Violar tu privacidad para anticiparse al crimen

Autores de literatura de ciencia ficción han acertado en buena medida en sus predicciones en torno a la relación del ser humano y la tecnología. Internet o los smartphones han aparecido conceptualmente años antes de su invención en sus novelas y ahora parece que la idea principal de The Minority Report de Philip K. Dick, y cuya adaptación al cine vino de la mano de Spielberg, se puede convertir en realidad. En esta novela la policía era capaz de predecir un crimen antes de que sucediese y detener al precriminal y ahora investigadores parecen haber dado un paso en esta dirección al relacionar el consumo de datos móviles con los índices de criminalidad.

Un algoritmo que combina índices de criminalidad y viola la privacidad del usuario

Así lo defienden los autores de Once Upon a Crime: Towards Crime Prediction from Demographics and Mobile Data, que es la memoria de un estudio llevado a cabo en el área metropolitana de Londres entre diciembre de 2012 y enero de 2013 en el que mediante la minería y análisis de datos se consiguió determinar con una exactitud del 70% en qué zona de la urbe británica tendría lugar un acto criminal.

Violar tu privacidad para anticiparse al crimen - imagen 2La ciudad de Londres y sus ciudadanos han sido el objeto de estudio

El éxito del estudio ha venido dado por el diseño de un algoritmo que ha tenido en cuenta, por un lado, estadísticas criminales y datos demográficos y, por el otro, información sobre usuarios como edad, sexo o lugar de residencia. A su vez ha combinado el análisis de los datos recabados por el uso del teléfono, que han demostrado estar estrechamente ligados con el patrón del crimen. Esta información ha sido obtenida con autorización de la operadora O2, compañía que pertenece a Telefónica.

El coste y el evidente problema moral

Aunque esta técnica en predicción criminal está todavía en pañales, tiene una contrapartida moral que cualquiera que haya leído la novela de Philip K. Dick o haya visto Minority Report habrá podido identificar. Por un lado se encuentra la innegable utilidad de la utilización de este tipo de herramientas a la hora de combatir el delito. Pero, ¿dónde empieza y acaba la privacidad del ciudadano? Y es que son demasiados casos en los que los derechos del individuo se recortan por su bien.

Vía Slashdot

Relacionados

Nos encanta escucharte ¿Nos dejas tu opinión?