Para qué sirve Excel

Excel sirve para realizar todo tipo de cálculos numéricos o matemáticos, esencialmente. Lo que ocurre es que la finalidad de estos puede ser diferente según las necesidades del usuario y las posibilidades que permite este software de cálculo son extremadamente amplias. Se pueden llegar a realizar desde simples sumas a integrales, pasando por la creación de gráficos, la generación de informes o la organización de información no numérica.

De hecho, aunque en origen estaba diseñado para satisfacer las necesidades del ámbito administrativo y contable, sus funciones se han extendido a diferentes campos, incluyendo el de las bases de datos. Por eso es posible llevar múltiples registros y controles de particularidades que no tengan que ver en ningún momento con cálculos y se compongan esencialmente de texto.

Con Microsoft Excel podemos llevar a cabo las siguientes tareas:

  • Elaborar tablas de consulta de información.
  • Crear gráficos a partir de datos numéricos introducidos en la hoja de cálculo.
  • Resolver operaciones matemáticas sencillas.
  • Elevar números a potencias.
  • Hacer calendarios especializados.
  • Hacer facturas.
  • Diseñar todo tipo de horarios.
  • Generar informes contables.
  • Elaborar presupuestos detallados.
  • Editar hojas de cálculo de programas similares.
  • Llevar una libreta de direcciones.
  • Llevar un registro de clientes, usuarios, empleados… o cualquier otro en el que se funcione mediante líneas y columnas.
  • Crear calendarios varios.
  • Llevar la contabilidad de una empresa, un comercio o incluso un hogar.

Gracias a sus características es utilizado en el ámbito de la empresa pero también en entornos domésticos para llevar contabilidad básica, ya que ofrece un sencillo acceso a sus funciones más elementales y cualquiera con un mínimo interés por el software puede hacer uso de ella.