Tatuaje electrónico

Puede que en alguna ocasión hayas tenido que pasar por un procedimiento médico conocido como electromiografía. Se trata de algo bastante desagradable que requiere insertar un electrodo en la piel del paciente, aunque su definición formal es la de un método no invasivo de mapeo de activación muscular. Para ello se envían señales eléctricas a través de la piel usando electrodos recubiertos de gel, si bien el uso de estos dispositivos y estos procedimientos por ahora se limita a los laboratorios. Anteriormente se utilizaban electrodos “secos”, sin recubrir por ninguna clase de material conductor, lo que se consideraba que los dotaba de una recepción eléctrica muy pobre.

Pues bien, según un estudio realizado por la Universidad de Tel Aviv propone un nuevo tipo de electrodo sin recubrir en forma de tatuaje. Con este dispositivo esperan sacar el procedimiento de los laboratorios y hacerlo más cómodo y accesible, permitiendo que los usuarios puedan seguir con su vida cotidiana mientras se monitoriza su actividad muscular durante horas sin causarles apenas molestias.

El estudio ha sido conducido por el profesor Yael Hanein, jefe del Centro de Nanociencia y Nanotecnología de la TAU, como parte de un proyecto aún mayor que está siendo desarrollado por la Unión Europea.

El tatuaje se adhiere a la piel y mide distintos tipos de señalEl tatuaje se adhiere a la piel y mide distintos tipos de señal / Scientific Reports editada con licencia CC 4.0

Tatuajes electrónicos para mapear emociones y mucho más

El nuevo tipo de electrodo que va incluido en una capa adhesiva que se aplica a la piel del individuo, también puede permitir mapear emociones. La posibilidad de identificar y mapear las emociones de las personas tiene muchos usos para el profesor Hanein:

El mundo de la publicidad, de las encuestas, profesionales de los medios y otras personas: todos quieren probar las reacciones de las personas a distintos productos y situaciones. Hoy, sin que existan herramientas científicas precisas, se fían fundamentalmente de cuestionarios subjetivos. Para dirigirse a esta necesidad, los investigadores de todo el mundo intentan desarrollar métodos para mapear emociones a través de expresiones faciales, fundamentalmente a través de fotos y software inteligente. Nuestro electrodo epitelial ofrece una solución simple y conveniente: monitorizar expresiones y emociones basándonos en las señales electrónicas de los músculos de la cara. (Yael Hanein, profesor de la TAU)

Para Hanein esto es sólo el principio. Este nuevo tipo de electrodo tiene más aplicaciones potenciales: monitorizar la actividad muscular de pacientes con enfermedades neurodegenerativas, medir la capacidad de alerta de los conductores mientras están en la carretera, mejorar el control muscular de pacientes en rehabilitación tras un infarto o una lesión cerebral e incluso que personas con miembros amputados puedan usarlo para mover miembros artificiales con los músculos que les queden.

Nanotecnología aplicada a los tatuajes

La forma de colocar el electrodo en la piel está basada en los tatuajes temporales de los niños, esos que se aplican humedeciendo el papel en el que vienen pegados y que desaparecen con el tiempo. En la construcción de los electrodos se usaron materiales de fácil disponibilidad y técnicas de impresión industrial y convencional, de forma que se pudiese simplificar y acelerar el proceso de desarrollo.

El tatuaje en sí se compone de tres partes:

  • Un electrodo de carbono.
  • Una superficie adhesiva que coloca tatuajes temporales en la piel.
  • Un recubrimiento de polímero conductor basado en nanotecnología con una nanotopografía especial que mejora el rendimiento del electrodo.

De esta forma los científicos de la TAU han conseguido tener un dispositivo que monitoriza señales eléctricas durante varias horas sin llegar a irritar la piel. Basta con que el usuario se lo aplique a sí mismo en su propio cuerpo. Una vez lo ha hecho puede olvidarse de él, siguiendo con sus actividades diarias mientras el dispositivo mide y registra la actividad muscular.

Puedes consultar el estudio aquí.

Otros ejemplos de tatuajes electrónicos

Los investigadores de la Universidad de Tel Aviv no han sido los primeros en soñar con la idea del “tatuaje electrónico”, ni mucho menos. En abril de 2016 la Universidad de Tokio presentó un tatuaje electrónico que convertía la piel del usuario en una pantalla LED. La idea básica es colocar una pantalla flexible mediante un adhesivo, usando para crearla materiales orgánicos e inorgánicos.

El asunto de los tatuajes electrónicos tampoco se limita al ámbito de la investigación universitaria. Ya existen empresas que los fabrican con la idea de comercializarlos, como es el caso de Chaotic Moon y Emerge Interactive.

Los investigadores de Chaotic Moon trabajan en dispositivos llamados Tech Stats que, pintura electroconductora y un microcontrolador con pequeñas luces led, proporcionará temperatura, frecuencia cardiaca y presión arterial. Desde la empresa se dice que su uso también puede aplicarse para localizador de niños y de enfermos de Alzheimer.

Por su parte, el equipo de Emerge Interactive busca convertir el antebrazo del usuario en una pantalla de tinta electrónica a través de pequeños microsensores subcutáneos. Para ello se utiliza la tecnología Bluetooth y una batería kinética que se carga con el movimiento, una tecnología similar a la de los relojes de pulsera que funcionan sin pilas. Este invento es más ambicioso, ya que se pretende que se pueda cambiar el tatuaje a voluntad o hacerlo desaparecer e incluso gestionar una lista de reproducción de Spotify.

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