Microsoft ya no está obligada a ofrecerte otros navegadores

En diciembre de 2009 la Unión Europea le daba un tirón de orejas importante a Microsoft en materia de competencia. Resulta que Microsoft decidió vincular por lo civil y por lo criminal su navegador Internet Explorer a Windows, dificultando su desinstalación cuando no imposibilitándola. Con esta estrategia alcanzó la nada desdeñable cifra del 70% de cuota de uso.

Pero llegaron nuevos invitados a la fiesta como Mozilla y Google que acusaron a la compañía de Redmond de prácticas monopolistas. Los Chrome, Firefox y demás estaban en franca desventaja ante Internet Explorer, puesto que la posibilidad de ser instalados en Windows no era ofrecida, pasando a depender directamente del conocimiento que el usuario tuviese de su existencia o no.

La Comisión Europea tomó cartas en el asunto y forzó a la compañía ofrecer otras alternativas al navegador durante los siguientes 5 años en las actualizaciones de su sistema operativo bajo amenaza de cuantiosas multas. Microsoft no tuvo más remedio que pasar por el aro si no quería ver una buena parte de sus ingresos comprometidos en el Viejo Continente y empezó a ofrecer alternativas a su navegador de cabecera.

¿El resultado? Pues toda la responsabilidad no será de la advertencia de la Unión Europea pero en buena medida sí será suya: La cuota de mercado de Internet Explorer ha caído hasta un 20%-25% mientras que la de uno de sus competidores, Google Chrome, sobrepasa el 50% el mundo.

Fin del 'castigo'

Pues hoy termina el castigo para Microsoft y a partir de hoy no tendrá que verse obligada a ofrecer alternativas a su navegador. Lo explicaba de la siguiente manera en su web:

Microsoft proporcionó la Elección de Navegador de acuerdo a la decisión tomada por la Comisión Europea en diciembre de 2009. Las obligaciones impuestas han expirado y como resultado la Actualicación de la Elección de Navegador no será ofrecida a nuevos usuarios.

Durante casi todos estos años ha cumplido con las restricciones impuestas librándose así de las multas. Y decimos casi todos porque el año pasado la empresa fue multada con 561 millones de euros al no haber incluído en el Service Pack 1 de Windows 7 dicha posibilidad de elección de navegador. La compañía alegó que se trató de un error técnico, pero en Bruselas no les debió parecer una buena excusa y no tuvieron piedad.

Pues bien, si en algún momento alguién pensó en lo buenos que son los chicos de Microsoft que me ofrecen un montón de navegadores, ya sabe a qué se debió... y por supuesto que no espere que se vuelva a repetir.

Por cierto, en materia de monopolios, competencia y navegadores... ¿La próxima corre a cargo de Google?

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