Libertad y vigilancia terrorista no son términos opuestos

El ataque terrorista sufrido en la sede de Charlie Hebdo ha dejado consternados a los dirigentes europeos. Nadie estaba relajado, pero tampoco se percibía una necesidad de rescate de una población temerosa, sino más bien, cansada de una crisis larga y dolorosa.

En este escenario es cuando aparecen huecos y errores que permiten que unos supuestos seres humanos, entren y disparen a todo lo que se mueve, en base a una supuesta ofensa realizada a un supuesto profeta. Por que seamos claros, si ellos son supuestos criminales hasta que se demuestra lo contrario, Mahoma era un supuesto profeta, y nunca dejó dicho si le gustaban las representaciones de su persona o no.

Puestos a dejar de suponer, las autoridades francesas dijeron que tendrían que ponerse al día con las comunicaciones de estas redes y hacer un seguimiento de la población, obviamente, al darse cuenta de lo que ha dicho, se ha vuelto a callar y poner el luto.

Inglaterra lo usa electoralmente

Por otro lado, David Cameron ha dado un paso al frente y ha dicho que no va a permitir que los terroristas tengan espacios seguros donde comunicarse. Ha prometido una legislación que cierre estos espacios en cuestión de una firma, la del ministro del Interior, se llamaría “In Extremis” y también podría establecer registro de los contenidos de llamadas, mensajes, correos, etc. Por último incluiría la identificación de una persona mediante su dirección IP.

Esta promesa electoral no es compartida por el resto de partidos, que ven en ella un ataque a las libertades personales, pero Cameron afirma que las libertades básicas no chocan con la democracia liberal moderna.

En España estamos con la ley mordaza, así que no tenemos nada más que ofrecer. El resto de Europa está pendiente de los brotes y altercados sociales producidos por el atentado y confían en los métodos de prevención del terrorismo que tienen.

Los americanos a su aire

Estados Unidos es otro tema, Obama inicia su marcha hacia otra dirección, quiere resucitar un proyecto de ley sobre los derechos y la privacidad de los consumidores propuesta en 2012. Los ataques a empresas americanas de este pasado año, concluyendo con el ataque a Sony, han dejado la sensacion del espía espiado en el país de las “libertades”.  El proyecto es un conjunto de varias leyes, 

  • La Personal Data Notification and Protection Act exigirá a las empresas que hayan sido atacadas, informar a sus clientes en un plazo interior a 30 días. Haciendo un delito el vender las identidades fuera de EE.UU.. Para poder controlar todo esto la National Cybersecurity and Communications Integration Center formará parte del Department of Homeland Security, ya que permitirá que ambos vigilantes compartan los datos públicos y privados.
  • La Student Digital Privacy Act prohibiría a los fabricantes de software educativo, la venta de los datos que recogen de estos estudiantes, o mejor dicho, que no se venda la información a empresas que ofrezcan tendencias y modelos de consumo como parte de su servicio de publicidad dirigida.

Esta propuesta tendrá su sede estatutaria en California y ahora hay que esperar a que el Congreso la apruebe para su entrada en vigor.

Más información | BBC,  The Guardian

Imagen propiedad de Reuters

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