Los
codecs son pequeños programas diseñados para codificar y decodificar
ficheros multimedia. Estos programas codifican ficheros con flujos de datos como son el
vídeo o la
música, pudiendo también decodificarlos a la hora de reproducirlos a través de un programa adecuado.
Esta codificación permite
reducir el tamaño de los ficheros a costa de perder una parte de los datos, pero esta pequeña perdida de
calidad suele salir a cuenta de la gran cantidad de tamaño que estos ficheros pierden, haciéndolos mucho más manejables.
Todos los archivos multimedia de
música y
vídeo están codificados bajo uno o más
codecs, en el caso los archivos de vídeo son al menos uno para la imagen, otro para el sonido y un tercero para relacionarlos, siendo necesario encapsular estos codecs bajo un
formato para que los reproductores y procesos puedan identificarlos.
Estos
formatos no son otros que los conocidos
AVI,
MP3,
WMA,
OGG,
y otros mucho, usados a diario por millones de usuarios en sus reproductores multimedia y programas de edición. Estos reproductores multimedia son capaces de leer determinados formatos, incluyendo en su instalación las colecciones de codecs correspondientes, pero no siempre somos capaces de reproducir todos los ficheros de estos formatos, ya que a veces se puede dar el caso que estos archivos multimedia se hayan creado con un determinado codec que no tengamos instalados.
Existen cientos de codecs diferentes, pensados para optimizar el tamaño, para tener una mayor calidad, mejor resolución, pero por suerte podemos instalar en nuestro ordenador paquetes de codecs hechos por los usuarios y las empresas que instalan grandes colecciones con los codecs más importantes en cada campo, dándonos la oportunidad de disfrutar de la mayoría de los archivos multimedia.
Pero si aun así algún archivo se nos resiste existen programas especializados en analizar los archivos y decirnos con que codecs se codificaron, permitiéndonos buscar el codec específico que nos falta e instalarlo en nuestro ordenador.
En definitiva, los codecs son imprescindibles para disfrutar de nuestras películas, canciones, series y todo tipo de archivos de vídeo y de sonido, ya que son la base sobre la que trabajan los programas multimedia para poder trabajar con los archivos.