Una persona experimentando con las Oculus Rift

Internet, desde su creación y popularización, ha supuesto una revolución para muchos sectores y numerosas actividades cotidianas del día a día. Informarse, ver películas o series, comprar, comunicarse y… ver porno. Porque sí, vemos pornografía; ahí están las estadísticas de tantas webs aunque accedamos a ellas desde una ventana del modo incógnito. Y es que si antes estos asuntos se trataban de otro modo, con revistas bajo el colchón, ángulos muertos a la entrada de los quioscos de barrio y una sala al final del videoclub con una sospechosa cortina haciendo de puerta, ahora, cuatro clics, una búsqueda y casi cualquier fantasía aparece en nuestra pantalla.

Esto nos demuestra que la industria pornográfica nunca para, que sabe aprovechar las nuevas tecnologías en tiempo y forma y, con la realidad virtual en pleno despegue, está dispuesta a poner patas arriba —aunque la expresión quizás no sea la más adecuada en este contexto— el consumo del porno tal y como lo conocíamos. ¿El último ejemplo? VirtuaDolls, un proyecto la mar de seductor.

Un controlador interactivo adulto de realidad virtual

Uno lee "controlador interactivo adulto de realidad virtual" y quizás se imagina un mando de consola con vinilos de personajes ligeros de ropa o, siendo menos inocente, uno de esos juguetes para adultos puestos en una lata con capacidades vibrantes —je— y quizás conectado de alguna forma a un juego, como el eJaculator. Pero no, VirtuaDolls es mucho, MUCHO (y perdón por las mayúsculas) más que eso.

Nos encontramos frente a un gadget adulto para hombres —aunque dicen que si tiene éxito vendrá uno para mujeres— que recrea con una de las mayores fidelidades las sensaciones físicas que uno puede experimentar donde todos estamos pensando cuando se mantienen diferentes tipos de relaciones sexuales. Dicen que es el primero de su clase.

Estas son sus principales características:

  • Seis texturas diferentes
  • Sistema de presión variable para recrear la anatomía interna en diferentes situaciones
  • Sistema de movimiento para asemejar los envites propios del acto
  • Sistema de succión para lo que uno puede estar imaginándose
  • Y diversos sensores para que la acción que suceda en el dispositivo pueda trasladarse en tiempo real y de forma exacta al juego o contenido audiovisual pornográfico que estemos disfrutando. Bueno, nosotros no, otros; gente de por ahí

Las primeras unidades de VirtuaDolls, que busca financiación en Indiegogo, vendrían de la mano de la primera experiencia compatible, Girls of Arcadia. Se trata de un videojuego en el que una malvada bestia mitológica, muy semejante a un diablo, mantiene retenidas en su guarida a chicas en bikini, así, por azares del destino, sin que nada esté preparado. La misión del jugador consistiría en salvarlas de tal horror y recibir, textualmente, "una recompensa" (insertemos un facepalm aquí, por favor).

Los responsables del dispositivo aseguran que es posible emplearlo tanto con un aparato de realidad virtual tipo Oculus Rift o HTC Vive como sin él y que, además, incorporarán un kit de desarrollo de software para que desarrolladores o usuarios con los conocimientos adecuados puedan montarse su propia aventura —más je—. La que nos espera.

Fotografía de Leonard Lin editada con licencia CC BY-SA 2.0

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