Las fichas blancas dispuestas sobre un tablero de ajedrez

Hoy se cumple el decimoctavo aniversario de uno de los hitos más grandes de la historia de los ordenadores y la inteligencia artificial.

El 11 de mayo de 1997 se disputó en Nueva York la sexta y última partida de la serie que enfrentaba el Campeón del Mundo de Ajedrez, Garry Kasparov, contra el ordenador de Deep Blue, que desembocaría en la primera derrota de un vigente Campeón del Mundo de Ajedrez frente a una computadora.

Ambos contendientes llegaban a la partida final con 2 puntos y medio cada uno, habiendo Kasparov ganado la primera partida, Deep Blue la segunda y con tres empates consecutivos en la tercera, cuarta y quinta, a pesar de las posiciones ventajosas adquiridas por el ruso en estas tres partidas.

La victoria de Deep Blue en la sexta y definitiva partida de la serie marcó un antes y después en el sector de la inteligencia artificial; una máquina por fin había logrado derrotar al Campeón del Mundo de Ajedrez, y no a un campeón cualquiera, sino posiblemente el mejor de todos los tiempos.

Los antecedentes de la victoria de Deep Blue

Desde los años 40 muchos programadores y apasionados del ajedrez habían intentado crear ordenadores que pudieran derrotar a los jugadores más experimentados. En el fondo cualquier Gran Maestro de Ajedrez es capaz de pensar con muchos movimientos de antelación, analizando una gran cantidad de posibilidades. Y eso es justamente lo que intentaban enseñar a sus creaciones, aunque no resultaba nada fácil.

Para mediados de la década de los 80, ya se había logrado desarrollar ordenadores capaces de derrotar en partidas sueltas a algunos Grandes Maestros, pero aún quedaba por delante lo más difícil: poder derrotar al mejor jugador del momento.

El desarrollo de Deep Blue

Deep Blue desarrollado por IBMDeep Blue desarrollado por IBM / James Gardner
editada con licencia CC 2.0

El desarrollo de Deep Blue comenzó en 1985, como parte del proyecto ChipTest de un equipo de programadores de la Universidad Carnegie Mellion. El nombre del proyecto evolucionó hasta llamarse Deep Thought y pronto fue adquirido por IBM junto a todo su equipo.

Como Deep Thought, nombre que recibió como homenaje al ordenador de la saga Guía del Autoestopista Galáctico, se enfrentó por primera vez a Kasparov en 1989, pero fue fácilmente derrotado por el joven Campeón del Mundo.

Tras esa derrota, el ordenador se rebautizó como Deep Blue, en honor al apodo de IBM Big Blue, debido al color y tamaño de su logo y sus productos, y se contrató al Gran Maestro estadounidense Joel Benjamin como asesor, cuyos conocimientos acabarían siendo cruciales para el futuro éxito del ordenador.

El primer encuentro entre Deep Blue y Kasparov

A principios de 1996, tras muchos años de desarrollo, el equipo de IBM ya creía tener entre manos una máquina capaz de plantarle cara a Garry Kasparov, el que era hasta ese momento el Campeón del Mundo más joven de la historia.

Ese febrero, Deep Blue I y el vigente Campeón del Mundo de Ajedrez se enfrentaban por primera vez en Filadelfia. La primera partida de esa serie al mejor de seis resultó ser todo un hito en el mundo del ajedrez. El 10 de febrero, por primera vez en la historia una máquina lograba vencer en una partida individual a un campeón del mundo, estableciendo momentáneamente el uno a cero en el marcador.

A pesar de la sorpresiva victoria de Deep Blue, Kasparov aprendió de la derrota y supo rehacerse. En las siguientes 5 partidas cosechó 3 victorias y 2 empates, haciéndose con la serie por un cómodo 4 a 2. La máquina había dado su primer paso para derrotar a un campeón del mundo, pero aún le faltaba mejorar en algunos aspectos.

