Windows Media Player

Iniciamos nuestro respaso a los reproductores multimedia con Windows Media Player, a partir de ahora WMP, tuvo su primera aparición en Windows 95 con la versión 6.3, evolución del anterior reproductor: Microsoft Media Player, como la opción para reproducción de medios más accesible para el usuario, ya que estaba integrada en el propio sistema y se incluía en la instalación. Le han seguido numerosas versiones, aunque la que trataremos en este pequeño análisis será la número 11, la última en salir. Por supuesto, en este y en otros reproductores que tratemos, analizaremos sus características tras la primera instalación, sin realizar ninguna modificación.

El entorno que nos ofrece WMP 11 al ser abierto es bastante cómodo, las zonas y la función de cada una de ellas está perfectamente definida, además de incluir una barra de botones desde la que podemos acceder a prácticamente cualquier función de las que nos ofrece el programa.

El apartado de biblioteca nos permite tener todos nuestros archivos bien organizados, permitiéndonos el programa clasificarlos de múltiples modos además de crear nuestras propias listas de reproducción o seleccionar alguna de las creadas automáticamente, además desde la biblioteca podremos acceder a información sobre cada canción y su autor a través de Internet.

WMP incluye además la opción de extraer la música de nuestros CD’s de audio y transferirla a nuestro equipo aunque por desgracia, solo en formato WMA, además podemos grabar nuestros propios CD’s desde el entorno del programa de modo muy sencillo. Entre otras opciones encontramos también la sintonización de emisoras de radio o la sincronización con dispositivos extraíbles, como mp3 portátiles.

A nivel de reproducción, se incluye un ecualizador que nos permitirá modificar el sonido a nuestro gusto, además de numerosas visualizaciones que se mueven a ritmo de la música. Encontramos también la posibilidad de minimizar el programa e integrarlo en la barra de inicio para un acceso más sencillo a este.

Como puntos en contra destacaría la incorporación de un botón de publicidad a algunas tiendas de descarga de música on-line y la imposibilidad de reproducir algunos formatos sin la instalación de los codecs correspondientes. WMP permite también la reproducción de vídeo, aunque no la analizaremos aquí.

En resumen, Windows Media Player ha ido mejorando con los años, versión tras versión, y podemos afirmar que es una opción a tener en cuenta, sobre todo para quien no quiere preocuparse descargando nuevas aplicaciones en su PC y prefiere optar por lo que el sistema le ofrece.

Relacionados

Opiniones de los usuarios

Nos encanta escucharte ¿Nos dejas tu opinión?