Cartuchos de NES

Todo el mundo sabe que cuando vamos por la carretera y vemos un accidente en la vía es imposible no quedarse mirando. Existe en todos nosotros una fascinación morbosa por aquello que nos provoca miedo, asco o las dos cosas a la vez. Eso explica por qué webs donde aparecen muertes reales y ese tipo de contenidos siguen teniendo vigencia a día de hoy y nunca van a pasar de moda. ¿A dónde quiero llegar con todo esto? A que con los bootlegs de videojuegos firmados en lugares como China para sistemas como la NES —uno de los más pirateados del mundo— viene a pasar un poco lo mismo. Son feos y dan repelús, pero vive Miyamoto que no podemos resistirnos a sus… ¿encantos?

Algunos de ellos son bastante aceptables, otros tienen más glitches y bugs que algunos servidores privados de World of Warcraft y otros directamente no tienen sentido. En cualquier caso, nosotros hemos querido recopilar los videojuegos bootleg más raros e innecesarios.

Bootlegs: ¿por qué existen?

Los juegos sin licencia existen para cumplir fantasías imposibles. Por ejemplo, en una versión pirata del Street Fighter II podrías llenar la pantalla de hadoukens imposibles de esquivar por el enemigo. Estos pobres intentos de recreación de juegos conocidos o franquicias comerciales daban la oportunidad de experimentar cosas que las majors nunca darían a los usuarios. Algunos ejemplos serían ports imposibles —JonTron hizo una recopilación más que decente sobre bootlegs de Disney en su canal de YouTube en la que este tema se trataba— o versiones de personajes infantiles que saben artes marciales.

Cartuchos piratas de Game Boy AdvanceCartuchos piratas de Game Boy Advance / Richard J. Anderson editada con licencia CC BY-SA 2.0

Algunos de ellos desde luego lo hacían. Otros juegos sin licencia no tenían el más mínimo sentido. Algunos de los juegos que van a ir en esta lista se encuadran dentro de esa descripción. Sin más dilación pasamos ya a detallar cuáles son estos títulos.

Titenic, el beat-‘em-up que chocó contra un iceberg

Un buen día alguien vio Titanic y pensó que sería buena idea convertirlo en un beat-‘em-up protagonizado por sus dos personajes principales. Muchos de los jefes de final de nivel son Carl, el prometido de Rose en la película, con diferentes colores de traje. Durante el juego nos tendremos que ir ocupando de marineros, personal del barco y ratas asesinas a puñetazo limpio.

Con respecto al nombre, no existe ninguna razón oficial de por qué se llamó “Titenic” y no “Titanic”. Quizá se deba a que realmente pensaban que se escribía así.

Hong Kong 97, el sinsentido llega a la SNES

Con un contenido político entre lo ficticio, lo real y lo difícil de encuadrar con cierto sentido, Hong Kong 97 llegaba a la SNES para crear el desconcierto más absoluto. La introducción de este título prometía algo que después había que ver si sería capaz de entregar: en 1997 Hong Kong entraría a formar parte de China de forma oficial, con lo que para evitarlo el gobierno hongkonés contrataba a Chin, primo de Bruce Lee, para asesinar a los ciudadanos chinos. A los 1.200 millones de personas que viven en China. Casi nada. El tal Chin que aparece en la introducción es, por cierto, Jackie Chan.

Después de esta introducción quedaba por responder la pregunta de qué podíamos esperar. ¿Acción demencial a lo Serious Sam con hordas de enemigos por todas partes? ¿Un beat-‘em-up de la vieja escuela? Nada de eso. Lo que recibimos es un fondo estático por el que aparecen los enemigos con los que debemos acabar. Si nos tocan moriremos y mientras tanto tendremos que sufrir una alegre melodía asiática que se repite sin cesar, hasta en la pantalla de game over. Socorro.

Windows 98 para NES… espera, ¿qué?

Justamente lo que dice en el título del apartado: Windows 98 tuvo un port imposible para NES. A alguien se le ocurrió la brillante idea de hacer una versión pirata de Windows 98 que se podía correr en la misma máquina que ponía a prueba nuestros reflejos con Duck Hunt o que nos hizo amar los videojuegos con la saga Super Mario Bros. Y lo peor de todo es que funcionaba y te permitía usarlo como “un Windows 98 cualquiera” —las comillas son importantes—.

Desde luego que no se trata de un sistema operativo completo, si no que que te permite hacer ciertas cosas como si lo estuvieses utilizando. Ahora bien, como curiosidad es interesante.

King of Kings, el juego favorito de Todd y Rod Flanders

Si esto fuera un capítulo de Los Simpson, los hijos de Ned Flanders jugarían a King of Kings seguro. Se intenta que sea un videojuego educativo que intenta que los niños se interesen por la Biblia, pero lo que hace es convencer a quien lo juega de que Dios, si existe, probablemente esté al borde de la muerte en una cama de hospital.

Es una especie de Jesucristo: el videojuego en el que no puedes jugar como Jesús. Podrás elegir a los Reyes Magos, a San José e incluso a su burro, pero nunca al Hijo de Dios. Un must para santurrones con una NES en casa.

Harry’s Legend, cuando no tienes la licencia de Harry Potter

Vayamos por partes. Un juego pirata de la saga Harry Potter para NES en los tiempos de Dreamcast y PS2. Eso para empezar. Para seguir, la pantalla principal del juego parece que nos va a colocar en una especie de Prince of Persia. Para terminar, es un maldito rip-off de Titenic, por sus mecánicas y sus fondos. No hay mucho más que decir, a excepción de que aquí sólo vas a poder controlar a Harry Potter.

Sonic 4, el erizo azul de Sega aparece en la SNES

Sonic 4 apareció en la SNES en octubre de 2010, 16 años después de Sonic 3. Ni siquiera es un juego de Sonic en sí, sino una amalgama de franquicias de Sega y Nintendo que coexisten usando los sprites de un videojuego anterior que tenía como protagonista a Speedy Gonzales. Y además, Sonic rescata a Mario de unas jaulas en las que está encerrado. Toma ya.

Este juego es como un viaje al pasado en un universo alternativo.

Final Fantasy VII para NES, ¿el único buen ejemplo?

Este bootleg chino aparecido en 2005 para la NES sólo se puede describir como una pequeña obra maestra. Llevar la historia del Final Fantasy VII y traducirla a las capacidades y sprites de la NES es una tarea como poco hercúlea, pero en ShenZhen Nanjing Technology pensaron que podían hacerlo. A la vista está que lo lograron.

Super Mario World 64, Mario a Mega Drive

Si Sonic 4 puso a Sonic en la SNES, Super Mario World 64 llevó al fontanero a los sistemas de Sega. En concreto a la Mega Drive. Este título consta de seis niveles, cuatro de los cuales están sacados de Super Mario World. Los dos últimos fueron creados por desarrolladores anónimos y son una auténtica pesadilla, mientras que los controles dan bastantes dolores de cabeza.

fuyuki-method editada con licencia CC 2.0

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