iPad Pro con Smart Keyboard

Si has estado al tanto de este hervidero de actividad llamado Internet a lo largo de la última semana, entonces estás al tanto de que Apple celebró una keynote hace no mucho. En ella se presentaron muchos dispositivos nuevos -entre ellos los esperadísimos iPhone6s, de cuya evolución hablamos hace poco en Malavida-, pero el lanzamiento más sonado fue el del iPad Pro.

iPad ProiPad Pro

El iPad Pro no es más que una versión de casi 13 pulgadas del iPad tradicional que, al menos conceptualmente, recuerda muchísimo a las Surface de Microsoft. Por así decir, es la respuesta de Apple a las tablets hipervitaminadas de la compañía de Redmond que se publicitaron inicialmente como las sustitutas de los portátiles al incorporar un Windows totalmente funcional como el de los ordenadores personales, pero en un formato más reducido y con un buen rendimiento.

Esta versión gigante del iPad llega con las mismas premisas que las Surface: un dispositivo de computación con la misma potencia que los ordenadores de escritorio y que se puede comprar con una funda con teclado y con lo que en Cupertino han llamado Apple Pencil. Esto del Apple Pencil es, en realidad, un stylus de los de toda la vida -S-Pen si trabajas para Samsung-, algo que desde Apple han intentado presentar, por supuesto, como una forma innovadora y revolucionaria de tratar con estos dispositivos, si bien el concepto del stylus data de los tiempos de las PDA y las Surface de Microsoft ya permiten este tipo de interacción.

Apple ahora quiere abrir fronteras

Pensar que el iPad Pro es sólo una tablet gigante supervitaminada sería adoptar una aproximación muy simplista, ya que nos estaríamos quedando únicamente en la superficie. Lo realmente interesante es que en Cupertino están apostando ahora por una línea en la que primero ya ahondaron en Redmond, y que busca eliminar las fronteras entre la tablet y el portátil.

Hasta ahora, los iPads en particular y las tablets en general -siempre y cuando no fuesen las Surface- estaban orientadas al consumo de contenido multimedia y al uso ocasional para tareas de productividad pequeñas. Se intentó ya vender las tablets como el sustituto de los ordenadores portátiles cuando el formato vivió su mayor apogeo, pero lo cierto es que para trabajos importantes el usuario medio de una tablet volvía al ordenador personal. A nivel usuario nunca hubo dudas de qué era para qué.

Teclado del iPad ProTeclado del iPad Pro

Con la llegada del iPad Pro y las Surface las cosas ahora son diferentes. Dando mucha publicidad a su nivel de proceso y haciendo mucho hincapié en los accesorios orientados a la productividad, la visión de los de Cupertino ahora se equipara a la de Microsoft y a la de la publicidad original de los iPad: Las tablets pueden sustituir a un PC.

Esto no quiere decir que los portátiles vayan a desaparcer. Francamente, dudo mucho que Apple y Microsoft quieran eso. Sin embargo, el iPad Pro ofrece un entorno de trabajo muy similar al de las Surface que sí tiene un hueco en el mercado orientado a la productividad de hoy en día: esto es un dispositivo fino y liviano que te puedas llevar a cualquier parte, pero con la suficiente potencia como para permitirte hacer casi lo mismo que un portatil tradicional. Microsoft eligió portar su sistema operativo de escritorio a las Surface, mientras que Apple siguió con iOS. A excepción de esta diferencia, ambas comparten usuarios objetivos y finalidades.

La cuestión no es el sistema operativo

Seamos justos: el iPad Pro es impresionante, pero no puede competir con un portátil o con una Surface ahora mismo. Su mayor impedimento para estar de tú a tú con estas máquinas viene de dentro del dispositivo. Estamos hablando de iOS, lo que hace que los iPad Pro se pierdan las muchas aplicaciones estándar de OS X y éste comparte con Windows 10.

