¿Es Threshold un Windows 9 o una actualización a Windows 8.2?

Threshold podría tratarse de una actualización de Windows a la versión 8.2 en veza de ser el nuevo Windows 9. Detrás de ella podría estar la intención de preparar al usuario a un nuevo entorno.

Hace algunas fechas se revelaba (pensamos que por accidente) el nombre en clave bajo el cual en Microsoft se trabaja en lo que sería la nueva versión de su producto estrella, es decir, una nueva versión de Windows. Esta recibe el nombre de Threshold y sería un paso más en evolución del sistema operativo de las ventanas ya que la última de ellas, Windows 8 que fue lanzada hace apenas año y medio, no parece haber satisfecho las demandas de los usuarios pese a su reciente actualización a 8.1. Lo que ocurre es que existen rumores que señalan a que este Threshold no sería un Windows 9 como tal sino una versión 8.2 que aparecería bien entrado en 2014 y cuya actualización sería gratuita para aquellos poseedores de la octava versión del sistema operativo de los de Redmond. Sea lo que sea, parece claro que Microsoft quiere satisfacer a los usuarios descontentos y son varias las mejoras que se plantean introducir enmarcadas en tres objetivos principales que puedes leer a continuación.

¿En qué novedades se trabaja para Threshold?
El regreso del Menú de Inicio

En la actualización a Windows 8.1 se escuchó a muchos usuarios que reclamaban la vuelta del Menú de Inicio a la interfaz... Pero se escuchó a medias. La nueva versión del botón de Inicio únicamente conduce a la pantalla de inicio de Metro y funciones como las de Panel de Control, Administrador de tareas o Apagar no son accesibles de manera intuitiva.

El Menú de Inicio volvería de manera definitiva en una nueva versión de Windows

El Menú de Inicio volverá a cobrar protagonismo

Se vendría a mejorar la accesibilidad a estas y otras funciones igual de básicas que no se muestran de manera predeterminada porque se encuentran perdidas en menús secundarios y no favorecen en absoluto la usabilidad del entorno. Lo haría remozando por completo el Menú de Inicio y ofreciendo un acceso más sencillo a opciones básicas. Para ello Menú de Inicio podría ser ofrecido como opción en los sistemas que utilizan la versión de Escritorio de Windows.

Se echa de menos un Menú de Inicio más sencillo e intuitivo.
Aplicaciones de Escritorio

Windows 8 trae consigo un inconveniente que se debería pulir en Threshold y que está relacionado con las aplicaciones activas de su versión de Escritorio. Este sistema operativo está optimizado para pantallas táctiles y aquellos usuarios que no disponen de ellas, se han quejado de la necesidad de una cantidad excesiva de tiempo y organización para saltar de una aplicación a otra. Hay que recordar que en anteriores versiones de Windows sólo se necesitaba un click de ratón para elegirla en la Barra de Tareas.

Optimización del cambio de aplicaciones activas en nuevas versiones de Windows

A una nueva versión de Windows le conviene mejorar el cambio entre aplicaciones activas

El cambio entre aplicaciones activas no está perfeccionado en la versión de Escritorio de Windows 8.
Unificación de sus tiendas de aplicaciones

Está cantado que Windows va a unificar bajo un mismo sistema operativo todos sus dispositivos (ordenadores de sobremesa y portátiles, tabletas, teléfonos móviles, Xbox...) a fin de mejorar experiencia de usuarios y desarrolladores pero no está tan claro cuándo ocurrirá. Parece que será un paso que se dé a medio plazo si antes tiene lugar la actualización de Windows 8 a 8.2, en la que veríamos cómo desde una misma tienda de aplicaciones de Windows encontraríamos todo lo necesario tanto para teléfonos Windows Phone como para ordenadores.

Unificación de dispositivos bajo Windows

Parece claro que habrá una completa integración de dispositivos con Windows

La unificación de plataformas parece definitiva en un futuro no muy lejano.
¿Pero tiene sentido una actualización de tal calibre?

Esta es una buena pregunta. Lo que se desprende de la línea de trabajo que lleva entre manos Microsoft es que anda a un objetivo concreto como es el de simplificar el manejo de Windows. Los cambios mencionados a acometer tal vez hubiesen sido interesantes en una versión inicial de Windows 8 y ahora lo dejarían a mitad de camino de una nueva filosofía de sistema operativo. Por tanto es muy posible que finalmente no haya Windows 8.2 y sea un Windows 9 el que salte a la palestra con una serie de novedades mucho más contundentes que consumen la adopción de un nuevo modelo de entorno de usuario. Hay que tener en cuenta que estas informaciones emanan de la propia empresa en ocasiones mediante encuestas a usuarios y que pueden tener la intención de, por un lado, pulsar la opinión del cliente y, por otro, prepararlo para decisiones que ya han sido tomadas y son irrevocables.

No obstante parece que la incógnita en torno a Threshold acabará por quedar resuelta definitivamente en el evento anual para desarrolladores que tendrá lugar, parece ser, el próximo mes de abril en San Francisco. En él Microsoft podría revelar finalmente si tendremos nueva versión de sistema operativo que llevarnos a la boca o continuaremos con Windows.

Relacionados

Nos encanta escucharte ¿Nos dejas tu opinión?