La Apple Store situada en Santa Monica

Tal día como hoy de 2001, Apple inauguró sus dos primeras tiendas en medio de la incertidumbre sobre el éxito que pudiera tener este tipo de comercios donde se venderían los ordenadores y otros productos de la marca de la manzana.

Las dos primeras Apple Store estaban ubicadas en el estado de California, concretamente en Glendale, y en Virginia, en el Tysons Corner Center de McLean. Éstas serían sólo las primeras de las 110 que, en ese momento, los de Cupertino planeaban abrir a lo largo y ancho de Estados Unidos.

En el siguiente vídeo se puede ver como Steve Jobs presentaba al mundo la Apple Store de Tysons Corner (Virginia), explicando su funcionamiento, estructura y las razones por las que Apple decidió abrir sus primeras tiendas.

En aquel momento, muchos escépticos e incrédulos dudaron de la creación de la tienda propia de Apple. Era una época complicada para las ‘tiendas de ordenadores’ ya que muchas habían tenido que cerrar sus puertas. Analistas de la talla de David Goldstein no dudaron en afirmar lo siguiente.

Les doy dos años antes que acaben echando el cierre a un error muy doloroso y caro.

La revista Business Week, nombre con el que se conocía originalmente a Bloomber Business, tampoco se quedó corto, dejando claro en un artículo bastante extenso que no daban un duro por la nueva idea de Steve Jobs:

Lo siento, Steve. Estas son las razones por las que las Apple Store no funcionarán.

Quizás tardaron algo en arrancar, pero el tiempo ha acabado dando la razón a Apple, y particularmente a Steve Jobs, por su empeño en abrir estas tiendas. Catorce años después ya hay más de 450 tiendas Apple repartidas por 16 países del mundo y las Apple Store se han convertido en los comercios más exitosos de la historia, generando ventas de casi 65.000 dólares por metro cuadrado de superficie al año.

Es más, las últimas noticias apuntan que para finales de verano se abrirá en Dubai la Apple Store más grande del mundo, con más de 50.000 pies cuadrados de superficie. Nada mal para un modelo de negocio que se creía abocado al fracaso en el momento de su inauguración.

Steve Jobs, el gran artífice de las Apple Store

Sin duda que fue Steve Jobs el que tuvo una influencia determinante en el concepto de las Apple Store y el gran cerebro detrás de ellas. Hoy en día se considera estas tiendas como una de las varias industrias que Jobs logró revolucionar, junto con la de los ordenadores personales, la música o los smartphones, por ejemplo.

El Consejo de Apple no tenía nada claro la idea de meterse en el mundo de las tiendas para la venta de productos al consumidor. En cambio, Jobs estaba obcecado en el tema, ya que sentía que Apple necesitaba desarrollar un canal de comunicación directo con el cliente.

Uno de los miembros de ese Consejo, Mickey Drexler, que acabaría siendo fundamental para que este órgano votara a favor del proyecto, le aconsejó a Jobs que creara en secreto un prototipo de Apple Store cerca de Cupertino, que la llenara de productos y que la visitara a menudo hasta encontrarse completamente a gusto en su ambientación.

Ubicación, tamaño, organización y una sola entrada, las claves para Jobs

Apple Store de la Quinta Avenida de Nueva YorkApple Store de la Quinta Avenida de Nueva York

Obsesionado con su idea de crear la mejor tienda Apple posible, el entonces presidente ejecutivo de Apple recorrió multitud de centros comerciales y tiendas en busca de inspiración. La rumorología cuenta que en el año 2000, mientras visitaba el Centro Comercial de Stanford y paseaba entre sus más de 140 tiendas, llegó a la conclusión de que diseñar una tienda con múltiples entradas era una mala idea, ya que no era posible dirigir la experiencia del usuario. Así llegó a la conclusión de que las Apple Store tendrían sólo una entrada y que era importante que los clientes enseguida se percataran de la organización de la tienda.

Por otro lado, por aquel entonces era comúnmente aceptado que las tiendas que vendían productos caros podían estar relativamente alejados de las rutas habituales de los clientes, básicamente porque las personas estarían dispuestas a viajar un poco más para ese producto tan exclusivo. Pero Jobs no quería nada de aquello. Las Apple Store tenían que estar en ubicaciones concurridas, por donde miles de personas pasaran cada día. Y por supuesto que las tiendas debían ser grandes, ya que la marca era muy grande.

Con estas ideas en mente (entradas, organización, localización y tamaño), se pasó varios meses desarrollando su prototipo de tienda Apple en secreto. Una vez concluido, el Consejo visitó su modelo y no tuvo más remedio que aprobar el concepto diseñado por Jobs, lo que llevaría a la apertura de esas dos primeras tiendas de las que hablamos hoy, las pioneras de los negocios más prósperas del mundo empresarial.

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