Cómo usar Microsoft Word

Para empezar debes tener el programa instalado, una obviedad pero que no está de más recordar. Una vez abierta la aplicación se te ofrecen en la interfaz diferentes opciones, ya sea crear un documento en blanco, atender a un tutorial de uso o elegir cualquiera de las numerosas plantillas disponibles: documentos con su propio estilo y formato que te pueden facilitar mucho las cosas. Simplemente debes pulsar una de estas opciones y la interfaz te mostrará automáticamente lo que hayas escogido.

Si ya estás frente a un documento y quieres abrir otro nuevo, en la pestaña de "Archivo" que puedes ver en la parte superior izquierda le damos a “Nuevo” y regresaremos al menú inicial para seleccionar una página en blanco o cualquier otra opción. Hay varias plantillas disponibles para seleccionar como te decíamos anteriormente: plantillas de ejemplo, plantillas recientes, plantillas de office.com (para descargar) y mis plantillas, que son las creadas previamente por el usuario. De esta forma se crean los documentos.

Una vez abierto el documento ya se puede trabajar sobre él seleccionando en la barra de herramientas el número de tamaño de letra, su formato, estilo… Y cualquier otra opción disponible, desde la inserción de material multimedia a la creación de tablas, índices y sumarios, pies de página… Cualquier cosa que puedas necesitar a la hora de trabajar con un documento de texto.

El tercer y último paso es guardar el documento en el que se ha trabajado. En la pestaña de "Archivo", selecciona "Guardar como", asigna un nombre al archivo y por último haz clic en “Guardar”. Al finalizar se puede imprimir el documento si nos dirigimos a la pestaña “Archivo” y luego seleccionamos “Imprimir”. En ese mismo cuadro seleccionamos el número de copias que deseamos imprimir, así como la impresora que vamos a utilizar.