Dark Souls E3

Las generaciones actuales de gamers están muy mal acostumbradas y son una panda de blandengues. Ya está, ya lo he dicho. Hay unos cuantos títulos de las generaciones actuales que apuestan por subir la curva de dificultad —y que vamos a reseñar en este artículo—, pero la mayoría de los videojuegos actuales optan por llevar al jugador de la manita: se lo dan todo mascado, el timing del juego está pensado para que no pueda haber un error posible y se posibilite el avance cueste lo que cueste. A veces esto es tan descarado que la trama se resiente, y sin embargo parece que a día de hoy todo vale. Podéis llamarme viejuno, pero “en mis tiempos” las cosas no eran así, ni mucho menos.

Cuando yo empecé en esto de los videojuegos la dificultad era mucho mayor, además de progresiva. En muchos casos a día de hoy, la curva de desafío es más bien una línea recta, y en ningún momento se tiene esa sensación de crecimiento, de haber conseguido algo tremendamente difícil, de imponerse a las adversidades y haber triunfado contra todo pronóstico.

Además, eso de guardar la partida era algo que pasaba en otro universo. Si te mataban —cosa que ocurría bastante a menudo— tenías que volver a empezar desde el principio y no quedaba otra, y en según qué títulos ya costaba lo suyo pasar del primer nivel.

Los juegos de Mega Man están entre los más difícilesLos juegos de Mega Man están entre los más difíciles / Gage Skidmore editada con licencia CC 2.0

La dificultad de un videojuego: factor desesperante o adictivo

Como comentaba antes, cuando se avanza en un videojuego o se termina, se experimenta una euforia que puede venir de notar cómo el jugador ha ido creciendo con el personaje, o de haber triunfado contra todo pronóstico. Al mismo tiempo, cuando tratamos con dificultades elevadas podemos llegar a experimentar un alto grado de frustración si no conseguimos progresar, pero cuando por fin lo hacemos aparece esa euforia.

No es posible dilucidar en esa dicotomía si la dificultad de un título cualquiera puede ser un factor desesperante o adictivo, quizá las dos cosas, porque frustración y euforia van de la mano. ¿Quién no ha terminado con un jefe de final de pantalla por primera vez y se ha sentido como el ser más poderoso del mundo? Preguntadle a cualquiera que haya jugado al Contra en la NES, preguntadle a cualquiera que haya conseguido acabarse el Battletoads en la misma plataforma.

Cuando por fin consigues superar un escollo, tu mente sadomasoquista hace que quieras volver a por más. Te sientes invencible, y crees que podrás con lo que venga: eres una mente maestra de los videojuegos, tienes los pulgares a prueba de bombas, y si has podido con tu némesis más inmediata podrás con la siguiente.

Battletoads es uno de los títulos más odiados por su dificultadBattletoads es uno de los títulos más odiados por su dificultad / Trevor Owens editada con licencia CC 2.0

En resumen, es la desesperación la que te hace volver a por más. Esa sensación de tener a las endorfinas corriendo como locas por tu cuerpo es sólo igualable por pocas cosas. El factor desesperante y el adictivo se entienden de maravilla, hacen el camino juntos y los desarrolladores lo saben.

Algunos de los videojuegos más difíciles a lo largo de la historia

De momento ya he citado a dos juegos famosos por su dificultad. La historia está llena de ejemplos de títulos imposibles. En este artículo vamos a repasar algunos de los más representativos, y vamos a contar qué los hace especiales.

Demon’s Souls, una elevada curva de dificultad

El predecesor de Dark Souls fue todo un éxito en Japón e incluso apareció en otros mercados. Es uno de los pocos títulos de las últimas generaciones que van a aparecer en nuestra lista, y fue lanzado al mercado en 2009.

Su mecánica de juego se componía de trampas mortales por todas partes, jefes duros de matar y con patrones difíciles de leer y una curva de dificultad pronunciadísima. Esta dificultad sólo se veía aliviada por los consejos que otros jugadores iban dejando por los escenarios, en ocasiones también pensando en despistar o dificultar el avance de otros jugadores.

Mega Man, muchos patrones que memorizar y balas que esquivar

Mega Man apareció por primera vez en la NES en 1987. Jugadores de todo el mundo estaban encantados con la estética, las mecánicas de juego y la gran extensión de los niveles, lo que le daba un plus a un título que se basaba en algo tan simple como saltar y disparar.

Lo que hacía especial a Mega Man era los rápidos tiempos de respuesta y reflejos que pedía a los jugadores, que debían recordar dónde estaban los enemigos y los patrones de los jefes para superar cada nivel. Si añadimos en la mezcla algunas trampas mortales de necesidad y pantallas llenas de enemigos y proyectiles que deberemos que esquivar, tenemos entre manos un clásico difícil y atemporal.

