La pedofilia en España es un gran problema

Lee Philip Rees es un ciudadano y hacker británico que ganó más de 55.000 euros en una compleja trama de chantaje a pedófilos. Rees ha admitido que el timo se mantuvo en el tiempo durante un período de dos años y medio, que lo repitió cientos de veces y que después enviaría dinero a una familia en Tailandia.

Según se recoge en el diario Express, Rees, que ya había sido puesto en libertad condicional por la posesión de fotografías indecentes de menores en 1989, fue sentenciado a nueve años en prisión 31 cargos, incluyendo mal uso de material informático, hacking y chantaje. Su arresto se produjo en mayo de 2011 después de que su mujer y su nuevo socio descubriesen un archivo en su portátil que sospechaban que contenía imágenes indecentes, y que fue entregado a la policía.

El hacker se declaró culpable de varios cargos, incluyendo chantaje, distribuir imágenes indecentes de menores y conseguir acceso no autorizado a un ordenador.

El chantaje era el método de extorsión preferido de ReesEl chantaje era el método de extorsión preferido de Rees / Paul Keller editada con licencia CC 2.0

Un pseudo honeypot para chantajear a las víctimas

Para quienes no lo sepan, un honeypot es un término informático que hace referencia a un software o conjunto de ordenadores cuya intención es atraer a atacantes, simulando ser sistemas vulnerables o débiles a los ataques. El honeypot se puede usar para muchas otras tareas, como por ejemplo atraer a pedófilos o a consumidores de drogas a las redes de las autoridades competentes.

Básicamente en eso se habría basado Rees. Durante sus entrevistas con la policía admitió haberse hecho pasar por una niña de 13 años en salas de chat, esperando a que los pedófilos contactasen con él. Después, usando pseudónimos femeninos, animaba a los hombres a que se mostrasen a través de la webcam, y una vez lo habían hecho les amenazaba con exponer sus inclinaciones sexuales a través de la web.

El siguiente paso era usar una herramienta de acceso remoto, que enviaba a las víctimas fotografías de niñas de 13 y 14 años acompañadas de un archivo que parecía ser un vídeo en el que tenían que hacer clic. Este falso vídeo contenía un virus que permitía a Rees obtener control total del ordenador, que una vez obtenido le serviría para buscar cualquier detalle personal que bastase para incriminar a sus víctimas.

Con un programa de acceso remoto se infectaba a las victimasCon un programa de acceso remoto se infectaba a las victimas

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Después, usando una web creada por el hacker, publicaría nombres, direcciones e imágenes de las víctimas, junto con las conversaciones de chat que había tenido con ellos. Se decía a las víctimas que sus detalles personales se eliminarían de la web si pagaban una multa, normalmente en vales de Amazon.

España, a la cabeza en descargas de pornografía infantil

España está en los “puestos de cabeza europeos” en cuanto a descargas de pornografía infantil y el segundo en el mundo tras EE UU en la redes P2P, según podemos leer en un artículo publicado en eldiario.es. De hecho, según se recoge los pedófilos españoles apenas protegen su actividad online, y a diferencia de lo que ocurre en otros países —donde se suele acceder a estos contenidos en páginas de pago— en nuestro país se recurre a redes P2P.

Basta buscar en redes P2P para encontrar material pedófiloBasta buscar en redes P2P para encontrar material pedófilo

En España la Interpol lo tiene muy fácil para detectar pedófilos debido principalmente a tres cosas:

  • La ya comentada falta de protección online de los pedófilos.
  • Es fácil encontrar este tipo de contenidos en las redes P2P con una búsqueda simple, y luego es fácil seguir el rastro a los usuarios que se lo descargaron.
  • Se trata de usuarios muy reincidentes.

De momento los pedófilos españoles no tienen que recurrir a páginas de la darknet, lo que hace que la cifra de detenidos con cargos por pedofilia en este país ya haya superado las 16.000 personas. Aquí no son necesarios los honeypots que se usan en otros países, básicamente porque las autoridades lo tienen muy fácil para detener a quienes consumen estos contenidos.

Kuba Bożanowski editada con licencia CC 2.0

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