La revancha de 1997: Deep Blue derrota a Kasparov

Tras la derrota en el primer enfrentamiento, el equipo de IBM aceptó encantado la revancha propuesta por Kasparov para el año siguiente y los desarrolladores de Deep Blue trabajaron a destajo para incrementar la capacidad de su ordenador, creando una versión mejorada al que apodaron Deeper Blue y que también fue conocido como Deep Blue II.

Garry Kasparov pensativoGarry Kasparov pensativo / The Kasparov Agency
editada con licencia CC 3.0

La primera partida de la serie de 1997 no pudo empezar mejor para Kasparov, que derrotó a Deep Blue en 45 movimientos, pero una de las últimas jugadas del ordenador de IBM desconcertó de tal manera al campeón ruso, que la calificó como digna de una inteligencia superior, que ya no pudo ganarle ninguna partida más.

En la sexta y definitiva partida, celebrada el 11 de mayo de 1997, se pudo ver a un Kasparov nervioso y poco seguro de sí mismo, muy diferente a su habitual naturaleza confiada. Un atrevido sacrificio de caballo por parte de Deep Blue desató la ansiedad de Garry que no logró recuperarse y no tuvo más remedio que rendirse tras 19 movimientos. Por primera vez en la historia un ordenador había logrado derrotar a un vigente Campeón del Mundo en una serie al mejor de seis partidas.

Los números del Deep Blue victorioso

Por supuesto que el ordenador que acababa de derrotar a Garry Kasparov no era una computador cualquiera. Poseía un array de 256 procesadores en paralelo, capaces de analizar hasta 200 millones de jugadas cada segundo, el doble que la versión que se había enfrentado a Kasparov un año antes.

Típicamente era capaz de calcular con antelación entre 6 y 8 jugadas, y en algunas situaciones hasta más de 20. Y todo ello sin cansarse ni agotarse psicológicamente. El cerebro humano no podía combatir contra esa potencia de cálculo, y debía limitarse a confiar en su experiencia y capacidad de reconocer patrones ya jugados para alcanzar la victoria, algo que resultó imposible en este encuentro.

En junio de ese mismo año, apenas un mes después de su victoria, Deep Blue era considerado como el superordenador número 259 más potente del mundo según el famoso TOP500, el ranking de los 500 superordenadores más potentes del mundo, alcanzando los 11,38 gigaflops.

Hoy en día, esa cifra parece irrisoria comparada con la potencia de cálculo de los procesadores móviles más modernos. Para poner algunos ejemplos, el Exynos del Samsung Galaxy S5 es capaz de alcanzar picos de 142 gigaflops, mientras el Tegra K1 lo supera ampliamente con 364 gigaflops.

Las consecuencias de la victoria de Deep Blue

Como suele ocurrir en estos casos, Kasparov no supo digerir la derrota y sugirió que Deep Blue había hecho trampas de alguna manera con una posible intervención humana en algunos de sus movimientos. IBM rechazó las acusaciones y aseguró que la única intervención humana se había producido entre partida y partida para afinar el juego del ordenador, algo que estaba permitido en las reglas del enfrentamiento.

Por supuesto que es un logro impresionante por parte del equipo de IBM, pero a Deep Blue sólo se puede considerar inteligente de la misma manera que lo es un despertador programable. Eso sí, no se puede decir que me sienta bien perder contra un despertador de 10 millones de dólares.

El maltrecho orgullo de Kasparov le llevó a exigir una nueva revancha, algo que el equipo de IBM le denegó, llegando a desmontar Deep Blue para asegurarse de que no se volviera a producir tal enfrentamiento. Deep Blue supo retirarse en el momento más álgido de su carrera.

A día de hoy, un superordenador desarrollado para jugar al ajedrez como Deep Blue sería inconcebible. Hoy en día los tiros van por otro lado, más enfocados al software que al hardware, con programas capaces de correr sobre cualquier ordenador personal, con una capacidad computacional de 8 millones de movimientos por segundo, pero con mayor profundidad para anticipar jugadas.

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