Imagen promocional de Meerkat

Sara_pewdiepie, una adolescente con braquets y complexión delgada realiza piruetas mientras sus seguidores gimnastas la alaban; GotDammZo , un sudafricano de mediana edad acude al juzgado y sus fans se preguntan qué diablos ocurre; Chloe Booker, una jovencita inglesa de ojos claros, sonríe, canta y chatea con la comunidad que la observa; TheColeGalotti simplemente duerme. Pero ¿qué tienen en común todos ellos? Forman parte (justo ahora) del trending people de YouNow, una plataforma que les permite compartir sus vidas –grabadas en vídeo- en tiempo real. ¿Intrigado, horrorizado, quizás? Pues no es única en su especie.

Chloe Booker en YouNowChloe Booker en YouNow

Qué es Meerkat

De hecho, durante las últimas semanas se ha oído hablar mucho de Meerkat, una app similar disponible en la App Store desde el 27 de febrero que gana popularidad a pasos agigantados. Para acceder a sus prestaciones debemos registrarnos con nuestra cuenta de Twitter, grabar y, seguidamente, pulsar “stream”; momento en el que la retransmisión surgirá en nuestro muro. Eso sí, una vez terminado el film, desaparecerá –unas reminiscencias que recuerdan a Snapchat- (a no ser que se quiera almacenar). 

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En sus inicios, Meerkat podía acceder a las listas de personas a las que sigues en la red de microblogging y te avisaba del momento en el que una de ellas colgaba un vídeo. Actualmente, sin embargo, Twitter ha restringido este acceso. En concreto lo hizo el mismo día que compró Periscope, una aplicación con idéntico objetivo. A pesar de la controversia del momento, lo más probable es que en un futuro los del “pajarillo azul” permitan hacer streaming desde su propia aplicación (incluso recientemente ha introducido la posibilidad de subir vídeos nativos).

Periscope, la alternativa de Twitter a MeerkatPeriscope, la alternativa de Twitter a Meerkat

Respecto a la citada YouNow -fundada en 2011 para que artistas y músicos se dieran a conocer pero cuyo punto álgido comenzó el año pasado-, se sincroniza con Facebook, Twitter o Google+ y su principal atractivo es, como en la anterior, la retroalimentación instantánea, ya que, mientras el protagonista del vídeo se filma, sus actos se comentan en un chat que figura justo al lado. Cuenta además, con bonificaciones, ofertas especiales, matrimonios virtuales y un largo etcétera. 

En un contexto en el que los vídeos se han convertido en el centro de contenido de las redes sociales y en el que la fascinación por la inmediatez está a la orden del día, no sorprende el éxito de estas herramientas que algunos especialistas han calificado como un nuevo nivel de expresión que ha acabado con la última barrera entre el YouTube y sus usuarios.

Hangsout en directo tiene un problema, funciona con Google+Hangsout en directo tiene un problema, funciona con Google+

Sin embargo –y al margen de lo comentado-, los servicios en streaming de este tipo no son nada nuevo. Ya en 2011 Google+ lanzó HangOuts on Air, un servicio de videoconferencias en directo que permitía a un número determinado de usuarios comunicarse con sus contactos y fans. Para iphone también, encontramos Ustream, Livestream for Producers, y TwitCasting Live, entre otras. No podemos dejar de comentar lo que triunfa en Corea: el Mokbang, es decir: grabarse devorando cantidades ingentes de comida frente al ordenador y retransmitirlo en directo. Puedes ver la "fricada" en este vídeo. 

Los problemas de la vida en streaming

Estas plataformas plantean una serie de dudas relacionadas con la protección al derecho a la intimidad; no la del individuo que se filma por voluntad propia, sino la de aquellos que, por casualidad, se convierten en “actores secundarios”. En concreto, Merkaat, con su citado borrado, complica la cuestión.

Pero nos atreveríamos a ir un poco más allá: el voyeurismo, el acoso escolar, la pedofilia, la retransmisión de porno ilegal, de palizas, crímenes y actos vandálicos en directo constituyen un blanco morboso brutal para la audiencia. Escalofriante, ¿verdad? 

Por otra parte y, teniendo en cuenta que la mayoría de usuarios que comparten su life en “live” son adolescentes y según nos cuenta la psicóloga clínica Amparo Cervera, “la persona, al abrazar la idea de comunidad, puede verse anulada como individuo”.

La profecía literaria hecha realidad

En definitiva, el pronóstico orwelliano que lanzó el autor en su famosa 1984 ha ido mucho más allá y ha excedido la realidad. Así, se acerca más a la idea que plantea Dave Eggers en El Círculo, una novela ambientada en una sociedad en la que el afán por la transparencia y la lucha contra la corrupción lleva a sus miembros a portar cámaras de transmisión permanente colgadas del cuello y a poner chips localizadores a sus niños. Y nada mejor para acabar nuestra reflexión que la crítica que el Times le dedicó al libro: “el gran hermano ya está aquí, y somos nosotros”.

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