Más allá de todas las novedades que se nos muestran hoy en día en el género del “survival horror”, Resident Evil 5, Silent Hill Homecoming o Left 4 Dead; vale la pena echar la vista atrás unos cuantos años para descubrir al padre de todos ellos. Hablamos de Alone in the Dark.

Alone in the Dark

Este juego apareció en 1992 gracias a Infogrames, y aunque es el primero de una saga de 4 el resto de entregas no alcanzan el nivel ni la relevancia de este primer juego (el cual no debe ser confundido con el juego de mismo título aparecido recientemente). Este juego tuvo la peculiaridad de que fue el primer juego en tener personajes animados en tres dimensiones, aunque los fondos eran en dos dimensiones la calidad mostrada era altísima para la época en la que apareció el juego.

El argumento del juego nos sitúa en Louisiana en el año 1925, Jeremy Hartwood es un pintor que se suicida en misteriosas circunstancias en su mansión, Derceto, de la cual se rumorea que está habitada por una fuerza maligna, ya que todos sus inquilinos han muerto en terribles circunstancias. Tras este planteamiento se nos dan a elegir entre dos posibles personajes, con motivos distintos para visitar la tenebrosa mansión: el primero de ellos, Edward Carnby es un detective privado contratado por una anticuaría para colarse en la mansión y echar un vistazo a su piano; la segunda es Emily Hartwood, sobrina del finado que acude para descubrir más cosas acerca de la muerte de su tío.

A partir de ese momento la trama es la misma, deberemos recorrer la mansión con un alto grado de libertad desentrañando la trama y descubriendo los misterios que Derceto oculta, resolviendo puzles en el camino y enfrentándonos a todo tipo de monstruos y engendros, los cuales no deberemos matar en combate la mayoría de ocasiones, si no mediante la resolución de algún puzle. La trama tiene gran solidez y el argumento es de lo mejorcito que se ha visto en un videojuego del género, estando ésta basada en los “Mitos de Cthulhu” de Howard Phillips Lovecraft, esto se ve reflejado no solo en algunos de los monstruos a los que nos enfrentamos (como Profundos o incluso un Cthonian), si no en la presencia de libros tan emblemáticos de los Mitos como son el “Necronomicón” o “De Vermis Misteriis”, los cuales encontraremos en la biblioteca de la mansión, donde también se nos revelarán detalles de la magnífica ambientación del juego.

En definitiva, un juego antiguo pero que merece la pena ser jugado por todo aquel que aun no lo haya hecho y una nueva visita de antiguos exploradores de Derceto.

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