Black and White

Muchas veces, en numerosas entradas de este blog hemos nombrado a Peter Molyneux, el polémico diseñador y desarrollador de videojuegos que dirige Lionhead Studios. Ahora llega el momento de echar un ojo a uno de los grandes clásicos y una de sus mayores (y mejores) obras jamás creadas: Black and White.

El juego apareció para Windows en marzo de 2001, y su planteamiento era extremadamente sencillo pero a la vez muy complejo: jugábamos a ser Dios. Asistidos por ambos lados de nuestra conciencia, debíamos decidir el destino de nuestro pueblo, los habitantes de una isla, ayudándoles a prosperar, obrando milagros que les beneficiaran o que hicieran caer a nuestros enemigos y controlando a nuestra Criatura.

La Criatura era un aspecto esencial del juego, un ser gigantesco (que iba incrementando su tamaño con el tiempo) que era nuestro representante en la Tierra, a quien debíamos educar para que se comporte de un modo u otro con los aldeanos, a que encuentre su propia comida, a que sea capaz de combatir y de lanzar milagros.

Por supuesto, el foco del juego va más allá, y es que tendremos que considerar si seremos dioses benignos amados por nuestro pueblo, o por el contrario seremos terribles castigadores, temidos por adoradores y enemigos. Nuestra criatura reflejará nuestro alineamiento, ayudando a los aldeanos si somos buenos o devorándoles si somos malos, entre otras cosas; además el cursor-mano con el que controlaremos el juego tomará también una forma diferente en función de nuestra bondad o malignidad.

Así, y desde este principio en que rescataremos a un niño de ser devorado por tiburones (o por el contrario haremos que sea el desayuno de estos voraces peces), deberemos ir ganándonos el respeto o el temor de nuestros seguidores, a quienes controlaremos a través de los discípulos, expandiendo su pueblo, haciendo crecer nuestra influencia y destruyendo a los dioses enemigos para proclamarnos como el único y verdadero Dios.

El recibimiento del juego en su día fue espectacular, recibiendo las más altas calificaciones en las publicaciones más prestigiosas. Recibió una expansión, Creature Island, que ampliaba ligeramente las opciones del juego, además de una segunda parte, pero que no cosechó el mismo éxito que su predecesora.

Relacionados

Nos encanta escucharte ¿Nos dejas tu opinión?