¿Por qué Windows 10 y no Windows 9?

El martes por la tarde Microsoft nos presentó su nuevo sistema operativo en un evento ante un reducido número de periodistas en San Francisco. La mayoría de características del nuevo Windows los conocíamos, o por lo menos los intuíamos, desde hace algún tiempo, gracias a filtraciones de vídeos e imágenes, pero el secreto mejor guardado de la empresa de Redmond fue el nombre del sistema operativo. Muchos venían especulando con Windows 9, Windows Threshold, Windows TH o incluso Windows a secas, pero Microsoft logró sorprender al mundo con el alumbramiento de Windows 10.

Desde ese mismo momento, multitud de rumores han circulado por la red intentando justificar este nombre y el porqué del salto numérico de Windows 8 a Windows 10. No era la primera vez que Microsoft hacía algo parecido. Todos nos acordamos del cambio de la Xbox 360 a la Xbox One, pero en este caso, el hecho de marginar el número 9 pilló a casi todo el mundo por sorpresa.

La versión oficial del nombre Windows 10

Mientras que muchos apuntan a que se debe a una simple estrategia de marketing, intentando disociar el nuevo sistema operativo de su predecesor, desde Microsoft se han dado varias versiones oficiales, todas ellas apuntando a un nuevo comienzo, a una nueva manera de hacer las cosas, buscando reflejar un cambio mayor que un simple cambio de versión.

Preguntado al respecto, Terry Myerson, Vice-Presidente Ejecutivo de Sistemas Operativos de Microsoft, respondió de la siguiente manera:

Se trata de una generación totalmente nueva que funcionará con una variedad de dispositivos, desde teléfonos hasta consolas de videojuegos.

Cuando se cuestionó a Joe Belfiore, Vice-Presidente Corporativo de Microsoft, su respuesta no se salió de la línea editorial marcada por la compañía:

Es por el producto en sí. Cuando veas Windows 10 funcionando en plenitud, estarás de acuerdo con nosotros en que es un nombre mucho más apropiado.

Muchos otros responsables de la división de Sistemas Operativos de Microsoft han contestado en los mismos términos cuando se les ha preguntado por el salto de Windows 8 a Windows 10:

Es un nuevo inicio para Windows.
Es un cambio en la filosofía de cómo desarrollamos Windows.
Es un cambio tan grande que justifica una nueva forma de hacer las cosas, incluyendo un nuevo nombre.

Una nueva teoría mucho más plausible

Todos estos comentarios de responsables de Microsoft están muy bien, pero desde ayer circula una teoría mucho más convincente. El cambio de nombre se puede deber simple y llanamente a un problema de incompatibilidad con apps de terceros que fueron desarrolladas inicialmente para Windows 95 y Windows 98. Según, un usuario de reddit que se autoproclama desarrollador de Microsoft, muchos programas de la época de estos dos sistemas operativos, hacen uso de cláusulas condicionales para ejecutar una determinada acción si la versión del sistema operativo comienza por la cadena “Windows 9”, de la siguiente manera:

if(version.StartsWith("Windows 9"))
{ /* 95 and 98 */
} else {

No sabemos si este rumor es cierto o no, pero muchos expertos lo consideran bastante creíble. Será difícil que Microsoft reconozca oficialmente que el nombre de su nuevo Windows 10 se deba simplemente a evitarse quebraderos de cabeza con aplicaciones desarrolladas hace 20 años, pero ahora mismo parece el razonamiento más convincente, amén de la línea oficial marcada desde Redmond.

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