Dark Souls, más difícil todavía y con menos detalles

Dark Souls es sin lugar a dudas el dungeon crawler moderno más exitoso de los últimos años. Se le considera una especie de secuela de Demon’s Souls sin llegar a serlo, y sigue la antigua fórmula de “más de lo mismo, pero mejor” —el secreto del éxito de todas las secuelas—.

Al igual que su antecesor, alienta que los jugadores exploren y se muevan a donde quieran en un mundo totalmente abierto, castigando los errores con dureza y premiando los aciertos con generosidad. Hay multitud de detalles y secretos escondidos por el juego que, o bien pueden darnos equipo o armas geniales, o bien pueden darnos detalles sobre la trama: el jugador debe estar atento y no perderse nada. Además, su curva de dificultad elevada, aunque equilibrada, hace que jugarlo sea todo un placer.

Castlevania, enemigos duros y demasiada precisión

Castlevania fijó un estándar para los juegos ridículamente difíciles, un estándar que siguió vigente durante los primeros años de la industria de las consolas. Es un juego difícil sin duda, tanto como influyente, y es uno de esos juegos que ofrecen esa sensación de crecimiento y euforia al superar un escollo.

Basta con ver la forma en que cada nivel se plantea: asegurándose de que controlamos al personaje con precisión total. Aparte de esto hay un plantel de enemigos casi interminable, los mismos que se comerán la mitad de tu salud cada vez que te golpeen. Otro asunto de la mecánica de juego que añade dificultad, por ejemplo, es la imposibilidad de rectificar en el aire mientras saltas.

Super Meat Boy, cada paso en falso significa morir

Super Meat Boy no será el único juego indie que aparecerá en la lista. A pesar de su apariencia retro es un título muy reciente, y hace un gran trabajo combinando el aspecto de los juegos en 2D con una dificultad endiablada. Los escenarios están llenos de trampas, y un mal paso o un salto mal ejecutado puede significar tener que repetir el nivel desde el principio.

Su dificultad estriba en exigir un gran dominio de los controles por parte del jugador, en muchas ocasiones requiriendo grados de precisión altísimos. Y, como no podía ser de otra manera, esa alta dificultad encima es progresiva. Sin embargo, es uno de los mejores juegos de los últimos años.

Battletoads, un modo cooperativo imposible y duro

Al César lo que es del César: Battletoads cambió la percepción de los beat-em-ups, aunque a día de hoy no está aún muy claro si a mejor o a peor. Hasta entonces lo más revolucionario que la industria tenía que ofrecer era Double Dragon, y Battletoads cogió bastante “inspiración” de aquel título.

El juego en la campaña de un jugador ya era bastante difícil, pero en modo cooperativo aún lo es más. El poder restarle salud a tu socio golpeándole tú mismo complicaba mucho las cosas, por no hablar del infame nivel de las motos aéreas que costaba muchísimo terminar.

Faster Than Light, la danza de la muerte espacial

Segundo título indie que aparece en esta lista. Puede que la idea de conseguir tu propia nave y tener una tripulación con la que explorar el espacio no suene nada mal, pero una vez estás en ello te das cuenta de que la idea quizá no era tan buena. Como capitán de tu nave tendrás que enfrentarte a peligros innumerables, y nunca estás  lo bastante preparado para lo que pueda pasar.

Te atacarán piratas espaciales y cosas peores en cualquier momento, tanto si tienes la nave armada hasta los dientes y con las mejores defensas, como si no. Los eventos son totalmente aleatorios, con lo que es imposible predecir qué puede pasar en cada partida y planear una estrategia.

Discworld, puzles que desafían toda lógica

Esta aventura gráfica basada en la saga de libros del tristemente fallecido Terry Pratchett no sólo lleva a la pantalla personajes que todos los fans amamos, sino que se ha convertido en una de las aventuras gráficas más difíciles.

Hay que tener en cuenta que en el Mundodisco la lógica no existe. O quizá sí, pero en su estado más puro. La frase que dice que el aleteo de una mariposa puede provocar un tornado al otro lado del mundo aquí es cierta, y en base a este tren de pensamiento se crearon puzles ridículamente absurdos y difíciles.

Ninja Gaiden, mecánicas y jefes finales condenadamente difíciles

Realmente aquí podríamos hablar de toda la saga Ninja Gaiden, pero nos quedaremos con el título original para NES. Está universalmente reconocido como uno de los juegos más difíciles de la historia junto con alguna otra de las entradas de la lista.

Lo que hacía de este título algo tan rematadamente complicado eran sus mecánicas de juego, que obligaban a aprender a manejar con destreza las distintas técnicas de bloqueo y contraataque. A esto había que sumarle jefes finales que te hacían la vida imposible. Aún con todo, es un juego al que le tengo bastante cariño.