Presentación del iPad Pro en la última keynotePresentación del iPad Pro en la última keynote

Y sin embargo, declarar ganadora a Surface por esto mismo sería un ejemplo de estrechez de miras. De lo que se trata es de valorar qué puede hacer la tablet, no qué sistema operativo utiliza. Puede que las aplicaciones del iPad Pro no sean las mismas que encontrarías en un portátil, pero durante la keynote se aseguraron de dejar claro que con esta tablet puedes hacer lo mismo, sólo que con una interfaz diferente:

  • El grueso de la presentación del iPad Pro tuvo que ver con la productividad. También se hizo mucho énfasis en la manipulación de imágenes y en la edición de vídeo. No se habló de jugar, ver películas o jugar a videojuegos, y hasta Microsoft tuvo su hueco en el escenario para presentar Office para iPad Pro.
  • Las estadísticas de rendimiento eran contra portátiles y ordenadores de sobremesa. En ningún momento se comparó el iPad Pro con otras tablets.
  • Apple Pencil y el teclado buscan aumentar la precisión en la interacción con el dispositivo y acercarlo casi a la experiencia de un portátil, pero también se dejó claro que la interfaz táctil seguirá siendo, hoy por hoy, la forma primordial de tratar con el iPad Pro.
  • iOS 9 introduce características propias de un ordenador tradicional, como el soporte multiventana y una mejora en la multitarea. Esto también llegará a los iPad Air, pero Apple tenía el iPad Pro en mente cuando los diseñó.

Por otro lado, esta transición que ha hecho Apple era inevitable.

Microsoft sabía que Surface era un acierto

Las ventas de tablets habían descendido drásticamente en los últimos años en todas las plataformas. Las únicas que aún tenían algo de tirón entre los usuarios más orientados a la productividad que, como dijimos antes, querían algo que poder llevar a cualquier parte sin perder capacidad de trabajo fueron las Surface de Microsoft. En Apple se dieron cuenta de que cada vez menos usuarios estarían dispuestos a gastar un dineral sólo para consumir contenidos multimedia y poco más.

En Microsoft se dieron cuenta y buscaron tener una salida con ventaja. El iPad Pro e iOS 9 son hoy lo que Surface y Windows RT podrían haber sido si Windows 8 se hubiera diseñado mejor, aunque ahora con la llegada de Windows 10 Microsoft podría ver a las Surface ganar mucho tirón dentro del mercado. Sin embargo esto, al igual que si la llegada del iPad Pro realmente resucitará las ventas de tablets, es algo que aún está por ver. Si no de forma inmediata, quizá sí en una generación o dos.

Windows 10 en una Microsoft SurfaceWindows 10 en una Microsoft Surface

Apple ha entendido que en Microsoft tenían razón. La primera vez que vi una Surface pensé que para un usuario que necesitase el ordenador sólo para tareas de productividad -y siempre y cuando se lo pudiese permitir- sería lo más eficiente en lugar de gastar poco dinero en un netbook que, a la larga, acabarían sustituyendo por otro dispositivo.

Los estudiantes, las empresas y el usuario regular pueden encontrar el iPad Pro y las Surface más versátil que el formato portátil tradicional, y desde luego más potente que una tablet normal. Los usuarios de Surface que ya están disfrutando de Windows 10 han podido comprobar esto de primera mano, y como ya dijimos antes Windows 10 en una Surface puede ser algo muy a tener en cuenta.

A pesar de todo Apple lleva ventaja

Y sin embargo, y a diferencia de las Surface, el iPad Pro no sufrirá de escasez de aplicaciones táctiles en el momento de su lanzamiento, e iOS lleva en la calle el tiempo suficiente como para que existan aplicaciones orientadas a la creatividad y a la productividad más que suficientes. Todo lo que le faltaba al iPad original era más optimización entre hardware software y una mejora de la multitarea, y ahora ya está aquí. Esa puede ser la fórmula ganadora de Apple en este terreno, si bien Microsoft con Windows 10 está haciendo mucho mejor las cosas en las Surface.

Es fácil reírse de Apple por copiar conceptos de la Surface, pero seguramente la aparición del iPad Pro también será buena para los fans de Microsoft. La competencia entre los dos gigantes seguramente motivará que aparezca mejor hardware para todo el mundo y, lo que es más importante, el cambio de mentalidad de Apple podría significar que los desarrolladores creen aplicaciones específicas para los formatos convertibles.

El iPad Pro sugiere que Microsoft siempre ha tenido razón con Surface, pero con Apple apuntándose al carro podemos tener mejores tablets para todo el mundo sin importar con cuál de los dos lados del espectro nos quedemos.

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