Keep Talking and Nobody Explodes

Los que solemos estar al tanto de lo que pasa en la industria de los juegos estamos acostumbrados a que de tanto en tanto aparezca algo que es poco habitual. En este contexto podríamos situar obras bizarras como The Stanley Parable, Proteus o Super Hexagon, que se salen de los estándares normales de la industria para introducirnos en un universo distinto.

En este contexto que se sale de lo habitual se sitúa Keep Talking and Nobody Explodes, un título de realidad virtual. Como podrás deducir por el nombre del juego, el objetivo es desactivar una bomba, y no te lo van a poner nada fácil. De hecho, este título de factura canadiense va a convertir una tarea ya de por sí complicada en todo un desafío.

Keep Talking and Nobody Explodes es un juego de grupo, en el que un jugador puede ver la bomba virtual, mientras que los otros pueden ver las instrucciones para desactivarla. Los jugadores tendrán que trabajar juntos para asegurarse de que todo sale bien, y por si fuera poco el reloj correrá para añadir un poco de tensión extra. ¿Por qué? Porque los desarrolladores han pensado que igual sólo desactivar una bomba de por sí no añadía bastante presión.

Keep Talking and Nobody Explodes, un bombazo que llega al PC

Keep Talking and Nobody Explodes se lanzó originalmente para el casco de realidad virtual Samsung Gear VR. Usaban este medio para crear una experiencia inmersiva, pero también para separar a los jugadores. El que está mirando a la bomba está de verdad en otro mundo, y puede ver cosas que sus compañeros no. El efecto de distanciamiento del juego tiene más peso que el componente inmersivo dentro del uso de la realidad virtual en este título. Aquí puedes ver un vídeo del juego funcionando:

Ahora mismo Keep Talking and Nobody Explodes también está disponible para PC. Esto plantea una pregunta: ¿cómo se comporta este título si el jugador tiene algo más aparatoso que el Samsung Gear VR en la cabeza, pongamos un Oculus Rift? Pues según dicen en Kill Screen Daily sigue funcionando bastante bien. Los puzles se generan de forma aleatoria, con lo que los jugadores se enfrentarán a un desafío distinto en cada ocasión. Aunque no estén separados los unos de los otros como pasaba en la versión del Samsung Gear VR se concentrarán en la tarea lo bastante como para que la experiencia no se resienta.

Estas aproximaciones a la tensión no son nuevas en la industria de los videojuegos. Sin embargo, en los últimos años hemos podido ver aproximaciones a la misma con juegos que buscan el susto fácil y barato como Five Nights at Freddy’s y sus secuelas, que sí, vale, funcionan, pero siguen un patrón predecible. En este juego vamos a vivir esa tensión desde el punto de vista de un artificiero de forma total y absoluta, como ya dijimos antes o el grupo trabaja unido, o la bomba explota. Teniendo en cuenta que cada una se va a generar de forma aleatoria vamos a enfrentarnos en cada ocasión a la tensión de lo desconocido, lo que aumenta mucho el valor rejugable de Keep Talking and Nobody Explodes.

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