Bloodborne, el sucesor espiritual de Dark Souls

Cuando Bloodborne salió al mercado mucha gente pensó en él como una especie de secuela de Dark Souls. El sistema de juego es prácticamente calcado, la dificultad es casi la misma y las mecánicas son casi un clon de la saga Souls, pero este título incluye alguna interesante diferencia con respecto a su antecesor filosófico.

En general no es tan difícil como los juegos de la saga Souls, pero se alienta al jugador a arriesgarse. Dark Souls se juega con el escudo en alto, calculando cada paso. Bloodborne quiere que los personajes se lancen a la acción de cabeza: se han suprimido los escudos y se ha implementado un sistema de combate que premia el atrevimiento, otorgando la posibilidad de recuperar salud si golpeas al enemigo inmediatamente después de que te haya causado daño.

Por así decir, el principal rasgo de dificultad de este título es que convierte a los jugadores en kamikazes, y sólo los más hábiles sobreviven al desafío.

Contra, muerte de un disparo y mucho que esquivar

Hablábamos antes de Mega Man como un título en el que todo básicamente es saltar y disparar. Lo mismo se puede aplicar a Contra. Eres un comando militar con un rifle capaz de intercambiar la munición y con una cantidad infinita de la misma; suena bien, ¿no?

Cuando empiezas a jugar te das cuenta de que esta premisa encierra uno de los action platformers más difíciles: puedes morir de un solo disparo enemigo, hay cantidad de balas y proyectiles que esquivar en pantalla y el juego va creciendo en dificultad conforme avanza. Sin embargo, también es uno de los títulos más jugados del mundo.

Flappy Bird, una pulsación mal medida y volverás al principio

Cuando Flappy Bird se lanzó para móviles hace unos años causó un enorme revuelo. Tanto revuelo, de hecho, que la situación acabó forzando a su creador a retirar la aplicación de las principales tiendas. De hecho, se hizo tan famoso que sirvió para inspirar toda clase de clones que actualmente aún pueden encontrarse.

Lo que hace difícil a Flappy Bird es que requiere un timing y una precisión perfectos. Para pasar por los distintos espacios entre las tuberías tienes que saber muy bien lo que estás haciendo, o de lo contrario el dichoso pajarito se chocará contra una de ellas y te obligará a empezar desde cero cada vez.

Super Mario: The Lost Levels, todo está creado para hacerte fallar

Antes de seguir, convendría señalar que este es el auténtico Super Mario Bros. 2. Inicialmente sólo se lanzó en Japón, debido a que era tan difícil que los directivos de Nintendo pensaron que no tendría aceptación en Occidente. El Super Mario Bros. 2 que vimos aquí en realidad es un remake de Doki Doki Panic!, otro título exclusivamente japonés y sensiblemente más fácil. Fuera de las fronteras niponas lo disfrutamos —o sufrimos— dentro del pack Super Mario All Stars de la SNES.

Dicho esto, ¿qué es lo que hace difícil a Super Mario: The Lost Levels? Pues que todo el escenario está diseñado para hacerte fracasar. Nivel a nivel vas a encontrarte con plataformas colocadas con muy mala leche, enemigos a raudales e incluso una seta que te quita una vida en lugar de hacerte crecer.

Ghosts ‘n’ Goblins, el juego que se ríe de ti en tu cara

Supongo que si habéis jugado a alguno de los títulos de esta lista estaréis pensando que a su manera todos lo hacen. Ghosts ‘n’ Goblins es el caso más flagrante. Vayamos paso por paso y veamos qué es lo que lo hace tan difícil.

En primer lugar, si un enemigo te toca pierdes la armadura, y mueres si te toca una segunda vez. La primera vez que llegas al final del juego se te dice que no tienes el arma adecuada y tienes que volver a buscarla, con lo que tienes que volver a jugar los niveles 5 y 6 enteros antes de matar al boss final. Cuando has conseguido vencerlo se te dice que todo esto era “una trampa creada por Satán”, con lo que se te hace volver a empezar el juego desde cero a una dificultad mayor para ver el auténtico final. Si esto no es reírse del jugador, no sé qué es. Personalmente no conozco a nadie que lo haya terminado nunca.

Y hasta aquí nuestra recopilación de los videojuegos más difíciles de todos los tiempos. La mayoría, como ya hemos comentado al principio, ya tienen unas cuantas décadas a sus espaldas, pero han aguantado con bastante soltura el paso de los años. Si crees que nos hemos dejado alguno no dudes en ponerlo en los comentarios.

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Opiniones de los usuarios

  • Que no conoces a nadie que se haya pasado el Ghost and Goblins? Pues mira, con cinco duros este fenómeno se pasa todos los juegos de aquella época. https://www.youtube.com/watch?v=EQIn-AmKfCg

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