Dark Age of Camelot

Neverwinter Nights es sin duda alguna uno de los mejores que han pasado por nuestro PC en los últimos años. Aparecido en el año 2002 y creado por BioWare, nos traslada al mundo de los Reinos Olvidados, adaptando con gran exactitud las reglas de la tercera edición de Dungeons and Dragons.

Tras crear nuestro personaje con un completo editor, eligiendo entre varias razas y clases de personaje, sacadas directamente del juego de rol de mesa, y de configurar nuestros atributos, dotes y habilidades comenzaremos con la historia del juego. Lady Aribeth nos envía a recuperar cuatro monstruos necesarios para crear una cura para la plaga que asola la ciudad de Noyvern, tras completarla será robada por uno de nuestros compañeros, y deberemos partir en su busca, mezclándose la trama con antiguos cultos y poderes que nos llevarán a través de numerosas horas de juego.

El juego se ve en todo momento en una perspectiva isométrica, clásica en este tipo de juegos, pudiendo desplazarnos a través del mapa haciendo click en diferentes puntos de él. Los combates, así como el uso de habilidades, estarán determinados por las reglas del sistema de Dungeons and Dragon 3, consistente en el lanzamiento de un dado de 20 caras y la suma de unos modificadores. Esto se realiza automáticamente en el juego, por supuesto, y no requiere la tirada de ningún dado real. Lo mismo ocurre para el daño de las armas y los hechizos, donde también se aplican las reglas del juego de mesa. El progreso de nuestro personaje se realizará a través de niveles que alcanzaremos con la experiencia que ganemos matando monstruos, resolviendo atolladeros o completando misiones.

A nivel gráfico, el juego gozó de una gran calidad para su época, mostrando unos juegos de luces muy impresionantes y unos efectos de partículas no menos destacables, así como una épica banda sonora que casaba a la perfección con la ambientación del juego.

Pero la verdadera gracia del juego, y donde residió casi todo el éxito del juego, fue en el editor y en el modo multijugador. El editor, llamado Aurora, permitía crear campañas enteras con el motor del juego y de modo medianamente sencillo, existiendo una gran cantidad de contenido creado por los usuarios y con una comunidad que sigue activa debido a las enormes posibilidades que ha brindado. Este contenido se utilizaba sobre todo en el modo multijugador, donde podía existir también la figura del Dungeon Master, un jugador con opciones para colocar monstruos y realizar acciones libremente en tiempo real con el mundo en que están jugando los jugadores. Con estas dos utilidades y la imaginación de los jugadores se llegaron a crear mundos cuasipersistentes que aun hoy se mantienen activos.

El juego contó además con 2 expansiones, Shadows of Undrentide y Hoders of the Underdark, que ampliaban las posibilidades del juego y de su editor.

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