Aparatos en la cabeza para ver y grabar todo a nuestro alrededor

La vida de Alexey Turchin está rodeada de tecnología. Sus pensamientos e ideologías también lo están. Es un declarado activista transhumanista que ha dado un paso más a la hora de hacer trascender su mente cuando su cuerpo ya no esté en este mundo; y por eso graba y toma nota de cada momento de su vida, como si tuviera que dar testimonio real de todo lo que le ha acontecido. Estudió en la Universidad de Moscú y hoy trabaja en la Science for Longer Life Foundation. Ha escrito varios libros y manuales de temática transhumanista donde la existencia humana y el Fin del Mundo son argumentos recurrentes.

En su juventud, Turchin ya compartía esa visión de la vida unida a la tecnología para hacernos vivir eternamente. Y puede que el momento en que comenzó a dedicarse a ello por entero fuera cuando una compañera de la escuela murió. Quiso recoger toda la información necesaria, para así introducirla en un súper ordenador y crear una reproducción digital de los últimos años de la joven. Para conseguirlo entrevistó a compañeros y profesores que la conociesen bien y así recoger la mayor cantidad de datos sobre ella. Pero no lo consiguió. Eran los noventa y la tecnología existente era pobre y no existía un PC que pudiera emular el cerebro humano, ni por asomo. Pese a su fracaso, quiso seguir en su empeño de otorgar vida más allá de la vida a los humanos gracias a lo digital. Ahora quiere transmitir su propia mente más allá de su vida terrenal.

Experimentos mentales con sensoresExperimentos mentales con sensores / [Digitalarti] editada con licencia CC 2.0

Entre SOMA y Deus Ex

Sus ideas casan perfectamente con teorías y muestras culturales como cine y videojuegos de cómo vencer a la muerte. Cree firmemente que la ciencia puede ayudar a evitar la muerte de las personas. El activista transhumanista piensa que sobrevivir a nuestra defunción replicando una copia consciente y virtual de nuestra mente es una de las vías posibles a la hora de ser eternos. Pero hay más, como la venida de una omnipotente IA que lo domine todo (hasta nuestra muerte) o la criogenización. Ha estipulado cada vía como un plan posible para evitar la muerte y para ello empezó ya en 2015 a registrar su vida en la nube.

Enterré discos Blu-Ray y muestras de su ADN en un campo ruso, pueden durar hasta mil años

En la entrevista en Motherboard, Turchin asegura que está grabando cada sonido de su vida desde 2015, gastándose casi veinte euros al mes en baterías. Todos los aparatos tecnológicos con capacidad suficiente para grabar, lo hace, como la cámara web de su portátil, por ejemplo. Indica que sube las conversaciones que tiene diariamente a la nube además de grabar en discos Blu-ray, pues insinúa que pueden durar hasta mil años. Comenta que, gracias a esa vida útil, enterró algunos de ellos junto a una muestra de ADN dentro de una lata en un campo ruso.

La razón de esta utópica decisión es que, en opinión de Turchin, los humanos somos lo que recordamos. De esta forma, tener al alcance todo lo que vemos y oímos en una copia digital facilitaría la construcción de una mente humana digital. La inmortalidad digital, no obstante, no es una creencia única de este ruso de 42 años. Otras personalidades de la tecnología, como Gordon Bell, de Microsoft, también creen en esta posibilidad (y lleva un colgante con cámara de vídeo y una grabadora en todo momento). Bell asegura en un estudio que los recuerdos son grabaciones, memorias escritas o vídeos; es por ello que cree que servirían para crear avatares exactos o robots inteligentes que nos capacite para la vida eterna. Ambos creen, por lo tanto que la inmortalidad digital, en última instancia, será posible gracias al desarrollo de la inteligencia artificial. Alexey Turchin, pese a las coincidencias con Bell, quiere más datos y no se conforma con la grabación pasiva y quiere llegar a la vida eterna con más experimentos.

Un ejemplo de un EEG con el que Torchin intenta duplicar su menteUn ejemplo de un EEG con el que Torchin intenta duplicar su mente / [Roger Mommaerts] editada con licencia CC 2.0

Grabar es el principio: llega la corporación DIN

Actualmente se ha asociado con el neurólogo Igor Trapeznikov para utilizar una máquina de Electro Encefalograma (EEG) para registrar todos los datos posibles del cerebro de Turchin. Con unas preguntas concretas, así como la reproducción de música o hacer dibujos, ambos están intentando obtener información más precisa del cerebro de Turchin. De esa manera saben mucho más de la parte menos racional de la mente, sobre su hemisferio derecho. Creen firmemente que esta información facilitaría la copia más exacta posible del individuo.

La IA necesaria para crear esas copias digitales de las personas, dice, está por llegar, pero mientras tanto los dos hombres realizan sus experimentos en la empresa Digital Inmortality Now (DIN). Es una empresa conjunta de corta andadura, empezaron este mismo mes de mayo y, según su web oficial quiere proporcionar una herramienta barata y asequible para la inmortalidad de todas las personas que quieran preservar su memoria tras su muerte para una futura reconstrucción. El costo total de las grabaciones de vídeo, las entrevistas, el EEG y la subida y almacenamiento de datos costaría unos 900 Euros. Es más, en un movimiento de mercadotecnia inteligente, han apostado por ofrecer sus servicios también a personas que no crean en la vida digital más allá de la humana, dando sus herramientas para crear un álbum familiar digno del Siglo XXI.

[Mathias D] editada con licencia CC 2.0

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