando todos los botones de la máquina y bajando los joysticks durante la pantalla de partido (match-up), podríamos jugar a una versión poligonal noventera de World of Tanks. No tenía absolutamente nada que ver con el juego principal, por eso este huevo de Pascua es tan apreciado por los fans. De verdad, ¿a quién se le ocurrió que fuera un minijuego de tanques?

Pitfall y otros hijos de Activision en Call of Duty: Black Ops II

La saga estrella de Activision es otra marca repleta de huevos de pascua. En esta ocasión, en el mapa Nuketown 2025, podíamos acceder a Pitfall!, la obra de culto de 1982 además de otros como KABOOM, H.E.R.O y River Raid, otros clásicos de la compañía americana. Para ello debíamos masacrar las cabezas de todos los maniquíes del mapa Nuketown 2025 en menos de noventa segundos. Nunca está mal recordar a los clásicos de calidad.

Heroes of the Storm, con Diablo III y Duck Hunt

El MOBA de Blizzard tiene en su haber uno de los juegos ocultos más fáciles de encontrar de los que exponemos. Se trata de elegir a Kharazim, el monje de Diablo III y uno de los últimos personajes en sumarse al catálogo de Heroes of the Storm. En la pantalla de selección de personaje deberemos pulsar con el ratón tres veces justo a la derecha del guerrero, no sobre él. De esta manera comenzarán a surgir aves que podremos abatir con el cursor, al estilo de Duck Hunt, el clásico de NES que nos emocionó hace más de treinta años.

DOOM siempre es una fuente de easter eggs

Pese a que no hablamos del DOOM clásico, esta nueva reencarnación del título de Id Software que está arrasando en crítica esconde una serie de huevos de pascua de lo más interesantes. Por una parte podremos encontrarnos con el Dragonborn de Skyrim por en nuestro recorrido, así como con Keen, el protagonista de Commander Keen, uno de los clásicos de la empresa. En cuanto a minijuegos se refiere, Super Turbo Turkey Punch es el primero en aparecer, concretamente en la misión 8. Deberemos avanzar por la misión hasta destruir un nido sangriento ubicado en el exterior. Más tarde hay una barrea eléctrica azul que nos impide el paso. Justo antes de pasar por ella, y siguiendo el juego con normalidad, deberemos encontrar una Prueba Rúnica. En esa misma zona tendremos que buscar unas cajas que, si buscamos bien, podremos llegar a una máquina recreativa donde jugar al juego.

Tekken y el Galaga

Un clásico moderno (con más de veinte años a sus espaldas) y otro clásico de naves espaciales. Tekken y Galaga unen sus destinos en el juego de lucha, donde podemos acceder al título y jugar a dobles si pulsamos en el segundo mando: “Arriba”, “L1”, “triángulo” y “equis”. Todo de una. De esta manera podremos jugar a Galaga en Tekken. Mejor imposible.

Un pequeño recopilatorio de más minijuegos

Space Quest III (1989) tiene en Astro Chicken: The Mindless Videogame uno de los mayores videojuegos del medio. Tanto es así que al margen de convertirse en un juego dentro del la historia del título de Sierra On-Line también tuvo su versión a la venta por separado. El fenómeno jump scare de Five Nights at Freddy's es una constante de minijuegos desde su segunda aventura. Los minijuegos se acercan a una estética propia de la Atari 2600 y en ellos controlamos tanto a Freddy como a la Puppet. Son experiencias que también sirven para aclarar la obtusa trama, pues al jugarlos conocemos más sobre los datos de los niños desaparecidos u otros misterios de entregas posteriores.

Yakuza, Shenmue y Grand Theft Auto: más minijuegos

En estos casos, los minijuegos no están ocultos ni necesitamos desbloquearlos de alguna manera en particular. Eso sí, los ejemplos que vienen a continuación son paradigmáticos y clásicos. Son, quizás, les tres mejores muestras de incorporar minijuegos en un desarrollo más grande.

Empezamos con Yakuza (2005), el juego de Sega nos permite jugar a varios juegos en cada una de las entregas, siendo los últimos lanzamientos los que cuentan con un número abrumador de ellos. Podemos jugar al baccara, al mahjong, a dardos, a juegos para ligar, a las tragaperras o al black jack. Sin duda, en un mundo de yakuzas, son los juegos más comunes, ¿verdad? Grand Theft Auto cuenta desde sus primeras entregas con algunos de los mejores minijuegos del medio, pero es a partir de San Andreas cuando se multiplican y, a la vez, se muestran casi como juegos independientes gracias a su calidad. Tenemos los clásicos de cartas, apuestas, máquinas tragaperras, pulsos, billar o dardos. Eso sí, hay otros con más recorrido que merecerían un texto para hablar de ellos y sus posibilidades: Ciclismo, tenis, golf y baloncesto. Ahí es nada.

Por otra parte, el también juego de Sega, Shenmue (1999) se ha caracterizado por ser un título tan realista que nos permitía jugar a todo tipo de minijuegos. Podemos jugar al billar, a las tragaperras, a los dardos o participar en luchas callejeras; eso sí, gracias a la licencia de Sega también podíamos jugar directamente con las máquinas recreativas originales de la marca japonesa: After Burner, Hang On, Outrun y Space Harrier. Increíble.

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