Snowden y su guía de privacidad

Que a ninguno de nosotros nos gusta que violen nuestra privacidad es seguro, pero que hacemos más bien poco por asegurarla lo es también. Si hablamos de privacidad, seguridad y anonimato en la red, uno de los nombres que se nos pueden venir a la cabeza es Edward Snowden, famoso filtrador de documentos privados del gobierno de Estados Unidos. Este señor, que puso de moda la red Tor, ha decidido hacer una aparición mediática para echarnos una mano con la privacidad.

En una entrevista concedida a The Intercept, nuestro protagonista ha ofrecido algunos trucos muy sencillos para estar más seguros navegando en la red. Teniendo en cuenta la masiva recogida de información personal que se produce cuando abrimos Internet, el hecho de sentirnos un poco más a salvo -o menos vigilados- no está de más. Lo mejor de esta guía, que os dejamos a continuación, es que sirve tanto para usuarios básicos como avanzados, por lo que seguro que encontráis algo útil.

Los mandamientos de la privacidad según Snowden

Son varias las cosas que podemos hacer para mantener la privacidad en Internet, pero Edward nos ha dado unos cuantos trucos muy sencillos y que no requieren conocimientos avanzados de informática para seguirlos. Sin más, os dejamos con la guía que este famoso personaje ha hecho para todos nosotros.

Para usuarios básicos preocupados por su privacidad

Snowden ha dado varios consejos para proteger nuestra privacidadSnowden ha dado varios consejos para proteger nuestra privacidad

Según Snowden, estas son algunas de las pautas que todos nosotros podemos seguir para mantener el anonimato y la seguridad:

  • Usar la red Tor: la red Tor permite que pasemos por un sinfín de proxys, lo que hace que seamos casi anónimos en Internet. Eso sí, provoca que sea algo más lento de lo normal, por lo que no es necesario usarla todo el tiempo. Para ello debemos usar el navegador Tor, que podéis descargar más abajo.
  • Usar un bloqueador de anuncios: aunque para los medios esto conlleva una bajada de ingresos, lo cierto es que la publicidad, al usar Javascript en muchos casos, es una buena puerta trasera para los ataques, por lo que mejor bloquearla.
  • Utiliza un administrador de contraseñas: o lo que es lo mismo, no uses la misma contraseña para todo. Con un gestor de contraseñas podremos almacenar nuestras passwords y usarlas cuando las necesitemos, así no tendremos que recordarlas y, además, podremos hacerlas complicadas, ya que las tenemos en un gestor.
  • Usar la autentificación en dos pasos: muchos servicios online cuentan con autentificación en dos pasos. De esta manera, cuando accedamos a un sitio nos mandarán un SMS con una clave que debemos introducir para acceder a la información, lo que lo hace doblemente seguro.
  • Usar aplicaciones seguras: WhatsApp está muy bien, pero de seguro no tiene nada. Snowden recomienda que usemos aplicaciones como Signal, una aplicación para iPhone que cifra las llamadas y SMS. También dice que los mensajes de iOS son bastante seguros, aunque tiene algunas dudas sobre ellos.
  • Encriptar el disco duro: antes era mucho más difícil, pero ahora se hace en cuestión de segundos. Lo importante es tener una contraseña larga y fuerte y lo segundo es, obviamente, no olvidarla. Aunque reduce un poco el rendimiento del ordenador, en los modelos más nuevos esto no supone un problema.
  • Usar HTTPS Everywhere browser plug-in: este es un plugin que podéis descargar desde este enlace que intentará forzar al navegador para que todas las comunicaciones sean cifradas.
  • No hacer el tonto con las preguntas de recuperación: Snowden recomienda dejar de usar el apellido de tu madre o el nombre de tu primera mascota. Lo mejor es usar una respuesta larga y complicada, que sea difícil de adivinar.

Para aquellos que manejan información delicada

La información es muy fácil de robar si alguien se lo proponeLa información es muy fácil de robar si alguien se lo propone / Psyomjesus editada con licencia CC BY-SA 4.0

Según Snowden, no es cuestión de volverse un paranoico de la seguridad y de la privacidad, sino de saber desglosar nuestras actividades en Internet en función del nivel de riesgo. No es tanto usar navegadores privados sino no dar información que pueda ser importante. Hay que saber qué publicamos y qué no.

Con esto no se refiere al típico tuit de "He bajado al súper y no había leche jaja", sino a saber manejar la información confidencial. No por el hecho de la información en sí, sino por el hecho de contárselo a aquellas personas que no necesiten o no tengan que saberlo. Lo que hay proteger es la conexión con la persona que te da la información.

Para enviar y recibir documentos, Snowden recomienda usar SecureDrop, que ya es usado por muchas organizaciones y hace uso de la red Tor, por lo que el archivo se envía de forma privada. Por otro lado, recomienda usar un ordenador que se pueda desechar o, en su defecto, un sistema operativo que no deje huella, como Tails.

Es más importante la mentalidad que la herramienta

Usar herramientas está bien, pero es todo una cuestión de mentalidad. No podemos permitirnos el lujo de revelar nuestra información privada de manera gratuita, puesto que toda ella puede ser utilizada en nuestra contra en algún momento de nuestra vida. Algo tan simple como subir una foto privada a Twitter o dejar nuestra cuenta de correo abierta en un ordenador público puede jugarnos una mala pasada si se usa de mala manera por otra persona.

Es una cuestión de conciencia el estar seguro o no. Por supuesto que Facebook y Google lo saben todo sobre ti, pero saben todo lo que estés dispuesto a darle. Todo aquello que no quieras que se sepa, no lo publiques. Mantén privado lo privado. 

thierry ehrmann editada con licencia CC 2.0

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