Imagen principal de FEMICOM

Desde hace un tiempo vivimos en un continuo, nostálgico y entrañable revival de videojuegos y gadgets de nuestra infancia. Los 8 bits ahora vuelven a tener el atractivo que poco a poco en la década de los 90 empezaron a perder hasta quedar relegados al olvido. El pixel la peta y triunfan juegos que son clones de títulos clásicos. Y, a decir verdad, nosotros encantados.

Pero si nos fijamos los juegos que se recrean son aquellos que triunfaron e iban dirigidos en muchos casos a un público masculino. Y no decimos que las chicas no los disfrutasen como los que más (y tanto que lo hacían), pero es evidente que las empresas orientan sus productos a distintos targets y el separarlos por sexo es un criterio de tantos de los utilizados.

FEMICOM nos recuerda que las chicas también jugaban

Pues a fin de reivindicar el papel de la mujer en el ocio electrónico durante las dos últimas décadas del siglo XX se puso en marcha FEMICOM Museum. Se describe como un museo físico y digital y como archivo dedicado a la preservación y reimaginación de la feminidad en informática, videojuegos y juguetes electrónicos del siglo XX.

En este archivo de la feminidad digital encontraremos distintos recursos y piezas de colección que nos devuelven a aquellos años. Hay documentación de hardware y software para chicas, tanto consolas como máquinas con pantallas de LCD. Pero también juegos de mesa que requerían de algún sistema electrónico para jugar con ellos.

Consolas y juegos 'para chicas' en FEMICOMConsolas y juegos 'para chicas' en FEMICOM

Su creadora, Rachel Weil, considera que este género de juegos merece ser homenajeado de igual forma que los demás. Al fin y al cabo fueron muchas las personas que crecieron con ellos y no se puede obviar el papel que para bien o para mal, como cualquier otro, han tenido en su desarrollo y educación.

A decir verdad FEMICOM aún tiene un aspecto bastante espartano y algunas de sus secciones todavía deben ser completadas. Sin embargo ya alberga iniciativas interesantes además de la misma del museo, como la primera jam de juegos retro que evocan el espíritu de los female oriented games de antaño.

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¿Calidad o masculinidad?

El que suscribe no cree que haya juegos para chicos o juegos para chicas y simplemente hay juegos que molan y juegos que no molan. Si The Secret of Monkey Island o Doom han pasado a los anales de la historia del videojuego es porque en su día fueron excelentes. Tal vez si un juego de vestir la muñeca Barbie no ha permanecido en el recuerdo del gamer por algo será...

Pero también sabe que muchos de los que hacen las selecciones de juegos más molones de todos los tiempos no jugaron a juegos para chicas, por lo que especula que podría ser una buena razón para que estos no hayan sido reivindicados (aunque en su opinión, pocas cosas más divertidas hay que un pirata anacrónico o un shooter de matar demonios en Marte).

En fin, una iniciativa muy interesante, tanto en el plano sentimental como en el sociológico. Que cunda el ejemplo.

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