Imagen promocional del Samsung G9098

La evocación del pasado –supuestamente, de un pasado mejor- es una constante que ha perdurado a lo largo de la historia: inspiración de poetas, novelistas (qué mejor ejemplo que En busca del tiempo perdido de Proust), pintores y hasta tema principal de una de las últimas películas de Woody Allen –Midnight in Paris- la nostalgia “feliz” se plasma de una manera evidente en lo retro. Empezó con la moda –prendas, bolsos y zapatos- y, sucesivamente, fue ganando terreno en otros ámbitos. Pero lo que no esperábamos era que se adentrara en el de los smartphones; y justo esto, ha sucedido en Japón.

De esta manera y según los datos del MM Research Institute recabado por Reuters, los flip-phones –con una tapa en bisagra- han experimentado un auténtico revival en el país nipón. De hecho, sus ventas han aumentado hasta un 5,7% este último año frente a prácticamente la misma caída en la adquisición de teléfonos inteligentes –cuya penetración es del 98,5%, no hay que olvidarlo-.  

La última apuesta nipona: sin touchscreen ni Google Play

Mientras en Occidente se alardea de pantallas tremendamente sensibles capaces de distinguir las huellas dactilares del usuario y de displays cada vez más intuitivas, el mercado japonés ha lanzado Sharp Aquos K, un móvil sin touchscreen –se maneja mediante una especie de ratón integrado en la carcasa- ni Google Play –de acuerdo, sí, estamos saturados de apps y casi hasta de wearables, pero ¿era necesario?-. Por sorpresa, el dispositivo cuenta con Android, una memoria de almacenamiento interno de 8GB, conexión WiFi, Bluetooth, señal de TV e infrarrojos.  

Por supuesto, hay otras opciones más atractivas:

  • LG Ice Cream Smart: un terminal tipo concha, también muy reciente, de gama media y que encontramos en colores pastel (rosa o azul). Está equipado con Android Kitkat, 8GB de almacenamiento interno, 1GB de RAM, conexión LTE, una pantalla táctil de 3,5 pulgadas y un procesador Snapdragon 400 de cuatro núcleos.

  • LG Wine Smart: muy similar al anterior pero con la mitad de almacenamiento interno. La resolución de la pantalla se queda bastante corta, pero no es mala opción para las personas mayores.
  • Lenovo A588T: el primero de la serie Yoga puede girar su tapa hasta 360 grados, incluye Android Kitkat 4.4, una RAM de 512 MB, una cámara de 5 megapíxeles y un panel táctil WVGA de 4 pulgadas.
  • Otium Daxian W189: con Android 2.0, 3,5 pulgadas de pantalla táctil, doble SIM, 4GB de ROM, cámara de 5 megapíxeles, GPS, Bluetooth y WiFi.
  • Samsung Galaxy Golden: con dos pantallas de inmersión de 3,7 pulgadas, una cámara trasera de 8 megapíxeles, Android, Radio, y WiFi.
  • Samsung G9098: un clamshell también con dos touchscreen, Bluetooth, Android, cámara de 8 megapíxeles, una memoria interna de 16GB y GPS.

Las razones del regreso al pasado

Algunos sectores atribuyen la tendencia a cuestiones económicas -las tarifas para móviles inteligentes en Japón son elevadas- y también prácticas, pues los expertos consideran que resulta mucho más sencillo escribir en su alfabeto con un teclado “en relieve” convencional. Sin embargo, nosotros nos quedamos con lo dicho: la nostalgia feliz. Evidentemente, esta “moda” tendrá una duración, pues como reflexionaba el protagonista de El Túnel de Sabato, “ni el diablo sabe qué es lo que recordará la gente, ni por qué. En realidad, siempre he pensado que no hay memoria colectiva, lo que quizás sea una forma de defensa de la especie humana. La frase 'todo tiempo pasado fue mejor' no indica que antes sucedían menos cosas malas, sino que, felizmente, la gente las echa en el olvido”.

Además, en el campo de la tecnología es difícil andarse con extremos, pues no solo nos hemos habituado –sobre todo los japoneses, que disponen de una de las mejores conexiones del mundo y acostumbran a estrenar las últimas innovaciones de este mercado- a emplear los gadgets y dispositivos prácticamente en cualquier momento, sino también a su progreso, y hasta hemos desarrollado una serie de patologías al respecto –como la nomofobia, la adicción a ligar por Internet, el enganche a las redes sociales, etcétera- De hecho, renunciar a las prestaciones inteligentes de nuestro smartphone resulta prácticamente inconcebible, tanto, que constituye la principal razón para que los móviles retro no tengan funciones, precisamente vintage.

Para acabar y aunque actualmente el término retro se emplea para referirse a aquellos objetos inspirados en los clásicos, no podemos dejar de remontarnos a sus orígenes, que hacen alusión a la expresión latina Vade retro Satana, una oración medieval católica que se usaba en los exorcismos. ¿Será casualidad?

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